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Prueba
Mario Nogales

Mercedes CLA Shooting Brake 200 7G-DCT, prueba a fondo

Si analizamos marca por marca es fácil percibir cuál es la que más esfuerzos está haciendo en desarrollar una familia de compactos realmente completa. Mercedes ha ido lanzando muchos modelos con la letra A en los últimos años y actualmente tiene opciones para todos los gustos, incluso algunas que podrían canibalizarse entre ellas. En esta ocasión, ponemos a prueba a una de las más completas de todas: el Mercedes CLA Shooting Brake.

Se trata del familiar compacto de la gama, curiosamente el único representante de esta carrocería en este tamaño. No hay que olvidar que tenemos al Clase A para representar a los compactos de cinco puertas, al GLA como adalid en el segmento crossover, al Clase A Sedán como berlina de acceso y al CLA «a secas» como sedán con un toque más dinámico. Y aunque los familiares sean una carrocería con ventas que van a la baja, lo cierto es que el CLA Shooting Brake es una opción bastante inteligente.

Para ponernos en contexto, la primera aparición de este modelo data de 2014, cuando decidieron ampliar la gama con un familiar que mantuviera un diseño muy atractivo. Mientras que Mercedes suele llamar Estate a este tipo de carrocería en otros modelos, aquí la denominación cambia y hace referencia a sus formas. Destaca la caída del techo y las líneas al estilo coupé que se inspiraron en un primer momento en el ya desaparecido CLS Shooting Brake.

Exterior

Como decíamos, lo primero que destaca en el Mercedes CLA Shooting Brake que probamos no es otra cosas que su diseño diferencial. Es fácil percibir ese mismo lenguaje que se lleva aplicando en los compactos desde 2018, sobre todo en el frontal. Vemos esa parrilla hexagonal tan popular, conocida como «shark nose», que tiene el logotipo de la estrella en el centro surcado por un listón horizontal. También tenemos en esta unidad una decoración con puntos cromados que le dan un toque elegante.

Si seguimos por esta zona, no podemos obviar unos atractivos faros LED, un capó surcado por dos nervaduras o un paragolpes bastante marcado con unas tomas de aire generosas (no funcionales). Esto es debido al paquete AMG Line que montaba la unidad de pruebas y que busca sacar su carácter más deportivo. En consonancia con esto, hay que destacar las llantas de 19 pulgadas que van en negro haciendo contraste y que también llevan la firma de la división deportiva.

Aunque probablemente la vista lateral sea la más característica del Mercedes CLA Shooting Brake. Hasta el pilar B sería exactamente igual que su hermano sedán, pero a partir de ahí la cosa cambia. Se aprecia una caída de techo bastante prominente para tratarse de un familiar, que deriva en un pilar C muy inclinado y unas formas que pueden recordar ligeramente a las de un coupé. Queda claro que el diseño prima por encima de la practicidad, eso lo veremos más tarde en el interior.

La zaga también tiene cambios notables para ser distinguido. La luneta trasera se queda en unas dimensiones bastante contenidas por las formas del vehículo y en la zona intermedia aparecen unos pilotos LED con disposición horizontal que se meten ligeramente en el lateral. En la parte inferior en el paragolpes también se puede apreciar el sello de AMG Line por sus formas y la especie de difusor en negro. Acoge dos salidas de escape cromadas, que son falsas como viene siendo habitual en la marca.

El familiar compacto de la marca de la estrella con la última actualización creció en dimensiones. Tenemos un coche que llega a los 4.688 mm de longitud, los 1.830 mm de anchura y los 1.442 mm de altura; ganando ligeramente en altura y anchura y perdiendo altura. La distancia entre ejes se queda en 2.729 mm y destacar que presenta un reducido coeficiente aerodinámico de 0,26 Cx, bastante cercano a los 0,23 Cx de la berlina.

Interior

Si el exterior del Mercedes CLA Shooting Brake buscaba sorprender, elhabitáculo lo que busca es convencer. Aquí no hay ninguna sorpresa, pues es exactamente igual que en el resto de la familia compacta, no hay ningún tipo de diferencia respecto a un Clase A configurado de la misma forma. Y eso no es una mala noticia, en absoluto. El motivo principal es que tenemos como aliado al sistema multimedia MBUX, la aclamada tecnología que dan buenos resultados les está dando a los alemanes.

Aunque de serie las pantallas serían más pequeñas, aquí tendremos las dos de 10,25 pulgadas que van en el mismo marco ocupando gran parte del salpicadero. Como siempre, la que queda a la izquierda y que vemos a través del volante acoge la instrumentación. La controlamos a través del volante multifunción con esos botones táctiles tan llamativos y que tienen un tacto muy conseguido. Nos permite ir seleccionando todo tipo de informaciones del ordenador de a bordo al gusto y en función de las necesidades.

Ya en la parte central tenemos la segunda pantalla, la que sería la principal y que se encarga del infoentretenimiento. Ésta sí que se puede manejar de forma táctil, con una precisión muy buena y con unos menús bastante intuitivos. También nos deja la opción de manejarse a través del trackpad que aparece en la consola central, que tiene un guiado muy similar al de cualquier ordenador portátil. Por si no fuera suficiente, contamos con el que probablemente sea el mejor asistente por voz del mercado.

