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Pruebanoticias/
Gonzalo Yllera

Prueba a fondo: Mercedes-Benz E 300 BlueTEC HYBRID

¿Es posible recorrer por carretera, y con un sólo depósito de combustible, los casi 2.000 kilómetros que separan el Norte de África de Gran Bretaña a bordo de una gran berlina?. Pues sí, si se trata de un Mercedes-Benz E 300 BlueTEC HYBRID.

Y es que, aunque parezca mentira, el periodista británico Andrew Frankel lo consiguió el año pasado, con el vehículo híbrido que probamos esta semana. Y para aumentar la repercusión mediática de este logro se eligió como meta el extraordinario evento que se celebra en las propiedades de Lord March en el condado de West Sussex, al sur de Inglaterra: el inigualable Goodwood Festival of Speed.

Para ello, empleando un modelo de estricta serie, partió de la ciudad marroquí de Tánger, realizó la travesía del Estrecho de Gibraltar y atravesó España y Francia, además del Canal de la Mancha, hasta llegar finalmente a tan emblemática localización. Como único equipamiento adicional se utilizó el depósito opcional de 80 litros de capacidad, disponible en el catálogo de la marca alemana.

Al final fueron algo más de 27 horas de conducción, para recorrer los 1.968 kilómetros que separaban ambos lugares, y aún contaba con una autonomía suficiente para otros 160 kilómetros más, con lo que se podría haber cubierto una distancia total de 2.129 kilómetros. Esto significa que el consumo medio fue de sólo 3,8 litros de gasóleo cada los 100 kilómetros, curiosamente una cifra idéntica a la homologada por el fabricante… e increíble para una berlina de este tamaño y peso.

En Coches.com no teníamos pensado intentar batir una marca de este tipo, pero sí disfrutar un buen número de kilómetros con una de las mejores berlinas del segmento E, y están han sido nuestras impresiones durante la semana que estuvimos sentados a sus mandos:

Exterior

Aunque la generación actual de la Clase E de Mercedes-Benz está en la última etapa de su vida activa (se lanzó en el año 2009), con la más que probable aparición de una nueva entrega a finales del presente año, aún sigue siendo una espectacular y atractiva berlina de representación, digna de las mejores realizaciones de la industria alemana y ejemplar representante del segmento Premium, tal y como vimos en nuestra toma de contacto con el Mercedes-Benz Clase E 350 BlueTEC 4MATIC Estate.

Si bien sus líneas exteriores denotan el inexorable paso del tiempo, las últimas actualizaciones y puesta al día llevadas a cabo por la firma de la estrella, en el año 2013, le confieren un aspecto seductor, sin perder un ápice de la clase y distinción de la que siempre ha hecho gala, e incluso con ligeros toques deportivos, aunque para eso mejor decantarnos por las versiones firmadas por AMG.

Tenemos ante nosotros una berlina cercana a los 5 metros de longitud, concretamente 4,879 metros, y que disfruta de una amplia distancia entre ejes de nada menos que 2,874 metros lo que repercutirá positivamente en la amplitud interior con la que obsequiará a sus ocupantes. El voladizo delantero es algo más comedido, con 0,849 metros, que el posterior, que se va hasta los 1,156 metros. La altura es de 1,474 metros, mientras que la anchura alcanza los 1,854 metros sin contar los espejos y los 2,071 metros con ellos desplegados.

En la parte delantera, la parrilla frontal está disponible con dos posibles configuraciones, en función de la línea de equipamiento elegida. Por un lado con el acabado Elegance nos encontraremos el radiador clásico de la marca con 3 lamas horizontales y la estrella de Mercedes-Benz sobre el capó, y por otro con la línea Avantgarde, un frontal de aspecto más deportivo de tan sólo 2 lamas donde se integra en el centro una gran estrella. Este último es el que montaba la unidad probada.

Otro de los elementos característicos, y también afectado por esa última remodelación, es el de los grupos ópticos, con un diseño muy en la línea de las últimas realizaciones de la marca y donde se han sustituido los cuatro faros de la anterior generación por dos de mayores dimensiones que, bajo una sola cubierta transparente, agrupan todos sus elementos. De todas formas sus formas recuerdan vagamente anteriores realizaciones.

