Hace unos meses anunciábamos que finalizaba la producción del Rolls-Royce Phantom VII. Esta séptima generación llevaba trece años en el mercado y necesitaba renovarse. Tras una larga espera aquí tenemos al Rolls-Royce Phantom VIII, la octava generación de este mítico modelo británico que tiene casi un siglo de historia a su espalda. Aunque se mantienen sus estándares de calidad y lujo, hay algunas novedades importantes.

Estéticamente puede parecer que hay pocos cambios. Se mantienen sus formas señoriales y unas líneas bastante rectas, como viene siendo tradición. Cuenta con una parrilla cromada similar a la de su predecesor, pero cuenta con unos nuevos faros delanteros láser (con 600 metros de alcance), con una luz diurna que es toda su silueta. También llaman la atención las llantas de 22 pulgadas, el característico pilar C o los nuevos pilotos traseros.

Pero las novedades más importantes del Phantom VIII son aquellas que no se ven. El buque insignia estrena una nueva plataforma llamada internamente como “Arquitectura del Lujo” y que está hecha íntegramente en aluminio. Gracias a ello consigue ser más ligera que la anterior (aunque el modelo es más pesado debido al equipamiento) y a la vez que cuente con una rigidez un 30% mayor. Esta plataforma será llevada también por el SUV Rolls-Royce Cullinan.

El confort en marcha de este modelo seguirá siendo superlativo. Se han mejorado aspectos como la insonorización (es un 10% más sigiloso) con medidas como lunas de doble cristal o espumas de alta densidad. La marca dice que alrededor de 130 kg del peso total son elementos para anular el ruido. Otra de las claves es la suspensión neumática ‘Magic Carpet Ride’, que consigue que se viaje sobre una alfombra mágica gracias a amortiguadores autonivelables con control electrónico.

Rolls-Royce Phantom VIII. Motor

Bajo el capó del Rolls-Royce Phantom seguirá habiendo un doce cilindros. Equipa un motor V12 biturbo de 6.75 litros, dejando atrás la etapa de las mecánicas atmosféricas. Desarrolla 571 CV de potencia y 900 Nm de par desde las 1.700 rpm que pasan a las ruedas traseras a través de una transmisión automática ZF de ocho velocidades. No se han confirmado sus prestaciones, pero será significativamente más rápido que su predecesor.

Rolls-Royce Phantom VIII. Equipamiento

El acceso al habitáculo se hace como es tradición, a través de las puertas delanteras convencionales y de las traseras de apertura inversa o ‘tipo suicida’. Tienen un sistema de cierre automático para facilitar las cosas tanto desde dentro como desde fuera. Ni que decir cabe que el habitáculo del Phantom seguirá siendo uno de los más lujosos y sofisticados que podremos encontrar en el mercado.

En el salpicadero se mezclan tecnología y tradición, pues recibe dos pantallas TFT de 12,3 pulgadas (una fija para la instrumentación y una retráctil para el sistema multimedia) y a la vez mantiene el reloj analógico, cuyo secundero dicen que es lo que más se oirá a bordo. El resto de elementos podrán hacerse totalmente a medida a petición del cliente. El departamento de personalización Bespoke se encargará de conseguir todo tipo de materiales, colores o impresiones en 3D.

El Rolls-Royce Phantom VIII comenzará su comercialización a finales de año. Se venderá con la carrocería normal y con la de batalla extendida. El precio de partida todavía es un dato desconocido, pero podría rondar el medio millón de euros.

Fuente – Rolls-Royce

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