Basta con decir «Ey, Mercedes» para que el sistema haga por nosotros todo tipo de funciones. Destaca su inteligencia, pues al decir que se tiene frío interpreta que tiene que subir la temperatura del aire. Por cierto, la climatización también cuenta con controles analógicos y unas salidas de aire tipo turbina bastante atractivas. También cuenta con una iluminación ambiental muy completa y personalizable que ayuda a dar una atmósfera única al habitáculo.

Y hablando de esto, también hay que destacar la elevada calidad percibida que encontramos en el Mercedes CLA Shooting Brake. La mayoría de materiales son agradables al tacto, como es el caso de la tapicería mixta de cuero y Alcántara que recubre los asientos o de las molduras de aluminio cepillado en el salpicadero y las puertas. Los acabados en general son buenos, pero sigue sin convencernos la consola central y su abuso de Piano Black, que le hace un flaco favor al resto del conjunto.

La habitabilidad es otro de los puntos que es de mención obligatoria, pues estamos ante un familiar. En las plazas delanteras no habrá ningún tipo de problema, pues hay espacio en todas las cotas. Destacar que esta unidad contaba con unos asientos de corte deportivo que recogían el cuerpo a la perfección y que encima tenían bondades tales como los reglajes eléctricos o la calefacción. Eso sí, veremos como afectan a las plazas traseras.

Si pasamos a la segunda fila de asientos la cosa cambia. Aquí se percibe como el diseño y la caída de techo, además de esos asientos deportivos, restarán algo de espacio respecto a otros modelos de la competencia. El espacio para las piernas es algo justo y también pasa lo mismo con la altura. Los usuarios por encima del 1,80 metros es posible que puedan dar con la cabeza. La plaza central carece de forma y tiene un túnel de transmisión muy prominente entre medias, así que mejor usarla solo en ocasiones esporádicas.

Maletero

Mientras que criticábamos las plazas traseras del Mercedes CLA Shooting Brake por ser algo justas, el maletero del familiar sale bien parado. Cuenta con una capacidad de 505 litros, lo que es un incremento de 45 litros respecto al CLA de cuatro puertas. Aunque la diferencia más notable es esa boca de carga tan amplia que nos deja, si llega a estar enrasada con la carrocería se habría llevado el sobresaliente. El portón cuenta con apertura eléctrica y las formas son muy aprovechables.

No faltan todo tipo de accesorios para fijar la carga, con ganchos y redes que nos facilitarán la vida. Por desgracia, bajo el piso del maletero no hay espacio para una rueda de repuesto, en su lugar encontramos el kit antipinchazos y un hueco para objetos pequeños. Si necesitamos todo el potencial de este maletero bastará con abatir la segunda fila en tres partes (40:20:40) para dejarnos con una superficie plana y hasta 1.370 litros de capacidad.

Equipamiento

Como suele pasar en este tipo de modelos de marcas premium, el equipamiento será algo justo de serie. Aparecen faros LED, llantas de 18 pulgadas, sistema multimedia MBUX con pantalla de 7 pulgadas, volante multifunción, cámara de visión trasera, sensor de luces y lluvia, climatizador o acceso y arranque sin llave. Se vuelve más interesante cuando se opta por incluir algunos componentes de la extensa lista de opcionales que hay disponible.

Ya hemos ido mencionando algunos como el paquete AMG Line para sumar elementos deportivos, también hay un paquete Business para mejorar la tecnología, un paquete AMG Premium Sport que aúna deportividad y equipamiento o un Business Plus que es de lo más completo que se pueda encontrar. También hay otros específicos como el paquete de asistencia a la conducción con asistente para señales de tráfico.

No podía faltar el llamativo Confort Energizing para crear un atmósfera ideal para cada momento con la iluminación, la calefacción o la música. Tampoco las tapicerías de cuero completo, el Head-Up Display y prácticamente cualquier cosa que pueda mejorar el confort a bordo. Por no hablar de otros que pueden modificar el comportamiento como es el caso del tren de rodaje con sistema de amortiguación ajustable.

Motor

La gama mecánica del Mercedes CLA Shooting Brake es realmente completa y tiene opciones de todo tipo. Aunque el diésel ya no sea el combustible más vendido, lo siguen ofreciendo en la versión 200 d con 150 CV, tanto con tracción delantera como con tracción total 4MATIC. El tope de gama es el 220 d con 190 CV que solo va con la tracción delantera. Estas tres variantes diésel van ligadas obligatoriamente a la transmisión automática 8G-DCT.

Por la parte de la gasolina el acceso lo pone el 180 con sus 136 CV, hay una versión intermedia 200 con 163 CV y por encima el 250 que tiene 224 CV. En los menos potentes se puede escoger tanto el cambio manual como el automático 7G-DCT, mientras que el más potente es solo automático y con tracción total. Mención aparte para los deportivosCLA Shooting Brake 35 AMG con 306 CV y 45 AMG con hasta 421 CV de potencia. También para el híbrido enchufable CLA Shooting Brake 250e.