Nuestra unidad contaba con el avanzado sistema LED Intelligent Light System (opcional) que utiliza la tecnología LED para todas las funciones de alumbrado y adapta automáticamente la distribución de luz en función de las circunstancias del tráfico o del trazado. Tal y como también vimos en la prueba del Mercedes-Benz Clase C 180 o del Mercedes-Benz S 500 4MATIC Coupé, garantizan un excelente y fantástico rendimiento lumínico (no eres capaz de imaginártelo hasta que no los pruebas). De lo mejor que podemos encontrar actualmente en el mercado.

Si a todo ello se une, como era nuestro caso, el Paquete Deportivo Exterior confiere a este Clase E un atractivo aspecto que, sin ser un AMG, le hace ganar muchos enteros. El paragolpes delantero presenta unas formas más deportivas, con tomas de aire sobredimensionadas cubiertas de unas rejillas en plástico negro en forma de panal de abeja, además de un splitter inferior ligeramente prominente.

En la vista lateral los cambios son menores aunque, por ejemplo, al contar en esta variante Avantgarde con Tren de Rodaje DIRECT CONTROL con un reglaje más deportivo, la carrocería muestra una apariencia más baja (15 mm). A ello hay que añadir unas espectaculares llantas de aleación de 5 radios dobles y 18 pulgadas de diámetro con neumáticos Bridgestone Potenza RE050A, dotados de tecnología Run Flat y de diferentes medidas en cada eje, siendo 245/40 R18 97Y en el delantero y 265/35 R18 97Y en el posterior. En su interior encontramos unos discos de freno perforados, de mayor tamaño que los que se equipan de serie, y con unas pinzas de freno con el logo “Mercedes-Benz”.

Por supuesto sigue conservando la silueta elegante propia de las berlinas de la marca, con un morro bajo y alargado que comienza una marcada línea ascendente que finalizará en una parte trasera bastante más alta. Asimismo dispensa un inmejorable trato a sus ocupantes, gracias a la amplitud de la que gozan por la curva central que describe la carrocería, con un techo amplio y luminoso, además de unas puertas grandes que facilitan el acceso al interior del vehículo. Sólo rompen la monotonía del lateral un par de líneas que van desde las aletas delanteras hasta los grupos ópticos posteriores. En la zona inferior otra sencilla nervadura, casi inapreciable, acompaña a las anteriores.

En la parte posterior, alta y de aspecto masivo, resaltan especialmente los grandes grupos ópticos, que se incrustan parcialmente en la tapa del maletero, y cuyo funcionamiento se basa exclusivamente en tecnología LED.

El paragolpes trasero responde a las mismas premisas ya vistas en el delantero, con un diseño más deportivo además de un atractivo difusor en su zona inferior en el que se integran las dos salidas de escape, con formas rectangulares y realizadas en acero pulido.

Interior

Fruto de su notable tamaño exterior nos encontramos con un habitáculo muy espacioso, capaz de acomodar sobradamente a 4 adultos, e incluso 5 en caso de necesidad, donde viajarán confortablemente por muy lejos que se encuentre el destino final, y como sólo en un Mercedes-Benz puede hacerse.

El espacio interior está definido por unas más que notables cotas, ya que hay altura de sobra para las tallas más altas, lo mismo que ocurre con la anchura o en el hueco disponible para las piernas, tanto en las plazas delanteras como en las traseras.

Los asientos delanteros son auténticos butacones que recogen muy bien el cuerpo, cuentan con todo tipo de reglajes eléctricos y memorias, además de los excelentes reposacabezas Neck-Pro (de serie), pudiendo opcionalmente dotarse de calefacción y refrigeración. Y pese a su aspecto cómodo sujetan suficientemente el cuerpo cuando realizamos una conducción más decidida, pero sobre todo resultan idóneos para realizar las grandes tiradas que permite la gran autonomía de esta berlina, sin que aparezcan síntomas de cansancio.

