Un grupo de 60 estudiantes de la escuela de negocios IESE, en colaboración con la firma automotriz Seat, han trabajado conjuntamente en la realización del proyecto “Seat e-mobility Project“, en el que han analizado los efectos de la electromovilidad en la cadena de valor de la industria del automóvil, evaluando los posibles escenarios en el desarrollo de este tipo de industrias en nuestro país.

Analizando aspectos como las infraestructuras disponibles y las que serán necesarias, la relación entre los coches más caros y los de menor coste, además de las posibilidades de las renovables como fuente de energía, los responsables del estudio concluyen que el sobre coste inicial de este tipo de automóviles, frente a una convencional, puede ser compensado en un máximo de nueve años, gracias al ahorro en gasto energético y la mayor eficiencia de los sistemas de propulsión.

Aunque la fecha es exacta, los responsables precisan que la misma puede variar dependiendo de los precios del petróleo y los impuestos, así como las reducciones en el coste de algunos componentes del eléctrico, como las baterías.

El Seat e-mobility Project denuncia que las actuales ayudas públicas a la compra de un vehículo eléctrico son insuficientes, y demanda la puesta en marcha por parte de las autoridades de un modelo de negocio eficiente para las empresas españolas. Asimismo, consideran que las iniciativas de energía sostenible deben estar alineadas con la implementación de la movilidad eléctrica en España, como un aspecto clave para reducir la dependencia energética del país, y apuntan a las alianzas estratégicas entre los socios industriales y la Administración Pública como “el mejor camino para el desarrollo de la e-movilidad”.

¿263.000 dólares de ahorro?

Las ventajas del coche eléctrico, sobre la movilidad basada en los combustibles fósiles, es un argumento manido entre los partidarios de lo que algunos han bautizado como, automoción alternativa. Es el caso de Peter Norby, un entusiasta de los eléctricos que calcula en 263.000 dólares el ahorro en combustible, conduciendo uno de estos vehículos durante un período de 50 años, utilizando para su recarga exclusivamente energía solar.

La propuesta de Norby, aunque esperanzadora, parece un poco tendenciosa. Es muy poco probable que un automóvil pueda circular durante cinco décadas utilizando únicamente energía solar. De ser posible, el ahorro para el consumidor es indudable, pero el coste de producción de las energías limpias continua siendo desorbitado.

La industria de las renovables acaba de dar sus primeros pasos. Queda pendiente mucho camino por recorrer, un periplo en el que será necesario dotar a la industria de una estructura de negocio rentable para todas las partes implicadas, desde el productor hasta el consumidor y las administraciones públicas, que son las encargadas de gestionar los recursos naturales.

Sea como fuere, la propuesta de Norby recuerda que la posible solución a la problemática de los combustibles fósiles siempre ha estado ahí, delante de nuestras narices. Cada día que pasa, se hace más necesario que todos aúnen esfuerzos para que lo posible se convierta en definitivo.

Vía: Terra y Tecmovia

1 COMENTARIO

  1. Con mi vehículo de combustión gasto 320€ mensuales 10l ida y vuelta diario

    Con mi vehículo eléctrico gasto 70€ de alquiler de batería mas 0,52€ de dos cargas diarias.

    3800 a la gasolina

    1100 al alquiler y a la luz

    2700 a mi buxaca cada año

    Queda amortizado en nada si sabes como jugar 😉

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