En este caso nos acompaña un Mercedes CLA Shooting Brake 200 7G-DCT, la variante intermedia de gasolina ligada al cambio automático. Cuenta con la nueva mecánica turbo de cuatro cilindros y 1.33 litros que desarrolla 163 CV y 250 Nm de par. Solo puede ser tracción delantera, acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 226 km/h. También homologa un consumo medio de 5,4 l/100km y unas emisiones de CO2 de 124 g/km.

Comportamiento

Aunque la cosa se pone más interesante cuando nos ponemos al volante de este familiar y comenzamos a rodar. Ya sobre el papel parecía que la versión intermedia de gasolina podía ser la más acertada y probablemente será la más vendida en los tiempos que corren. Argumentos no le faltan, pues es puro equilibrio entre prestaciones y eficiencia. Se nota que es una mecánica de pequeñas dimensiones, pero está muy bien aprovechada.

En la zona baja del cuentarevoluciones se muestra algo perezoso, pero en la zona media los 250 Nm empiezan a empujar y nos deja con unas capacidades bastante buenas. Como decíamos, tiene el punto óptimo para poder realizar viajes largos con solvencia, movernos con cierta soltura en un tramo de curvas y, al mismo tiempo, que no se disparen los consumos. Aunque por aquí somos más de cambios manuales, la transmisión automática 7G-DCT que montaba este CLA Shooting Brake no está nada mal.

Es una caja de doble embrague, por lo que es sinónimo de cambios rápidos y casi imperceptibles. Porque esta transmisión también destaca por una suavidad envidiable. Lo que no termina de convencer es que los desarrollos sean algo largos. Un mal menor si tenemos en cuenta que siempre podemos «jugar» con ella a través de las levas en el volante, que son las mejor opción para estar más conectados al coche y su conducción.

El cambio también dependerá del modo de conducción que llevemos seleccionado en cada momento. Se puede elegir entre los habituales Eco, Comfort, Sport e Individual para modificar parámetros como la respuesta del motor, la dirección o el propio cambio. Lo cierto es que no cambian por completo el carácter del coche, pero pueden llegar a ser útiles. Por ejemplo, el Eco nos ayuda a reducir consumos con un modo vela sobresaliente, y el Sport saca un poquito más el garbo que lleva dentro.

Todo eso manteniendo el refinamiento que siempre va a caracterizar a este Mercedes CLA Shooting Brake 200 7G-DCT. Lo cierto es que desde el principio es fácil percibir que la mecánica apenas vibra y tampoco llega casi ruido al habitáculo. Como decíamos, eso habla bien del refinamiento y también del trabajo de insonorización que se ha hecho. A este respecto hay que decir que el confort a bordo es muy elevado en términos generales.

Otra cosa que sorprende de ese conjunto de mecánica y cambio automático con el paso de los kilómetros son los consumos que obtenemos. La verdad es que con el manual serían aún más reducidos, pero durante la semana de pruebas conseguimos rondar los 7 litros haciendo muchos recorridos por carreteras secundarias. En algunos momentos con conducción tranquila se puede llegar a las cifras homologadas.

Y en general, Mercedes CLA Shooting Brake 200 7G-DCT también nos deja un buen sabor de boca a nivel de chasis. En este apartado también hay que destacar el equilibrio, con posibilidad de darnos algunas dosis de dinamismo, siempre combinado con una gran comodidad. Es un coche de 1.475 kg de peso que se siente ágil y que es capaz de sacar más de una sonrisa en una carretera de curvas. La suspensión opcional es una gran elección para los que busquen esa característica.

Opinión coches.com

El Mercedes CLA Shooting Brake es un familiar sí, pero uno de los que consiguen un diseño más atractivo y dinámico. Busca diferenciarse del resto de rivales con esa imagen característica de la marca de la estrella y una zaga muy conseguida. En el interior no arriesga y cuenta con la destacada tecnología que aporta el MBUX, además de una calidad percibida que está por encima de la media. El maletero cumple y la pena es que su habitabilidad es un poco justa.

La variante de gasolina intermedia que hemos estado probando es probablemente la más recomendable por su perfecto equilibrio entre dinamismo y eficiencia, siendo un coche válido para la mayoría de situaciones. Aunque, como suele pasar en la marca, no sale barato. El Mercedes CLA Shooting Brake 200 7G-DCT parte de 38.032 euros y puede llegar a superar fácilmente los 50.000 euros si lo atiborramos con equipamiento opcional, como es el caso de la unidad probada.

Mercedes CLA Shooting Brake 200 7G-DCT
7.8Nota
Lo mejor
  • Diseño atractivo y diferenciado
  • Tecnología muy completa
  • Comportamiento dinámico equilibrado
Lo peor
  • Algunos materiales del interior
  • Plazas traseras algo justas
  • Precio final con extras
Diseño8.5
Habitabilidad7
Acabados8
Maletero7.5
Equipamiento7.5
Motor8.5
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

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