Los asientos traseros casi alcanzan el nivel de los delanteros pero, pese a que no cuentan con tantos reglajes, también rayan a gran altura y dan sobrado acomodo a dos adultos e incluso a un tercero, y eso que el túnel de transmisión puede molestar, obligando a adoptar una postura algo forzada de las piernas. Las formas de los asientos laterales, más esculpidas, acogen mejor el cuerpo que las lisas de la plaza central, pero en ningún caso supone un gran inconveniente. También son dignas de mención la cota en altura y, sobre todo, el espacio disponible para las piernas. Las estrecheces son para otros modelos, no para una berlina de la firma de la estrella…

Si sólo viajan dos adultos dispondrán de un enorme apoyabrazos central que esconde una gran guantera interior y unos posavasos dignos de tal nombre. Además cuenta con una trampilla desde la cual acceder al maletero. Los respaldos pueden abatirse en una proporción 40/60 con lo que ampliar las posibilidades de carga del maletero.

Una vez ubicados en el puesto de conducción se mostrará ante nosotros un salpicadero clásico, donde tanto la calidad como la ergonomía están a la altura de lo que se espera de la berlina teutona, aunque su diseño esté un tanto desfasado respecto al resto de sus rivales de última hornada, y resulte más sobrio.

Esto se observa, sobre todo en las líneas rectas que predominan en el salpicadero y consola central, la cual cuenta con un exceso de botones que complican su manipulación en los primeros kilómetros… Una imagen muy distinta a la de las últimas creaciones de la marca, como se puede observar en las fotografías que acompañan nuestras pruebas de los Mercedes-Benz Clase A, Clase C o Clase S….

Aunque no quedaremos defraudados ni por la calidad de sus materiales, como las atractivas molduras de aluminio rectificado o detalles como el reloj analógico situado entre los aireadores centrales, aparte de los ajustes milimétricos de los que hace gala o las innumerables posibilidades de personalización. Tampoco por el excelente funcionamiento del sistema Comand Online (que incluye el equipo multimedia, de navegación y el teléfono Bluetooth) o el de climatización Thermotronic.

La consola central presenta un diseño limpio, debido a la ausencia de la palanca de cambios en esta zona, pues al contar con el cambio automático 7G-Tronic Plus el mando se traslada a la derecha de la caña de dirección, dejando espacio suficiente para una guantera de tapa abatible, el controlador del sistema Comand Online o el selector de los modos de conducción. Por último una enorme guantera, con doble tapa, ejerce al mismo tiempo las funciones de apoyabrazos.

En ell volante deportivo multifunción con diseño de tres radios, forrado en cuero de excelente tacto y con microperforaciones en la zona de agarre más habitual, nos toparemos con hasta doce teclas desde las que gestionar las funciones de los principales sistemas, sin tener que apartar las manos del mismo.

Detrás de él, aparte de las levas para un accionamiento manual del cambio, se agrupan los mandos de una curiosa forma, pues tal y como ya os hemos comentado, a la derecha se encuentra el selector del sentido de marcha y a la izquierda se colocan todos los demás, es decir, intermitentes, limpiaparabrisas, regulador de velocidad y ajuste de la columna de dirección, con lo que puede dar lugar a molestos equívocos…

El cuadro de instrumentos presenta un diseño de 3 esferas, dedicando la central y más grande al velocímetro, en cuyo interior una pequeña pantalla multifunción nos informa de los principales datos de la conducción (velocidad digital, kilómetros recorridos, temperatura, marcha engranada, modo de conducción, etc). La derecha corresponde al cuentarrevoluciones, mientras que la izquierda, aparte del habitual indicador del nivel de combustible, en este modelo híbrido nos informa de cómo y cuánto se recarga la batería.

Por último, no podemos pasar por alto el arcaico sistema del freno de estacionamiento, que mantiene un pedal accionado por el pie izquierdo y un tirador manual, que resulta lento y sumamente engorroso de manejar.

Maletero

Dada la ancha zaga con la que nos obsequia el modelo alemán, nos encontramos con una tapa del maletero de considerables dimensiones. Su sencillo mecanismo de apertura eléctrica y el gran ángulo en el que se abate, nos facilita el acceso a un hueco de destacables proporciones, a través del cual podremos introducir el equipaje fácilmente. Además la altura del borde de carga no resulta excesiva.

