La subida al Pikes Peak está considerada el trazado más peligroso del mundo. Son 20 kilómetros de pista sin asfaltar, hasta 156 curvas a casi 4.000 metros de altura. Allí se filmó en 1989 el vídeo Climb Dance, que ganó varios premios de cine y cuyo protagonista fue el piloto de rallies Ari Vatanen.