No hace demasiado se cumplió el 20 aniversario de uno de los deportivos más míticos de los últimos tiempos. Hablamos del Audi TT, el modelo de la marca de los cuatro aros que marcó tendencia y encandiló a varias generaciones. Siempre disponible en dos carrocerías, coupé y descapotable, ha sido un auténtico icono durante sus tres generaciones. No podíamos dejar escapar la oportunidad de probar el Audi TT Roadster 20 Years, que es la edición especial limitada a 999 unidades que sale para celebrar su aniversario. Más aún cuando es probable que sea el último TT tal y como lo conocemos.

La historia que comenzó allá por 1995 podría llegar a su fin dentro de muy poco. Ya os hemos hablado de que este modelo podría transformarse en un crossover eléctrico (¿se llamará eTTron?) en los próximos años debido a la baja demanda de este tipo de vehículo. Es por ello que afrontamos esta prueba con una sensación agridulce similar a la que experimentarías al comerte la última hamburguesa antes de comenzar la dieta. Aunque esta dieta parece que será para siempre.

Como decíamos, el primer prototipo del Audi TT fue presentado en 1995. A ese coupé del Salón de Frankfurt le siguió un descapotable en el Salón de Tokio de 1996. Con ese aperitivo ya consiguieron encandilar al público y se pusieron a trabajar en la versión de producción. La primera generación llegaría en 1998 con esas formas redondeadas que son inolvidables. Fue la que más triunfó a nivel de ventas. Para 2006 llegaría la segunda generación, que perdía algo de personalidad en el diseño, mientras que en 2015 llegaba la tercera y probablemente última generación de este TT que tenemos entre manos.

Exterior

Como ya hemos dicho, el diseño ha evolucionado mucho desde el primer Audi TT hasta este que tenemos entre manos. Las formas redondeadas dieron paso a nervaduras más marcadas y a líneas realmente afiladas que buscan potenciar la horizontalidad de este ejemplar. En el frontal se puede ver claramente a través de esa parrilla Singleframe octogonal, que es realmente ancha. De ahí parten las aristas que lo dan forma.

A ambos lados por la parte superior aparecen unos estrechos faros con una firma lumínica bien reconocible. A ambos lado por la parte inferior están las características tomas de aire. En esta versión tienen un entramado de panal de abeja en negro que le da un toque realmente deportivo. Aunque si algo llama la atención en este TT Roadster 20 Years es ese color de carrocería Gris Flecha efecto perla exclusivo de esta edición. También está disponible en el color Gris Nano metalizado.

Desde el lateral se percibe a la perfección la principal que tiene con respecto al modelo coupé: la capota de lona. En esta edición va terminada en un color gris oscuro que hace contraste con el resto de la carrocería. Se trata de un componente que, a pesar de contar con varias capas para garantizar un buen aislamiento, apenas pesa 39 kg. Gracias al accionamiento eléctrico puede abrirse y cerrarse con solo tocar un botón en apenas 10 segundos y a velocidades por debajo de los 50 km/h.

Aunque del lateral probablemente lo que más llame la atención sean esas llantas de 19 pulgadas con diseño de cinco radios que son exclusivas de esta edición especial. Cuentan con un acabado gris brillante metalizado y habrá que tener cuidado de no rozarlas durante los aparcamientos, pues quedan bastante expuestas. Las pinzas de freno en esta versión van en color negro. Otro detalle que siempre llama la atención en el Audi TT es esa tapa cromada del depósito de la gasolina, marcando la diferencia.

La zaga del Audi TT Roadster 20 Years es una zona que siempre llama la atención. Cuando es descapotado se pueden apreciar unas atractivas barras antivuelco cromadas por detrás de los reposacabezas. Hace unos años fue el primer modelo en integrar los pilotos con tecnología OLED, un signo que sigue estando presente en la actualidad. Entre ellos aparece un alerón retráctil que se despliega automáticamente por encima de los 100 km/h, aunque también se puede abrir de forma manual a través de un botón. Esta edición se diferencia del resto por ese difusor en negro que integra dos salidas de escape circulares en acero inoxidable imitando a las del prototipo.

