Las noches de los fines de semana empiezan muy bien pero en ocasiones, y seguro que más de una vez os habrá pasado, no suelen terminar según lo esperado. La ingesta masiva de alcohol tan habitual en esos días puede jugar una mala pasada y es que puede llegar a afectar seriamente al buen juicio personal de cada uno.

Buena prueba de ello es lo que sucedió el pasado sábado en la confluencia del Muelle Gregal y el Muelle Mistral, en el Puerto Olímpico de Barcelona, a altas hora de la madrugada. Según han informado fuentes municipales de los Mossos d´Esquadra, la policía autonómica de Catalúña, en una nota oficial recogida por el diario El Correo, un hombre de 34 años y vecino de Sant Adriá del Besso ha sido detenido por conducir borracho, con un tasa de alcoholemia de 0,63 y como presunto autor de un delito de tentativa de homicidio.

Los hechos se remontan a la noche del pasado sábado, concretamente a las 5:40 horas de la madrugada, cuando según las primeras informaciones policiales, el acusado, tras entablar una fuerte discusión con el resto de ocupantes del vehículo, se enfadó arrojando el automóvil al mar, muy cerca de la zona del Puerto Olímpico de Barcelona.

Afortunadamente, tras rompar los cristales del coche y con la ayuda de un grupo de trabajadores de la zona, los improvisados naúfragos consiguieron salir ilesos sin heridas considerables.

El hombre, que ya ha pasado a disposición judicial, permanece detenido en las dependencias policiales de los Mossos d´Esquadra. Seguro que a partir de ahora los amigos se lo pensarán dos veces antes de volver a subirse a un vehículo conducido por un borracho.

Vía: El Correo

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