Los neumáticos Run Flat han existido desde la década de los 80, pero es ahora cuando se están volviendo comunes como dotación de equipamiento opcional e incluso de serie. Sin embargo, aunque hayamos oído hablar de él, ¿sabes qué es un neumático Run Flat? Si el inglés se nos da bien, en su nombre hallaremos la pista.

Un neumático Run Flat es aquel que no se vuelve “plano” (flat) cuando hemos sufrido un pinchazo en carretera. Es decir, es un neumático que puede circular aun cuando la presión del aire disminuye. Aunque no puedes conducir con ellos indefinidamente. Su utilidad viene dada por poder circular varios kilómetros hasta encontrar un taller o llegar a tu casa.

Como un repuesto temporal, tienen un límite de velocidad que, generalmente, está tarado a 80 km/h, y una distancia establecida de alrededor de 80 km. En cualquiera de los casos, depende de las especificaciones del fabricante. Algunas compañías de automóviles sugieren una distancia que doble esa cifra, pero los fabricantes de neumáticos no lo hacen.

Advertencia: nunca tocar una rueda que se ha pinchado porque se calentará significativamente. Espera a que el neumático se enfríe antes de manipularlo.

¿Cómo funciona un neumático Run Flat?

Existen dos tipos de neumáticos Run Flat disponibles en el mercado, pero la idea detrás de ellos es la misma. En el neumático hay una estructura que le permite mantener su forma incluso después de una pérdida parcial o total la presión del aire.

El tipo más común de Run Flat es uno con una pared lateral reforzada que evita que la goma se deforme, permitiendo que se pueda conducir después de haber sufrido un pinchazo. Luego hay otros con un anillo interno de goma o algún otro tipo de material que hace de soporte. Este anillo se asienta dentro de la rueda y ayuda a sostener el peso del vehículo si se pincha el neumático; esencialmente se apoya sobre esta estructura.

Es recomendable que los neumáticos Run Fat estén ajustados a un tipo de llanta denominado EH2 (Extended Hump), la cual actúa como un bloqueo de antideslizamiento entre el metal y la goma cuando el neumático está a una presión de inflado cero. Las ruedas estándar son conocidas como H2, y es posible colocarlas con neumáticos Run Flat, pero no garantizan el mismo estándar de seguridad.

Dado que siguen funcionando a pesar de que perder presión, todos los neumáticos Run Flat tan solo se pueden usar en un vehículo equipado con un Sistema de Control de Presión de Neumáticos (TPMS por sus siglas en inglés Tyre Presure Monitoring System). El TPMS avisa al conductor cuando uno de sus neumáticos empieza a perder aire. Sin él, es posible que no distingas cuándo estás rodando con la rueda pinchada.

Advertencia: nunca intentes reparar un neumático Run Flat. Es un kit de sacrificio. Está diseñado para recorrer una distancia limitada y ni un solo fabricante de neumáticos recomienda repararlo. No se puede inflar un neumático desinflado una vez que ha sufrido un pinchazo.

Ventajas

  • Puedes conducir con una rueda desinflada. El principal beneficio de un neumático Run Flat es poder circular sin aire en la cámara. No tienes que salir del coche en el frío, ni por la lluvia, ni por una carretera concurrida. Como ocurre en el mundo de las medicinas, lea las instrucciones de este neumático y consulte a su taller de confianza.
  • Mejor estabilidad después de un reventón. Una deflación repentina o una perforación pueden desestabilizar un automóvil de forma drástica. Debido a que este neumático puede soportar el peso y el impulso del vehículo sin aire, la dirección y la dinámica del coche no cambiarán tan drásticamente.
  • Menor peso del vehículo. Sin un neumático de recambio y las herramientas de reparación para reemplazarlo, se reduce teóricamente el peso del automóvil. Sin embargo, la pérdida de peso en el maletero se compensa con el aumento de peso por cada neumático Run Flat por su estructura reforzada. Dicho esto, la eliminación de la rueda de repuesto permite a los ingenieros reasignar el espacio para algún otro propósito, como aumentar el espacio interior.