Lo que no cambia ni un ápice en esta edición limitada respecto al resto de TT Roadster son las dimensiones. Estamos ante un descapotable biplaza que tiene una longitud de 4.191 mm, una anchura de 1.832 mm y una altura de 1.345 mm. La distancia entre ejes se extiende hasta los 2.505 mm.

Interior

Entrar al habitáculo del Audi TT Roadster 20 Years es toda una experiencia por la configuración que se ha escogido. Aunque muchos no lo sepan, para hacer el interior del primer TT se inspiraron en un guante de béisbol, en esa calidad de la piel y en las características costuras. Ese concepto ha sido recuperado en esta edición, que se cubre prácticamente en su totalidad por una tapicería de cuero napa en color marrón Mocasín. Está presente en asientos, puertas, consola central, volante o pomo de la palanca de cambios y tiene las costuras en amarillo haciendo contraste.

Por lo tanto, no se puede poner en duda la calidad de este ejemplar. Si el modelo ya cumplía en este apartado, lo cierto es que formar parte de una edición limitada hace que aumente ligeramente el lujo a bordo. Además de ese cuero ya mencionado, aparecen otros materiales destacados como el Alcántara en las puertas o una moldura plástica que imita el carbono en la consola central. Es cierto que sigue habiendo plásticos, pero los más duros quedan relegados a las zonas menos visibles.

Lo que sí queda a la vista de todo el mundo son las placas que dan fe de que se trata de una edición especial. En el sobresaliente volante multifunción, que llama la atención por esa tapicería y por tener un grosor y un tacto más que agradables, aparece una pequeña credencial de “TT 20 Years”. En la consola central se puede ver una placa con la numeración de la edición limitada. En nuestro caso, hemos tenido el privilegio de conducir la unidad 89 de 999.

Por lo demás, el interior es lo mismo que en cualquier otro Audi TT y eso no es una mala noticia en absoluto. No hay que olvidar que este modelo fue el primero que adoptó en 2016 ese diseño minimalista que prescindía de las pantallas casi por completo. Lo cierto es que nos hubiese gustado que la tendencia siguiera esta línea en vez de la tomada con el Audi e-tron y sus cinco pantallas, pero esa decisión nunca ha estado en nuestra mano.

El minimalismo se consigue mediante le Virtual Cockpit, la instrumentación digital de 12,3 pulgadas de la marca, que es la única pantalla que aparece en este modelo. Como en otros ejemplares, se controla a través de los mandos del volante multifunción y ofrece un alto grado de personalización. En este caso, también se puede controlar mediante el MMI Touch de la consola central, ese mando circular y giratorio con un pequeño panel táctil en el que se pueden dibujar letras.

En el lugar donde estaría la habitual pantalla táctil principal de gran tamaño no encontramos nada, simplemente un salpicadero limpio y elegante. Eso también permite que haya cierta originalidad en el diseño de los controles de la climatización. En cada uno de los tres aireadores centrales con forma de turbina hay una pequeña pantalla con un mando giratorio. Con esa solución podemos modificar el caudal del aire, su temperatura y la zona hacia la que se dirige.

Si hablamos de habitabilidad en el Audi TT, ya vimos que en el coupé se ofrecían cuatro plazas, con dos traseras bastante escuetas. Como en esta versión tenemos una capota que hay que alojar en algún sitio, se ha optado por eliminar directamente las plazas traseras. Lo cierto es que no nos parece mala opción, pues en la mayoría de casos no iban a ser utilizadas. De este modo, ofrece un interior biplaza bastante amplio y apto para todo tipo de públicos. Hasta los más altos no tendrán problema para caber en él, algo que sí que sucede en algunos rivales.

Maletero

A pesar de haber perdido las plazas traseras, el maletero del Audi TT Roadster no es más grande que el de la versión coupé. Aquí tenemos una capacidad de 280 litros, frente a los 305 litros del de techo fijo, siendo el compartimento de la capota el culpable de que se reduzca esa cifra. La boca de carga queda bastante elevada, en una posición algo horizontal y con una abertura no muy grande; por lo que se puede complicar la carga de objetos más pesados o voluminosos.