El volumen del maletero es de 505 litros, que se muestran más que suficientes para transportar el equipaje de todos sus ocupantes. Curiosamente la capacidad total no sólo no se ve reducida por la batería del sistema híbrido (como sí ocurre en muchos otros vehículos de este tipo), sino que incluso ocurre al contrario, ganando 15 litros frente a los 490 litros que cubica el maletero del Mercedes-Benz E 300 BlueTEC. Y es que, en este caso, tanto la batería de ion-litio como el motor eléctrico se ubican en la parte delantera del vehículo.

Si necesitamos aumentar la capacidad de carga podremos abatir el respaldo de los asientos posteriores de forma asimétrica (en una proporción 60/40) y esta operación podrá realizarse tanto desde los propios asientos como desde el maletero, con unas palancas situadas en la zona superior. Además dispone de una trampilla central que nos permitirá transportar bultos de gran longitud.

De todas formas, en el caso de que todo esto no sea suficiente siempre podréis recurrir a la versión Estate (familiar) de este modelo, con la que ya tuvimos una toma de contacto hace unos meses, y que cuenta con un maletero de 600 litros de capacidad en condiciones normales de utilización, que pueden ser aumentados hasta los 1.950 litros, plegando los asientos posteriores.

En ambos laterales encontramos otros pequeños huecos protegidos por redes elásticas para colocar la pequeña impedimenta. Tampoco pueden faltar cuatro argollas a las que sujetar pulpos o redes elásticas, así como una toma de corriente de 12 voltios, tipo mechero.

Nos ha gustado mucho la presencia de una bandeja camuflada en la parte superior, que puede extraerse hacia atrás y cuyo fondo plástico es retráctil. Sirve para colocar en su interior objetos que no deseemos vayan dando tumbos o bien otros que contengan líquidos que puedan derramarse y no queremos que manchen el maletero. Luego, simplemente pulsando un botón, se recoge y se repliega a su escondida ubicación.

Si levantamos la tapa que cubre el fondo del maletero no esperéis encontrar una rueda de repuesto, sino el ya habitual kit reparapinchazos, el compresor para inflar las ruedas y una pequeña dotación de herramientas, pero lo que sí nos ha sorprendido es la presencia de una gran hueco en el que colocar todos esos objetos que no queremos estén sueltos por el maletero.

Equipamiento

El Mercedes-Benz Clase E, como uno de los vehículos más representativos para la firma germana, nos ofrece desde las versiones más básicas un buen nivel de equipamiento, que goza de los más altos estándares de calidad.

Esta dotación básica puede complementarse con dos líneas de equipamiento: Elegance, que acentúa su distinción con elementos cromados tanto exteriores como interiores así como por los materiales utilizados en guarnecidos y tapicerías. La línea Avantgarde (la del modelo probado) resalta su carácter deportivo por su frontal, paragolpes, escapes o el tratamiento dado al habitáculo.

A todo lo anterior pueden añadirse diferentes paquetes opcionales. A saber: Exclusivo, Deportivo Exterior (que también montaba nuestra unidad), Deportivo AMG, Deportivo AMG Plus y Night, aparte de la personalización más exclusiva mediante la gama Designo. Además de contar con el extenso catálogo de accesorios originales con los que complementar este equipamiento de serie y opcional.

Pero si por algo destaca la firma con sede en Stuttgart, y este modelo en concreto, es por sus avanzadas tecnologías de seguridad activa y pasiva, entre las que nos ofrece:

  • ATTENTION ASSIST (de serie)
  • Faros con técnica LED
  • Luces de carretera automáticas Plus
  • Paquete de asistencia a la conducción Plus
  • Paquete de control de carril
  • Sistema preventivo de protección de los ocupantes PRE-SAFE (de serie)

  • COLLISION PREVENTION ASSIST PLUS (de serie)
  • BAS PLUS con asistente para cruces
  • Freno PRE-SAFE con función de detección de peatones
  • Capó activo para protección de peatones (de serie)
  • Sistemas de retención (de serie)
  • Reposacabezas NECK-PRO  (de serie)
  • Sistema de llamada de emergencia Mercedes-Benz

Podemos adquirir esta berlina desde los 41.350,00 € (del Mercedes-Benz E 200 BlueTEC, con motorización diésel de 136 CV y cambio manual de 6 velocidades). En cambio la variante probada, el Mercedes-Benz E 300 BlueTEC HYBRID, está disponible desde los 54.775,01 €.