Desventajas

  • Sin repuesto. Al igual que incrementa el espacio útil del vehículo, aquellos coches equipados con neumáticos Run Flat no llevan una rueda de repuesto, ni gato ni herramientas.
  • Pueden incrementar el desgaste de la banda de rodadura. Un estudio de 2013 realizado por JD Power descubrió que, en Norteamérica, las personas reemplazaron sus neumáticos Run Flat una media de 9.500 kilómetros antes que los propietarios de gomas convencionales.
    Los fabricantes colocan un compuesto más blando en la banda de rodadura para maximizar el agarre y el confort. El efecto secundario de este diseño resulta en un acortamiento de la vida útil de la banda. Sin embargo, actualmente, no debería de haber una diferencia acusada con los neumáticos convencionales.
  • Los reventones aún son posibles. Si un conductor no atiende a las advertencias del cuadro de mandos y conduce más kilómetros de los convenidos o por encima de la velocidad recomendada, el neumático puede comenzar a desintegrarse, con los mismos efectos desestabilizadores. Además, si el pinchazo ocurrió en la pared lateral o el neumático golpeó un objeto voluminoso, el conductor tendría que llamar a una grúa.
  • Es difícil decir si hay poco aire. Otro efecto secundario de una construcción más rígida es que las paredes laterales no se ensanchan si la presión del aire es baja. Por lo tanto, es fundamental contar con un sistema de control de presión de neumáticos y revisar la presión con frecuencia. De lo contrario, nunca sabrías que tienes un pinchazo.
  • Precio. Los neumáticos Run Flat son más costosos de reemplazar. Los precios variarán según el tipo y la ubicación de compra, pero no es infrecuente pagar una factura de 90 o más de 100 euros por este tipo de neumáticos. Eso sin contar la llanta.
  • Son más pesados y menos eficientes. Su mayor rigidez conlleva un aumento de masa frente al neumático convencional y el consumo medio de combustible asciende entre un 1 y un 2%, tanto en carretera como en ciudad.

¿Cuál es la vida útil de un neumático Run Flat?

Acabamos de leer que, condicionados por la búsqueda de confort y resistencia, la banda de rodadura de un neumático Run Flat es más tendente a desgastarse que la de su equivalente convencional. Eso era un hecho, hasta hace poco tiempo. El avance en el desarrollo de neumáticos ha propiciado unas gomas que poco se diferenciarán de sus homólogos más sencillos.

En general, los neumáticos Run Flat utilizan los mismos compuestos de goma que las ruedas convencionales, por lo que puedes esperar una longevidad similar. A pesar de sus componentes reforzados, la banda de rodadura se desgasta al mismo ritmo que los neumáticos estándar y requieren el mismo nivel de cuidado y mantenimiento. Mantener las ruedas en su presión óptima y revisarlo a menudo ayudará a incrementar su vida antes de tener que reemplazarlos.

¿Me merece la pena un neumático Run Flat?

La primera pregunta que se nos viene a la cabeza es aquel que respecta a su precio. ¿Son caros? En una palabra, sí. Debido a que los neumáticos Run Flat no están ampliamente generalizados, tienden a ser más caros que los neumáticos normales y solo se pueden instalar en ciertos coches. Combina eso con el hecho de que no pueden repararse, y no tendrán mucho sentido para la mayoría de los conductores.

No cabe duda de que los neumáticos Run Flat son más caros que los convencionales (desde unos 90 euros), y es evidente que ofrecen una opción mucho más segura para la circulación. Con estos zapatos montados en tu coche, las posibilidades de reducir un accidente motivado por un pinchazo se reduce casi a cero, ya que ofrecen más tiempo de reacción al conductor. Si el fabricante permite su reparación y somos asiduos conductores, puede suponer una buena alternativa.

Fuente: Circula Seguro, Grupo Andres

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