El pasado mes de mayo abría sus puertas en Augsburgo el primer museo de Mazda fuera de Japón, una oportunidad excelente para conocer un poco más de cerca la historia y la evolución de los modelos de este atractivo fabricante japonés, que ha reunido en esta colección algunos de los modelos más emblemáticos de su historia.

Mazda es una marca que nace de la pasión de un grupo de ingenieros por el automóvil y eso, además de notarse en los principales modelos elaborados durante sus casi 100 años de historia, también se nota en la pasión que cada integrante de la empresa pone en su trabajo. Así, este museo de Automóviles Clásicos Mazda en fruto de la pasión de un concesionario de Alemania, Auto Frey, quien buscó la colaboración del fabricante japonés para acondicionar unas antiguas cocheras de tranvías (de nada menos que 1897) para reunir modelos de época de la marca vendidos en Europa junto a algunas rarezas de la extensa colección privada de la familia Frey.

En total, más de 45 coches conforman la colección principal del museo en su exposición permanente, que está acompañada de distintas salas para eventos, instalaciones para la restauración de vehículos que algún día pasarán a sumarse a la colección y una tienda de recuerdos y regalos.

Entre los modelos expuestos hay auténticas joyas, como el extrtemadamente raro Mazda Type GB, descendiente directo del DA, el primer modelo producido por la marca, un triciclo multiuso dotado de una gran caja en su trasera. En 1950 contaba co un motor de apenas 700 cc que proporcionaba 15 CV de potencia, suficientes para desplazarse a una velocidad de hasta 65 km/h.

Allí mismo también encontraremos una unidad del R360 Coupe, un pequeñín de menos de 3 metros de longitud que causó gran sensación en su época por su atractivo diseño y por ser el primer vehículo de pasajeros de la marca. La unidad expuesta es del año 1962 y cuenta con un motor de 356 cc que entregaba 16 CV y permitía desplazarse a velocidades de hasta 90 km/h.

Junto a ellos modelos tan emblemáticos para la marca como el Cosmo Sport de 1967 un Luce RX87 del 69 o el deportivo RX-7 de 1992, el vehículo con motor rotativo más vendido de la historia. Esta mecánica, de origen Mazda, es otra de las grandes aportaciones de los ingenieros de la marca al mundo del automóvil.

Les acompañan unidades de los MX3 V6, 323 F, 929, 626, RX2, RX3, RX5, Bongo, K 630 y P-360, testigos de la fantástica evolución de Mazda y de su filosofía entorno al producto que produce. Aunque en la exposición se pueden contemplar un total de 45 piezas de forma habitual, la colección de la familia Frey consta de más de 120 vehículos, lo que garantiza la constante variedad a la hora de realizar más de una visita al museo, espaciadas en el tiempo, claro está.

No podemos dejar de hablar de dos de los modelos más recordados de Mazda de los cuales hay al menos una unidad expuesta en el Museo Frey de Clásicos Mazda:

  • Mazda 323 GT R 4WD de 1993, con motor 1839 cc de 185 CV con el que se alcanzaba una velocidad máxima de 218 CV. Una serie limitada de 500 unidades para crear el coche con el que la marca compitió en el Mundial de Rallyes.
  • MX5 Coupé, modelo del que únicamente se produjeron 200 unidades y que sirvió de inspiración al diseño del atractivop MX5 RF de capota rígida.

Para Akira Marumoto, vicepresidente ejecutivo de Mazda Motor Corporation, “en la sede central de Mazda todos nos sentimos muy orgullosos de que los Frey sean parte de nuestra organización y hayan creado algo tan extraordinario. Es impresionante, excepcional. Este primer museo de Mazda fuera de Japón es un sueño hecho realidad para la familia Frey, que quería mostrar al mundo una colección única en su género de modelos clásicos de Mazda de todo el mundo”.

El Mazda Classic Automobil-Museum Frey recibie a los visitantes de martes a sábado en el número 29 de la Wertachsrtraße en Augusburgo, Alemania. Pero solamente con este vídeo podrás hacer una visita nocturna:

Fuente:  Mazda Classic Frey
Vía: Newspress

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