Pero la unidad de pruebas contaba, además, con el siguiente equipamiento opcional:

  • Pintura plata iridio metalizado —– 1.179,75 €
  • Tapicería Cuero negro —– 2.344,98 €
  • Paquete Antirrobo —– 602,58 €
  • Paquete AVANTGARDE Plus —– 1.512,50 €
  • Paquete de asistencia a la conducción Plus —– 3.097,60 €
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante —– 0,00 €

  • Paquete de memorias asientos delanteros —– 1.735,14 €
  • Detector de asiento infantil automático AKSE —– 0,00 €
  • Calefacción eléctrica asientos traseros —– 464,64 €
  • Asiento posterior partido —– 602,58 €
  • Compartimento de confort para el maletero EASY-PACK —– 229,90 €
  • Calefacción eléctrica asientos delanteros —– 464,64 €
  • Remote Online —– 0,00 €
  • Radio Digital (DAB, DMB y DAB+) —– 505,78 €

  • COMAND Online —– 2.637,80 €
  • Harman Kardon Logic 7 Sistema de sonido Surround —– 1.023,66 €
  • Cámara para visualización parte trasera con líneas de guiado dinámicas —– 532,40 €
  • Faros inteligentes LED Intelligent Light System —– 1.766,60 €
  • Luces de carretera automáticas —– 134,31 €
  • PARKTRONIC con ayuda activa para aparcar —– 0,00 €

Por lo que el precio final, si tenemos en cuenta los más de 18.000 euros en opciones, ascendía hasta los 73.609.87 €. Una cifra a la altura de lo que se espera de una berlina de representación fabricada por la firma de la estrella…

De todas maneras, si queréis haceros con todo un Mercedes-Benz E 300 BlueTEC HYBRID nuestra recomendación es que os paséis por el buscador de Coches.com, donde podréis conseguir el mejor precio del mercado, así como el seguro idóneo para vuestro vehículo.

Como curiosidad final merece la pena destacar que para aquellos futuros propietarios de un Mercedes-Benz Clase E que, por su situación personal o profesional, se vean en la necesidad de recurrir a un vehículo blindado la marca alemana también ha pensado en ellos. Se trata de la variante E-Guard que, pese a una apariencia idéntica a la de un modelo de serie, ha sido diseñado específicamente para esta utilización, superando los niveles exigidos para la categoría de resistencia balística VR4, ofreciendo además los mismos niveles de confort, suavidad de marcha y dinamismo habituales de esta berlina.

Motorización

La principal singularidad de esta versión de la berlina alemana radica en su sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico (pionero dentro del segmento E). Por un lado tenemos un motor alimentado por gasóleo de 4 cilindros en línea (exactamente el mismo empleado por el  Mercedes-Benz E 250 BlueTEC), con una cilindrada de 2.143 centímetros cúbicos. Cuenta con un avanzado sistema de inyección directa tipo Common Rail que garantiza una presión de hasta 2.050 bares gracias a la utilización de inyectores específicos, pulverizándose el combustible en unas cámaras de combustión que han sido optimizadas. Si a ello le sumamos la contribución de la sobrealimentación mediante un turbocompresor de geometría variable, no nos extrañará que se alcance fácilmente una potencia de 204 CV a 4.200 rpm y un par máximo de 500 Nm entre 1.600 y 1.800 rpm.

Pero para reducir al máximo consumos y emisiones, a los sesudos ingenieros alemanes no se les ha ocurrido mejor cosa que acoplar a este propulsor turbodiésel un motor eléctrico, con su correspondiente batería de iones de litio en la que almacenar la energía, para ayudar al propulsor principal cuando las características del recorrido o el modo de conducción así lo aconsejen.

Por ejemplo, durante la marcha, y hasta 160 km/h de velocidad, si las condiciones son favorables, puede desacoplarse el propulsor diésel de la transmisión para circular en modo planeo sin gasto de combustible y, por tanto, sin producir emisiones nocivas. También ayuda a reducir consumos en ciudad o circulando a baja velocidad. En cambio cuando necesitemos la máxima potencia disponible para efectuar un adelantamiento, la fuerza del motor eléctrico se sumará a la del diésel, garantizando una respuesta inmediata y una mejor aceleración.

