Cuando nos ponemos a calcular el seguro de un coche online todos buscamos obtener el máximo de coberturas al menor precio posible. Algo parecido ocurre con la conducción, que perseguimos estar seguros en modificar hábitos. Pero mientras en el primer caso sí que es posible obtener una póliza completa a precio razonable, en el segundo todos debemos poner de nuestra parte.

Hace algunos años ya explicamos cómo ser un caballero al volante. Y es que hay ciertos gestos que deberíamos fomentar a la hora de conducir, facilitando la vida al resto de conductores. Vamos a repasar algunas de estas prácticas que todos deberíamos asumir de cara a garantizar una mejor seguridad vial… así como aquellas que deberíamos erradicar.

10 conductas que ayudan al resto

Antes de nada, debemos ponernos al volante tranquilos. Conducir un vehículo es una actividad que puede entrañar riesgos para los demás. Es algo que siempre debemos tener en cuenta. Incluso cuando tenemos prisa y hay un atasco: tú también estás eres responsable de que haya tanto tráfico en ese lugar en ese momento.

¿Qué puede ayudar? Pues un sinfín de detalles, que resumimos en diez puntos:

  • Un paso atrás a veces es una victoria: En un embotellamiento no llega primero el que más rápido va. Si ayudas en las incorporaciones y conduciendo de manera suave todos ganan fluidez. También tú.
  • Todos somos humanos, discúlpate: Es inevitable, todo el mundo comente alguna pequeña infracción. Lo mejor es reconocerlo y pedir perdón al otro conductor o peatón con la mano. De este modo conseguirás que no se exaspere, o al menos en un menor grado.
  • Da las gracias: Hay buena gente en la carretera. Cada día te encuentras con alguno, fíjate. Y si alguien tiene un detalle contigo (te deja incorporarte a la vía, por ejemplo), hay que agradecérselo. Así fomentarás que continúe con ese comportamiento.
  • Facilita maniobras: Si alguien te está adelantando, no pises el acelerador, ayuda a que vuelva a su carril lo antes posible. Y en incoporaciones a una autovía, cambiarse al carril izquierdo facilitará su labor para que lo haga de manera más segura.
  • Cuida a los peatones y ciclistas: Son los más vulnerables de la vía, sin apenas protección. Respeta los pasos de cebra y, en zonas donde sea habitual encontrarse con bicicletas, conduce con especial cuidado.
  • Limpieza: Nada de arrojar cosas a la vía. Circulas por un espacio público y, además, te expones a una multa.
  • Luces antes que claxon: En este caso siempre recuerdo la fábula de Pedro y el lobo. El claxon debería usarse solamente en situaciones de emergencia real, limitarse a ese uso. Si lo empleamos en cualquier momento, pierde su sentido y eficacia. Si has de avisar a alguien, usa antes una ráfaga de luces, molesta menos.
  • Aparca correctamente: Aunque sea un rato, aparcar en doble fila puede incomodar la salida de alguien. Lo mismo cuando dejas el coche en un paso de cebra o subido a una acera: puedes estar impidiendo que pase un descapacitado o un carro de bebé. Y evitarás multas.
  • Presta ayuda: No en todos los lugares se puede uno detener cuando ve una avería o un accidente. Pero la denegación de auxilio es un delito.
  • Calma en accidentes: En estas situaciones, lo importante es conservar la calma y no enzarzarse en discusiones sobre las responsabilidades del golpe. Para eso están los seguros.

10 conductas a erradicar cuando conduces

Sí, en algunas ocasiones todos llevamos un coche con el mismo desenfreno que tenemos en nuestra vida diaria. Pero no es un lugar (o no debería serlo) para descargar tensiones acumuladas. El coche es una herramienta de movilidad y la conducción debe ser placentera, nunca una válvula de escape. Deberías evitar actitudes como estas:

  • Acercarse demasiado: Cuando alguien circula muy despacio es muy posible que no pueda ir más rápido. Pegándote a su parte trasera no conseguirás nada aparte de ponerlo nervioso. Debes respetar la distancia de seguridad.
  • Lengua viperina: Es demasiado frecuente escuchar improperios dirigidos a otros conductores. Además de ser una grosería, puede provocar distracciones a otros conductores… y muchas veces no sabes a quién se los estás dirigiendo.
  • Uso del móvil: Además de ser (con razón) un motivo de multa, ir en el coche usando el móvil es una auténtica falta de respeto hacia otros conductores. No estás prestando la debida atención a un acto que requiere responsabilidad.
  • Adelantar por la derecha: Ojo, no nos referimos a rebasar a un coche en un atasco, sino directamente pasar por el lado equivocado. Podrías provocar un accidente. Aunque claro, es cierto que para ello antes deberíamos erradicar el siguiente comportamiento.
  • Circular por la izquierda: Se circula por el carril derecho y el izquierdo se emplea para adelantar. ¿Tan difícil es?
  • Apurar los discos en ámbar: Cualquier conducción agresiva es contraria a la buena educación. Ojo, no decimos rápida, sino agresiva (como adelantar en lugares no permitidos). Pero en un semáforo cuando está en ámbar es una situación demasiado peligrosa, para ti y para los demás, como para creer que tú estás por encima del bien y del mal.
  • No usar los intermitentes: Es increíble que tantos y tantos conductores obvien esta práctica. No usarlos es como decir a los demás que no te importa lo más mínimo que estén ahí. Es la forma más eficaz de informar a los demás de lo que vamos a hacer… y después ejecutarlo con seguridad.
  • Usar mal las luces: Hay que ver bien… y ser visto. Esto no significa que siempre debas ir con las luces largas o que a la mínima conectes el antibiebla. Eso molestará al resto de usuarios de la vía. En este sentido, comprobar
  • Salir con el tiempo justo: Es aquí cuando comienzan los problemas. Se coge el coche ya con un gran nivel de estrés y cualquier contratiempo no hará más que acrecentarlo.
  • Pillar los charcos a toda velocidad: Además de no ser muy inteligente (nunca sabes la profundidad del charco), este comportamiento, sobre todo en zonas urbanas, sólo consigue poder mojar a los viandantes.

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta