La amaxofobia no es otra cosa que el miedo a conducir, sudores, taquicardias, respiración agitada y entrecortada, temblores, malestar de estómago, cefaleas, vértigos o agarrotamiento muscular son los síntomas más habituales de los estadios de ansiedad de estas personas que ven el conducir como un trauma.

No hay que confundir a las personas que nos les gusta conducir en ciudad o que se ponen nerviosas en los atascos con aquellas que sufren amaxofobia, ya que es literalmente distinto pues una cosa es pasarlo mal ante el tráfico y otra muy distinta es sentir ansiedad y estrés al subirse al coche.

El prototipo de personas que sufre esta patología es persona entre 30 y 40 años, conductores habituales y aquellas personas que usan el automóvil ocasionalmente en vías urbanas y sienten pánico a las autovías y autopistas.

El 64% de las mujeres y el 36% de los varones conductores sufren esta patología que se manifiesta generalmente en forma de ansiedad y estrés como hemos comentado antes y cada vez está más presente entre los españoles.

Las principales circunstancias que provocan este estrés son:

1. La circulación en puentes: terror a la posibilidad de caer al vacío en una hipotética pérdida de control.

2. Circulación en túneles: la entrada en un espacio cerrado le crea sensación de agobio y el amaxofóbico no encuentra salida.

3. Incorporaciones a vías rápidas de varios carriles: aflora una exagerada percepción del riesgo y entra en crisis al verse incapaz de controlar el vehículo.

4. Curvas cerradas y peraltadas: la velocidad y pérdida momentánea de perspectiva pueden provocar una crisis.

5. Vías con muro de separación: el conductor temeroso se encontrará cerrado entre las paredes y sin solución a una pérdida de control.

6. Estacionamiento: sensación exagerada de estar estorbando al resto de los conductores mientras realiza la maniobra.

7. Grandes bajadas en puertos de montaña: la velocidad, la pendiente y la estrechez de este tipo de carreteras forman un escenario perfecto para la aparición del pánico.

8. Circulación por Autopistas y Autovías

9. Climatología: la lluvia, nieve, viento y condiciones climatológicas adversas son una gran problema para estas personas.

Aunque puede parecerte una fobia cualquiera en muchos casos es un grave problema que puede poner en serio peligro tu vida ya que existen casos de amaxofobia extrema, donde el miedo es tal que llega a paralizar a la persona. En concreto eso le ocurre al 4% de las mujeres que sufren este problema.

Ante el miedo paralizante, la sugerencia para las personas que sufren este trastorno es reconocer su miedo, ser conscientes de su problema y sobre todo compartirlo con familiares y amigos y sobre todo querer combatirlo.

No es una fobia cualquiera y necesita una ayuda externa y profesional, por lo que si te sientes identificado es conveniente acudir a terapias individuales donde profesionales psicólogos y especialistas podrán desbloquear esos traumas y el estrés que conlleva, que impide en muchos casos hacer una vida normal.

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