Este motor eléctrico es capaz de proporcionar un empuje de hasta 20 KW (lo que viene a significar unos 27 CV adicionales), además de otros 280 Nm de par. Con todo ello este modelo es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 242 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos.

Los consumos son los grandes beneficiados de la utilización de esta tecnología híbrida, con unas cifras homologadas realmente extraordinarias: entre 3,9 y 4,1 l/100 km en ciudad; entre 3,8 y 4,1 l/100 km en carretera y un consumo en ciclo mixto entre 3,8 y 4,1 l/100 km. Todo ello con unas emisiones de CO2 entre 99 y 109 g/km.

Los datos obtenidos por nosotros no son ni mucho menos tan optimistas, aunque igualmente sorprendentes, con un consumo en ciudad de 6,4 l/100 km, que descendía hasta los 5,2 l/100 km en autovías y carreteras nacionales, para alcanzar finalmente un consumo medio de apenas 5,6 l/100 km.

Estas cifras son fruto de la nueva tecnología diésel BlueTEC, de la excelente gestión electrónica del propulsor así como las medidas BlueEFFICIENCY entre las que se encuentra la presencia de serie de la función de parada y arranque ECO, mediante la cual el motor se para automáticamente al detenerse el vehículo, para devolverlo a la vida en cuanto sea necesario reemprender la marcha.

En el caso de la unidad probada, con el depósito pequeño de 59 litros, la autonomía media podría superar fácilmente a los 1.000 km. Por lo que no es de extrañar que si se equipa el depósito opcional de 80 litros, y siendo muy cuidadoso con la conducción, entre dentro de lo factible tratar de emular la gesta del periodista británico Andrew Frankel, que os mencionamos al principio de esta prueba.

Este propulsor va unido a una caja de cambios automática de 7 velocidades, denominada 7G-TRONIC PLUS, que es una evolución de la anterior (7G-TRONIC), mejorando tanto la unidad hidráulica como el software que gestiona la acción conjunta de motor y cambio, esto supone una importante mejora en la inmediatez de las transiciones y en una respuesta más directa, que contribuye a mejorar el dinamismo del conjunto.

Comportamiento

Como toda berlina teutona que se precie, este Mercedes-Benz E 300 BlueTEC HYBRID hace honor a los tópicos de este tipo de vehículos, ideales para rodar por las Autobahn alemanas: gran tamaño y peso, excelente estabilidad direccional y aplomo a alta velocidad, buena aerodinámica y un logrado aislamiento térmico y acústico. Pero ¿cómo se desenvolverá en nuestra red viaria, plagada de carreteras más retorcidas y con un deficiente mantenimiento…?.

Evidentemente por autovías y autopistas, a velocidades que rayen con las máximas establecidas para este tipo de vías (que se alcanzan rápidamente…), nos encontraremos como si viajásemos en una alfombra voladora. Las suspensiones filtran perfectamente todo tipo de irregularidades e incluso aquellos baches más pronunciados o las juntas de dilatación mal terminadas que en otros vehículos se perciben claramente aquí apenas se notan en el interior.

Además gracias al excelente aislamiento acústico del propulsor diésel (no digamos ya si viajamos en modo eléctrico…) como de toda la carrocería y al buen estudio aerodinámico rodaremos en un silencio casi total. Esto nos permitirá mantener una conversación con el resto de los pasajeros sin levantar la voz o escuchar nuestra pieza musical favorita a un nivel inusualmente bajo, sin molestas perturbaciones.

Por tanto, dada la comodidad de los asientos y el habitáculo, la excelente climatización, además de la enorme autonomía disponible, nos encontraremos sin proponérnoslo realizando largas etapas sin que el cansancio aparezca. Se trata, sin lugar a duda, de uno de los mejores vehículos del mercado para realizar largos viajes.

Estas mismas conclusiones podríamos extrapolarlas a las carreteras nacionales si son de amplio trazado, abordando los virajes más rápidos con un aplomo total pero, a medida que se van volviendo más estrechas y ratoneras el Mercedes-Benz Clase E comienza a sentirse más a disgusto. Quiero que me entendáis bien, es un modelo de fantástico comportamiento, pero sus grandes dimensiones, su peso en vacío de 1.845 kg (muchos más con 4 ocupantes y equipaje…) hacen que le cueste más entrar en las curvas y que las inercias empiecen a cobrar un importante protagonismo.

