El Voyager empezó a venderse en 1984 y fue el modelo inauguró el segmento de los monovolúmenes tal y como los conocemos ahora: un coche del tamaño de una furgoneta pero con todas las comodidades de un turismo. Un vehículo familiar 100%, sin estrecheces, que ha ido acumulando ideas y soluciones  prácticas generación tras generación. Sin duda, la apuesta ha sido un éxito: En estos 27 años que lleva en el mercado se han vendido más de 13 millones de unidades en 120 países del mundo.

Ahora, la unión de Chrylser y el Grupo Fiat nos trae un nuevo Voyager bajo el paraguas de Lancia. El modelo americano se ha unido a lo mejor del estilo italiano para relevar al Lancia Phedra. Pudimos verlo en su presentación europea en Turín, donde fue presentado junto al nuevo Lancia Thema que probamos allí.

El referente de los grandes monovolúmenes mide 5,21 metros de largo, 1,99 de ancho, 1,75 de altura y unos 3,1 metros de batalla. Es grande y se nota en su habitáculo, uno de los más amplios y versátiles del mercado. Además de poder trasnportar hasta 7 personas, el sistema Stow ‘n Go® patentado por Chrysler permite retirar los asientos sin necesidad de sacarlos: se ocultan bajo el suelo del vehículo sin ocupar espacio: Su volumen de carga alcanza los 4.100 litros con todos los asientos plegados. Y con los asientos operativos, quedan libres unos huecos para bultos bajo el piso de tamaño más que considerable.

Lancia no pudo trabajar demasiado en este coche, que estaba prácticamente listo cuando Chrysler se unió al Grupo Fiat. Pero sí han podido dejar su impronta italiana en algunos detalles: se aprecian en el rediseño de la carrocería (con nueva parrilla frontal) y, sobre todo, su interior, mucho más del gusto europeo. Es más elegante, acogedor y de tacto más suave. Se aprecia una mejor calidad que en los anteriores Chrysler Voyager.

En la consola central del Lancia Voyager, destaca el equipo multimedia en lo alto de la consola central, que recuerda a la parrilla del vehículo. Los relojes son más legibles y atractivos. No falta un completo sistema de entretenimiento para los pasajeros, con dos pantallas LCD de 9 pulgadas con mando a distancia y auriculares inalámbricos para ver una película, escuchar música o disfrutar con un videojuego porque en el Voyager un viaje hay que disfrutarlo todo el rato y no sólo al llegar al destino.

Lancia monta en el Voyager el diésel de 2,8 litros y 163 CV y el potente motor de gasolina de 3,6 litros y 283 CV (que no se venderá en España por el momento). Su consumo combinado: 7,9 litros/100 km (10,5 en ciudad, 6,3 en carretera) y unas emisiones de CO2 de 207 gramos/km. Es capaz de alcanzar 193  km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 11,9 segundos. Como apenas no había unidades de prueba, apenas tuvimos un contacto con el coche en carretera, pero parece que se han mejorado las suspensiones. El coche no se mueve tanto en las curvas y rotondas y se muestra más preciso que el Chrysler Grand Voyager anterior.

¿Precios? El Lancia Voyager Gold (único acabado por el momento) cuesta 42.800 €, aunque hay una interesante oferta de lanzamiento de 36.800 euros (nada menos que 6.000 euros de descuento) hasta el 31/12/2011.

Hay en el mercado coches más baratos, como el Ford Galaxy, el SEAT Alhambra o el Renault Grand Espace. Por un precio similar puede encontrarse el Volkswagen Sharan y, más caro, un Mercedes-Benz Clase R.

Galería de fotos del Lancia Voyager:

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