La parte positiva es que cuenta con unas formas rectas muy aprovechables y también incorpora algunos accesorios para fijar la carga como es el caso de la red elástica. Bajo el piso de este maletero no hay espacio para una rueda de repuesto, en su lugar hay un kit antipinchazos y los triángulos de emergencia. En esa zona también se puede dejar algunos objetos pequeños. Como no hay asientos traseros que abatir los 280 litros serán la capacidad máxima en este modelo.

Equipamiento

En el Audi TT Roadster, al igual que en otros modelos de la marca de los cuatro aros, se disponen varias líneas de equipamiento y elementos opcionales para completar la dotación de serie. Por ejemplo, para su exterior se puede escoger la edición S line o la Black line edition para conseguir un aspecto más deportivo. Para el interior sucede algo similar, teniendo disponibles paquetes como el S line o el design selection para conseguir una mayor distinción.

Por no hablar de la lista de extras, que en este coche puede llegar a ser realmente extensa. Decenas de diseños de llanta, iluminación Matrix LED, asientos deportivos S, todo tipo de tapicerías en distintos materiales, inserciones en carbono, sistema de infoentretenimiento MMI Navegación Plus, sonido Bang & Olufsen o varias ayudas a la conducción están entre las opciones.

Prácticamente todas ellas están equipadas en nuestra edición especial 20 Years, de la que solamente saldrán 999 unidades. Además de todos esos elementos hay que sumar las peculiaridades estéticas que hemos ido desglosando a lo largo de la prueba. Las pinturas para la carrocería, las llantas con sus pinzas de freno, esa combinación tan llamativa del interior, las credenciales en varios puntos…

Motor

La gama de motores del Audi TT desde su lanzamiento ha sido bastante amplia, dando todo tipo de opciones al usuario. Con la última actualización se prescindió de la mecánica diésel, así que ahora solamente puede ser configurado en sus versiones de gasolina. El protagonista casi absoluto es el conocido motor 2.0 TFSI de cuatro cilindros, que ha recibido algunas novedades como el filtro de partículas de gasolina para adecuarse a la normativa WLTP.

Siguiendo la nueva nomenclatura de la marca, la versión de acceso es el 40 TFSI, que equipa dicha mecánica de cuatro cilindros con 197 CV de potencia. Un escalón por encima se sitúa el 45 TFSI, con el mismo bloque pero con 245 CV. Y por encima todavía hay espacio para las versiones deportivas. El Audi TTS cuenta con el 2.0 TFSI potenciado hasta los 306 CV, mientras que el radical Audi TT RS opta por el 2.5 TFSI de cinco cilindros con nada menos que 400 CV.

Nuestro Audi TT Roadster 20 Years se trata de un 45 TFSI quattro S tronic, lo que podríamos considerar como la versión intermedia con sus 245 CV y 370 Nm de par. Como su nombre indica, va ligado a la transmisión automática de doble embrague S tronic con siete velocidades. También a la tracción integral quattro de la marca. De esta guisa, el descapotable es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h.

Comportamiento

Pero leer una ficha técnica no es lo mismo que ponerse al volante de este ejemplar y descubrir de primera mano todo lo que nos puede ofrecer. En cuanto entras al habitáculo ya te transmite mucho, pues la posición de conducción es óptima en esos asientos deportivos. Van colocados muy abajo, haciendo que el conductor se sienta cerca del suelo. Además, consiguen un gran equilibrio entre deportividad y comodidad, pues recogen el cuerpo a la perfección y permiten una fácil configuración con los reglajes eléctricos.

La siguiente tarea en la lista, algo que no puede faltar en ningún descapotable, es quitar cualquier impedimento entre nuestra cabeza y el cielo abierto. La maniobra de descapotar el TT es realmente rápida, manteniendo pulsado el botón y permite que los estímulos lleguen sin filtro a nosotros. El primero es el sonido que se percibe al arrancar el motor de cuatro cilindros y 2.0 litros. Vale que no es nada del otro mundo y que en las versiones deportivas será mucho más agradable, pero ya le da el toque diferencial.

Apenas unos kilómetros son necesarios para que comprobemos las bondades del 2.0 TFSI. Sin duda es uno de los mejores motores del Grupo Volkswagen en la actualidad y en el TT 20 Years pega como anillo al dedo. El turboalimentado destaca por ser un bloque muy lleno y aprovechable en casi todo el rango de revoluciones. No es demasiado perezoso en bajas, pues los 370 Nm de par ya están disponibles desde las 1.600 rpm y hasta las 4.300 rpm.

