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Skoda Octavia Combi prueba – 37.9
Pruebanoticias/
Luis Ramos Penabad

Skoda Octavia Combi 2.0 TDI, a prueba ¿cuándo interesa el diésel?

SUV, SUV y SUV. Eso demanda el cliente español. Este verano, por vez primera las ventas de los todocaminos de distintos tamaños superaron la mitad del las ventas de turismos en nuestro mercado. Pero eso no nos lleva a olvidarnos de las berlinas y familiares. Sobre todo, si son tan importantes para la marca como el Skoda Octavia.

Uno de cada cuatro coches que vende Skoda en el mundo es un Octavia. Fue el modelo con el que la firma checa se estrenó en el Grupo Volkswagen en 1997 y esta es ya su cuarta generación. Siempre ha ofrecido un gran espacio interior, buen maletero, mecánicas variadas y a un precio razonable. De ahí que se hayan vendido hasta ahora más de 7 millones de unidades. Cada generación ha vendido más que la anterior.

¿Por qué hemos elegido la carrocería familiar, el Skoda Octavia Combi? Pues porque se trata del coche con esta carrocería que más vende en toda Europa. En algunos mercados es incluso el modelo más vendido. Y en España aglutina la mitad de las ventas.

Sí, ya habíamos conocido en un primer contacto. En aquella ocasión con una mecánica de gasolina, el 1.5 TSI. Pero queríamos probarlo a fondo, subir a la familia para ver qué opinaban ellos y ver cuándo elegir la mecánica diésel puede ser interesante. Las respuestas, en el vídeo a continuación y en el texto, aún más a fondo:

Exterior

¿Cómo es? El Skoda Octavia Combi tiene un diseño que sigue siendo fiel a esa idea de no disgustar a nadie, pero muy evolucionado. Sigue las pautas que estableció el Scala, con una parrilla hexagonal (con una hendidura en el centro superior para el logo), más ancha que antes y que estrena pilotos, con tecnología Full LED de serie. Decimos adiós a los pilotos partidos de la anterior generación, si bien la luz diurna copia ese juego de dividirlos.

En el lateral vemos que se trata de un coche largo, mide 4,69 metros. Hasta ahí estira Skoda la plataforma MQB, que es la misma que emplean compactos como el Seat León, el Audi A3 o el Volkswagen Golf. Esto supone que sea 2,2 cm más largo que la generación anterior. Gana también 1,5 cm de anchura hasta los 1,83 metros y apenas crece unos mm la de por sí generosa distancia entre ejes de 2,69 metros.

En esta zona tiene un par de líneas de tensión, una que une las ópticas y otra en la parte inferior de las puertas. Hay obviamente nuevos juegos de llantas, nuevos colores de carrocería, como un negro y dos azules (no este, denominado azul Race) y detalles que buscan la elegancia como los marcos de las ventanillas cromados, a juego con las barras de techo.

Notable diferencia en la zaga. Aquí cae la línea de manera menos drástica, más suave, un detalle que nos recuerda a los Avant de Audi. Esto puede dar lugar a confusión y pensar que pierde capacidad de maletero, pero pronto verás cómo no.

En esta zona también gana unas ópticas traseras más alargadas (antes eran verticales, en forma de C), tiene tecnología LED y cuentan con intermitentes secuenciales, un detalle también muy de la firma de los cuatro aros. Y como en las últimas novedades de la marca, dice adiós al logotipo de la marca y en su lugar unas letras ocupan toda la parte central.

Interior

Los Skoda en general apuestan por interiores con diseños muy clásicos y funcionales. No hace mucho probamos el Superb Scout y así era, pero en esta nueva generación del Octavia hay una evolución. De diseño y tecnológica también. Y hay cosas buenas y otras que no nos convencen tanto.

Detalles innovadores, pues desde el diseño de las manillas de las puertas al nuevo volante de dos radios, que integra varios mandos. Por cierto, es regulable en profundidad y en altura con muchísimo recorrido y como nuestra unidad contaba con asientos con regulación eléctrica, también de muy amplios recorridos, es muy fácil que conductores de cualquier tamaño encuentren su posición.