Afortunadamente nuestra unidad contaba con el Tren de Rodaje DIRECT CONTROL, que rebaja la altura de la carrocería en 15 milímetros y muestra un reglaje más firme de la suspensión, además de disponer de unos frenos de disco delanteros de mayor tamaño y taladrados para mejorar su tacto y resistencia. De esta forma nos permitimos incrementar el ritmo y su respuesta es siempre noble, aunque llevado al límite, a un ritmo mucho más alto del lógico por este tipo de vías, las ayudas electrónicas (no desconectables) no paran de actuar, matando nuestra velocidad de paso por curva y los frenos, a pesar de estar sobredimensionados, acaban resintiéndose. Bastará con aflojar el ritmo durante un rato para recuperar su impecable tacto.

En ciudad se desenvuelve a la perfección, al igual que ocurría en carretera sus suspensiones se tragan la mayoría de los baches sin apenas quejarse y el silencio de rodadura hace que los atascos de nuestras ciudades se sufran mucho más a gusto que en otros modelos.

La inestimable ayuda del sistema híbrido y de la función de parada y arranque ECO contribuyen a que los consumos se reduzcan de manera radical aparte de permitir, por ejemplo, que podamos entrar o salir de un garaje en modo únicamente eléctrico, en un silencio total.

Las maniobras de aparcamiento se ven comprometidas por el tamaño general del conjunto y por la escasa visibilidad hacia atrás, por lo que de manera casi imperiosa nos veremos obligados a hacer uso de los sensores de aparcamiento y, sobre todo, de las cámaras perimétricas que ofrecen una clara visión de lo que sucede en nuestro entorno más inmediato.

Veredicto de Coches.com

La Clase E de Mercedes-Benz es percibida por la mayoría de los conductores como la berlina de representación por antonomasia, propia de quienes han alcanzado un determinado estatus personal o laboral.

Destaca por su inusitada facilidad para rodar a ritmos altos, sobre todo en vías rápidas y de impecable trazado (sus genes germanos salen aquí a relucir…) pero no por ello renuncia a circular cómodamente por otro tipo de recorridos, mientras no se pretenda llevar a cabo una conducción extremadamente deportiva. Para eso están las versiones firmadas por AMG, aunque también a ellas les gusta las carreteras amplias… y solitarias.

El trato dispensado a sus ocupantes es de los mejores del segmento, sino el mejor, siendo considerada por muchos como la mejor opción para viajar y, en el caso que hoy nos ocupa, acompañada por un sistema de propulsión híbrido que contribuye a que esta berlina de representación tenga consumos que para sí quisieran muchos compactos…

Pero el llevar una estrella de tres puntas en la parrilla frontal tiene un coste, y en este caso uno muy elevado. Por eso a la hora de adquirir este modelo no sólo hay que tener en cuenta el precio básico de la versión elegida, sino que resulta extremadamente complicado decidirse entre la multitud de opciones de equipamiento, y hay que tenerlo muy claro si no se quiere alcanzar una factura final absolutamente desorbitada…

Pero la competencia aprieta fuerte (sin ir más lejos, por ejemplo, con el modelo que probaremos aquí la próxima semana…) y aunque la generación actual de este Mercedes-Benz Clase E ha alcanzado un nivel muy alto, el tiempo pasa por todos, y está pronta la aparición de una renovada entrega del modelo alemán. Ésta sin duda mejorará no sólo en el aspecto estético sino que incorporará sistemas de propulsión, ayudas a la conducción o de seguridad activa y pasiva que, como siempre, serán una referencia y marcarán la tendencia a seguir por la categoría en los próximos años.

Mercedes-Benz E 300 BlueTEC HYBRID
7.6Nota
Lo mejor
  • Funcionamiento del sistema híbrido
  • Calidad percibida
  • Seguridad activa y pasiva
Lo peor
  • Obsoleto freno de estacionamiento
  • Diseño interior anticuado
  • Precio final con opciones
Diseño7
Habitabilidad7.5
Acabados8.5
Maletero7.5
Equipamiento8
Motor8
Comportamiento7.5
Calidad Precio7

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