En este tipo de vehículos siempre preferiríamos una buena caja de cambios manual. Aunque en nuestra unidad de pruebas aparecían la transmisión automática S tronic de siete relaciones y lo cierto es que no va nada mal. Destaca por la rapidez con la que hace las transiciones entre marchas y por su precisión. Su comportamiento queda condicionado por el modo de conducción que escojamos, aunque también se puede cambiar mediante las levas del volante. Unas levas, por cierto, demasiado pequeñas y con un acabado plástico nada agradable.

Como ya pasa en otros modelos de la marca, cuenta con el Drive Select para cambiar entre los distintos modos de conducción. Están disponibles los Efficiency, Comfort, Auto, Sport e Individual; que modifican parámetros como la sensibilidad del acelerador, el comportamiento del cambio o el tacto de la dirección. Destacar que en el más eficiente cuenta con un modo vela que desacopla la transmisión, mientras que en el más deportivo consigue aumentar su dinamismo considerablemente.

Dicho esto, el Audi TT Roadster 20 Years 45 TFSI quattro S tronic es una opción bastante redonda. La conjunción de este modelo con dicho motor y dicha transmisión lo convierte en un coche realmente utilizable en prácticamente todas las situaciones. No desentona demasiado en ciudad, permite alguna escapada de fin de semana para dos personas por autopistas y nos saca una sonrisa en carreteras secundarias. Y eso es culpa de su puesta a punto del chasis.

Lo que más nos ha llamado la atención de este Audi TT Roadster 20 Years son sus reacciones nobles y predictivas. Se trata de un coche realmente fácil de conducir y que, además, se muestra muy divertido. La tracción quattro consigue evitar sustos innecesarios (aunque tenga una tendencia ligeramente subviradora) y estar en ese escalón de potencia le sienta bien, ni falta ni sobra. Los 1.530 kg de su ficha técnica nos dicen que no es un peso pluma, pero tampoco se siente torpe en curvas lentas.

Aunque claro, si lo que nos pesa es el pie derecho los consumos serán bastante elevados. En nuestra semana de pruebas lo dejamos con una media de 9,8 litros, algo alejado de los 8,4 l/100km que homologa. Un último apunte antes de terminar sería la grandiosa insonorización que se consigue con la capota puesta. Lo tuvimos que probar por obligación, pues hay que reconocer que el 99 % restante del tiempo el TT estuvo descapotado. Preferimos una conversación a voces si va acompañada de las sensaciones indescriptibles de ir descapotado.

Opinión coches.com

El Audi TT es un icono, un modelo con más de dos décadas a sus espaldas que sigue levantando pasiones allá por donde pasa. Su diseño es reconocible se mire por donde se mire y su interior uno de los más peculiares y minimalistas que podamos encontrar en el mercado. En su versión 45 TFSI quattro S tronic de 245 CV el comportamiento es dinámico y equilibrado, pues estamos ante un chasis más que probado y que ha sido hecho a prueba de bombas (de ahí que aguante los 400 CV en el TT RS).

Todas esas bondades se disparan un poco más cuando estamos ante una edición limitada como es este TT 20 Years. No hay mejor forma de celebrar dos décadas de vida que con esta configuración tan llamativa y con esa dosis extra de equipamiento. El sobreprecio puede resultar exagerado para muchos, al fin y al cabo, son casi 70.000 euros de coche. Sin embargo, se podrían justificar con esa exclusividad de ser uno entre menos de un millar. También con la idea de que este será el último Audi TT tal y como lo conocemos, pues el futuro no depara nada bueno para el modelo. En todo caso, siempre lo recordaremos en su mejor versión, y ésta podría ser una de ellas.

Audi TT Roadster 20 Years
7.9 Nota
Lo mejor
  • Configuración de esta edición
  • Equipamiento muy completo
  • Comportamiento dinámico
Lo peor
  • Vista trasera con la capota
  • Maletero algo pequeño
  • Precio del 20 Years
Diseño8.5
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero6.5
Equipamiento8.5
Motor8
Comportamiento8.5
Calidad Precio7.5

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