A través del volante vemos el cuadro de instrumentos digital, una pantalla de 10,2” que puede variar de aspecto para mostrar una simulación de los relojes redondos de siempre, el mapa del navegador o más minimalista. Lo controlas desde el volante a través de ruletas y botones y no requiere de un aprendizaje demasiado profundo.

Pero lo que se lleva todas las miradas es la pantalla táctil del centro del salpicadero del sistema multimedia. Antes estaba integrada en el salpicadero y ahora es de tipo flotante. Esta es de 10 pulgadas (las versiones básicas de 8,25) Tiene mejores gráficos, es más rápida… pero a nuestro juicio integra demasiadas funciones y a veces es algo liosa de usar. Desde luego, entendemos que se controle la radio, aquí contamos con un equipo de audio Canton que no va mal, el móvil, el navegador o ajustes del vehículo, pero han desaparecido algunos mandos físicos claves.

Han sustituido el ajuste de volumen por una zona táctil, pero es justo algo que puedes controlar de manera intuitiva desde el volante. No así el climatizador, que te obliga a moverte entre menús y después tienes muchas opciones, de modo que es fácil desviar la vista de la carretera más de lo debido.

De acuerdo, puedes hacer uso de Laura, el asistente virtual. “Hola Laura, pon la temperatura a 21 grados”. Pero creo que cuesta menos mover un mando giratorio.

El habitáculo también mejora en calidad. Con materiales agradables al tacto, ajustes intachables y un completo equipamiento de serie. Y como opciones, estrena Head Up Display y detalles como el cargador inalámbrico del móvil, en la zona inferior del salpicadero.

La consola queda muy liberada ya que hay freno de estacionamiento eléctrico y este pequeño selector del cambio. Ya no hace falta palanca al no haber una conexión física a la caja de cambios. También zonas para dejar bebidas, un cofre (no muy grande) bajo el reposabrazos y los habituales detalles Simply Clever como una papelera, clip para detalles para

Las plazas traseras son, sencillamente, las mejores del segmento. Hay más espacio que en bastantes berlinas del segmento D. Un espacio para las piernas excelente, casi 8 cm más de espacio para las rodillas y también mucha altura libre al techo. Más en esta variante Combi, a pesar de que esta unidad tiene techo solar y eso resta un poco. Es uno de los motivos por los que cuesta 700 euros más que el sedán.

La plaza central no está mal en altura, pero no resulta demasiado cómoda en anchura y porque contamos con un túnel de transmisión bastante prominente.

Eso sí, hay detalles que nos gustan, como la salida de los aireadores, un par de tomas USB C, un enchufe convencional, huecos en las puertas muy generosos o las bolsas tras los respaldos de los asientos delanteros, con un hueco especial para dejar el móvil.

Maletero

Además de la altura disponible en las plazas traseras el sobrecoste de la variante Combi estriba en su maletero. Cierto es que el sedán tiene una línea liftback y también portón, pero el Combi suma practicidad a un coche de por sí funcional… y además miden exactamente lo mismo de largo.

Y es que el portón del maletero, que como es el caso puede tener apertura eléctrica, alcanza los 640 litros. Las carrocerías familiares del Peugeot 308 o el Kia Ceed intentaron luchar por ser el más grande del segmento pero con esos 30 litros de ganancia retorna al primer puesto. Son 40 más que la berlina.

Si abates los respaldos de la segunda fila hasta 1.700 litros. Cabe una bicicleta de adulto sin desmontar (lo comprobamos). Además, cuenta con un doble fondo bastante generoso (bajo el piso, un kit de reparación de pinchazos). Y la unidad que probamos contaba con mil detalles (opcionales, pero no caros) para mejorar la carga de enseres. Redes separadoras de carga, fijaciones con velcros, separadores en el piso…  

Equipamiento

La gama Octavia se ofrece de inicio con los acbados Ambition y Style (con el que contaba esta unidad de prueba). Ya el primero es bastante completo pues el más sencillo (Active), se incorpora en breve a la gama, junto con las variantes RS (deportiva) IV (mecánica enchufable) y Scout (campera).

