Ya hemos publicado en otras ocasiones datos muy negativos en cuanto a los Sistemas de Retención Infantil (SRI en adelante), y parece que la única buena noticia es que este problema se siga visibilizando. Los accidentes de tráfico son la principal causa de muerte infantil. Cada día mueren en el mundo más de 500 niños en accidentes de tráfico y según refleja un estudio realizado por Mapfre “todavía un 5% de conductores reconocen que no utilizan un sistema de retención infantil, y un 37% llevaba a los menores de forma incorrecta”.

Es necesario volver a recordar que los cinturones de seguridad no están diseñados para los niños y no pueden protegerlos. El informe también revela que “los niños que utilizan un SRI adecuado tienen significativamente menos probabilidades de resultar muertos o heridos que los niños sin sujeción y tienen también menos probabilidades de resultar muertos o heridos que los niños que utilizan el cinturón de seguridad para adultos”.

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Los datos actuales arrojan algo de luz a un problema a escala global. Según RACE, en el año 2001 fallecían en las calles y carreteras de España 159 niños como consecuencia de un accidente de tráfico. En 2015  la cifra de niños menores de 14 años fallecidos es de 25. La conciencia social y la labor de las instituciones juegan un papel muy importante, pero la última decisión es exclusivamente de los responsables de los menores.

Conclusiones

Se ha demostrado que el uso correcto de los SRI reduce las lesiones entre un 90% y un 95% en el caso de los sistemas que miran hacia atrás y en un 60%, en los que miran hacia adelante.  En España sólo es obligatorio ir de espaldas hasta los 15 meses. Se han realizado pruebas de choque en todos los escenarios posibles para evaluar las consecuencias: con un bebé en el regazo, con un SRI homologado y sin homologar, a contramarcha, en el sentido de la marcha, con holguras, etc.

En la simulación de una situación en la que un bebé viaja en el regazo de un adulto se ha observado que sería despedido hacia delante y se vería aplastado gravemente por el adulto.

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La cabeza del dummy impacta contra la cabeza del muñeco y este a su vez se precipita contra el salpicadero.

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Otro de los puntos más importantes a destacar es el de los SRI envejecidos, y es que puede resultar común “heredar” una sillita para el coche y así ahorrarnos el elevado coste de comprar una nueva; sin embargo puede resultar una costumbre muy peligrosa. En el estudio se afirma que “los SRI envejecidos o dañados no protegen de la misma manera, pudiéndose romper debido a la desaceleración sufrida en un accidente”. Recomiendan que las sillitas sean cambiadas cada seis o siete años.

En relación al coste de estos dispositivos, el director del Observatorio Español de Conductores DUCIT-RACE, Carlos Lancha, ha señalado que “las medidas de seguridad infantil no pueden gravarse con un IVA como si fueran un artículo de lujo. Por eso reclamamos, una vez más, que se reduzca al tipo mínimo, o incluso se suprima este impuesto”.

Listado de los errores más peligrosos

La posición incorrecta del cinturón al montar el sistema de retención, ya sea porque está demasiado flojo o la del propio niño también entran dentro de un mal uso de los SRI. El proyecto CHILD22 hace una recopilación de estudios de todo el mundo sobre los malos usos de los SRI y extrapola los casos más frecuentes:

  • Arnés / cinturón holgado: Cuando el arnés o cinturón del SRI tiene una holgura suficiente como para introducir más de 2 dedos entre el arnés y el niño.
  • Cinturón mal anclado: Cuando el cinturón no se fija de manera correcta a la hebilla debido a un mal guiado de los cinturones o a una mala instalación.
  • Dobleces en el cinturón o el arnés: Cuando en el cinturón o en el arnés aparecían dobleces manifiestas que podrían afectar al correcto funcionamiento del sistema de retención.
  • Mal guiado de los cinturones: Cuando los cinturones no siguen el camino indicado en las instrucciones y por lo tanto el recorrido no es el adecuado o cuando la hebilla del cinturón no le corresponde por la posición que ocupaba el SRI en el vehículo.
  • Cinturón por detrás de la espalda: Cuando una parte del cinturón hace su recorrido por detrás de la espalda del niño en lugar de estar apoyado en el hombro.
  • Cinturón por debajo del brazo: Cuando el cinturón de seguridad hacia su recorrido por debajo del brazo del niño en lugar de estar apoyado en el hombro.
  • Cinturón muy alto: Cuando el cinturón de seguridad hace contacto con el cuello debido a que no está apoyado en el hombro.
  • Instalación/Orientación incorrecta:  Esto sucede habitualmente en casos de SRI diseñados para ir hacia atrás (Rear-facing) pero están montados hacia adelante (Forward-facing).
  • SRI no corresponde con las características del niño: El peso del niño no se encuentra en el rango de pesos para el que está diseñado.

Uno de los objetivos centrales de la política española de seguridad vial para el periodo 2011-2020, es “reducir a cero el número de niños fallecidos sin sistema de retención infantil”. ¿Lo conseguiremos?

Fuentes: Mapfre, RACE.

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