Con el Style ganas refinamiento estético (elementos cromados, barras de techo plateadas) y mejores materiales de recubrimiento.  También detalles prácticos y tecnológicos (virtual cockpit de 10,25 pulgadas, volante multifunción, climatizador bizona, sensores de aparcamiento, control y limitador de velocidad, asistente de arranque en pendiente…

Cuando vi la unidad se me pusieron los dientes largos. Y es que contaba con bastante equipamiento opcional. La lista es enorme, pero la marca ha concentrado las múltiples variables en 10 paquetes que ayudan a elegir sin perderse demasiado .

El único límite, tu bolsillo. Porque a la tarifa inicial deberías sumar 5.765 € en opciones. Contábamos con el Pack Travel Assist, que son 450 euros (control de crucero adapativo hasta 210 km/h, reconocimiento de señales de tráfico, toma de corriente de 230 V, volante calefactado o las tomas de USB adicionales (2 delante, 2 detrás y 1 en retrovisor interior). También con el Pack Tech & Drive (425 euros), que suma asistente de ángulo muerto y el selectror de modos de conducción.

No faltaba el Pack de asientos Suedia/Cuero (2480 euros), que no sólo incluye la tapicería, sino el ajuste eléctrico, memoria y calefaccción de los mismos, asistente de ángulo muerto, climatizador trizona, memoria de ajustes en retrovisores exteriores, asiento trasero abatible pulsando un botón o las redes de maletero (1 red horizontal y 2 redes verticales).

Y también el chasis adaptativo (995 euros), el Head-Up Display (995 euros), el Pack Confort (485 euros), con detalles como las cortinillas parasol en ventanillas traseras, portón trasero con apertura y cierre eléctrico, reposacabezas traseros laterales con función sleep… o el Pack Simply Clever, que por 90 euros tiene la moqueta reversible del maletero o el soporte para dispositivos multimedia. ¡Ah! y el Sound System Canton (10 altavoces, ecualizador digital y subwoofer) por 660 euros.

¿Precios? Pues con el motor 2.0 TDI diésel de 150 CV automático son 29.700 euros. Sin contar los extras, que como ves no eran pocos. Este precio no incluye descuentos. Puedes encontrar ofertas del Skoda Octavia Combi en nuestra sección de coches nuevos, publicados por concesionarios oficiales de la marca, que hacen mucho más accesible el coche.

Recuerda que esas tarifas pueden incluir la obligación de financiar el coche con la marca y que si empleas nuestro comparador de seguros puedes encontrar la póliza que mejor se ajuste a tus necesidades, al mejor precio.

Motores

La gama más completa de la historia del Octavia. Se lanzó con un gasolina 1.5 de 150 CV y dos diésel 2.0, uno con 116 CV y este de 150 CV asociada al cambio automático DSG con 7 relaciones.

Todas ellas tienen etiqueta C, pero este mismo mes ya hay disponibles versiones con etiqueta ECO, como las e-Tec híbridas ligeras de 48V con motores de gasolina 1.0 y 1.5 TSI, o la G-TEC de gas natural con motor 1.5 TSI de 130 CV. Y también con etiqueta Cero, con el Octavia iV, el primer híbrido enchufable, que es donde se ubicará la versión deportiva, que ahora se llama RS iV. Y, por supuesto, variantes 4×4 bajo la etiqueta Scout.

Esperemos ir probando esas nuevas variantes pero por ahora centrémonos en este motor, con 150 CV, que entrega entre las 3000 y 4200 rpm y con un interesante par máximo de 360 Nm entre las 1.600 y 2.740 rpm.  Sobre el papel, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos y alcanza 222 km/h. Y con un consumo homologado de 4,8 l/100 km.

Comportamiento

Contaba hace un rato que habíamos probado el Scoda Superb, con un diésel de 190 CV. En esta ocasión contamos con un coche con 40 CV menos pero las sensaciones son muy similares.

Para empezar, por el gran empuje del propulsor. Es cierto que quizá para tratarse de un diésel es algo perezoso y lento de reacciones a bajas revoluciones, algo que notarás en rotondas, por ejemplo, sobre todo en los modos de conducción más conservadores.

A medio régimen, sorprende el empuje que tiene. Es donde más a gusto se encuentra el coche y donde el cambio DSG intenta tenerlo en todo momento. Son 7 relaciones, trabaja de manera muy suave y puedes usarlo de forma manual con las levas tras el volante, pero la gestión electrónica no te permite llevarlo más allá de las zonas que tiene prefijadas para cada relación.

Donde más a gusto se encuentra este coche es en vías rápidas. Tiene un aplomo de berlina superior. Le ayuda la gran distancia entre ejes y puedes conseguir consumos muy buenos, gracias a que apenas le cuesta avanzar cuando levantas el pie del acelerador. Y quien diga que el diésel es ruidoso, que pruebe este coche en una vía rápida. Ayuda la buena aerodinámica también.

Lo hemos metido en vías secundarias y es ahí donde más vas a notar y apreciar contar con los distintos modos de conducción y la suspensión pilotada, porque realmente se aprecian. El Skoda Octavia tiene un carácter muy familiar, pero puedes tener un comportamiento bastante dinámico.

No tiene ese toque más picante del Seat León (que probamos con carrocería de 5 puertas), pero hay cambios muy notables del modo Confort o Normal al Sport. Y el modo Individual permite ajustar muchos reglajes, incluso más allá del modo Confort, perfecto por su tienes que ir por una carretera muy bacheada, o más allá del Sport, acercándose a un reglaje realmente deportivo. Pero le falta ese toque, sobre todo en la dirección, que es donde menos aprecio cambios al tocar todas esas configuraciones.

Y por cierto, hablemos de consumos, que estamos en un diésel. Realizamos un viaje de 200 km calcando el consumo oficial, con un 80% de autovía. Y hemos acabado la prueba, con bastantes kilómetros recorridos, con una media de gasto en torno a 5,1 l/100 km.

Opinión coches.com

El Octavia sigue fiel el patrón que le ha llevado a ser un producto de éxito. Un coche práctico, amplio y que ahora mejora mucho su presencia interior y tecnología.

¿Y el diésel? Me ha resultado refinado, pero no tanto como el gasolina. Eso sí, gasta menos. Si ves la ficha técnica, 1,1 l/100 km menos, pero me ha parecido que es mucho más fácil acercarse al consumo homologado del diésel que al del gasolina con el que tuvimos un primer contacto, será algo más, sobre todo si circulas a velocidades altas.

Eso sí, el 1.5 TDI cuesta 3.000 euros que el 1.5 TSI con idéntico nivel de potencia (pero sin cambio automático DSG). Hemos hecho el cálculo  y necesitarías hacer en torno a 21.000 km anuales durante 7 años para amortizar la diferencia, si atendemos a las cifras de consumos homologados, que ojo, nos parece más factible conseguirlas en el diésel y la cifra bajaría).  Una cifra que quizá abulte mucho, pero pocos igualan su relación calidad/precio/espacio interior.

Skoda Octavia Combi Style 2.0 TDI 150 CV DSG
7.9Nota
Lo mejor
  • Espacio interior soberbio, sobre todo en las plazas traseras
  • Motor de buenas respuesta y consumos bajos
  • Posibilidades de equipemiento en todos los frentes
Lo peor
  • Diseño demasiado conservador
  • Tacto de la dirección poco informativo
  • Exceso de superficies táctiles, poco prácticas
Diseño7
Habitabilidad9
Acabados7.5
Maletero9
Equipamiento8
Motor7.5
Comportamiento8
Calidad Precio7.5

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