En unos años, las carreteras podrían generar energía eléctrica: las carreteras solares son la última idea para reducir el impacto ambiental del mundo del motor.

De este modo, todo ese espacio que ocupan las carreteras podría servir para algo más que para circular. Un visionario norteamericano ha puesto su cerebro a pensar en las “autopistas eléctricas” con las que soñaba en su niñez y ha diseñado una idea completamente revolucionaria: las carreteras solares. Se trata de vías compuestas por tres capas. La primera funcionaría como carretera propiamente dicha; es decir, proporcionaría un material adecuado para el rodaje de los distintos tipos de vehículos en condiciones óptimas de seguridad. Se trataría de un material traslúcido y resistente, tanto al peso como a las condiciones climatológicas adversas.

Esta primera capa dejaría pasar la luz hasta la segunda capa, la eléctrica, compuesta por células diseñadas para captar la luz del sol y convertirla en energía. Otro componente fundamental de esta capa son las bombillas LED, que permitirían imprimir mensajes sobre la carretera o cambiar la señalización de manera inmediata.

La capa eléctrica también cuenta con acumuladores de energía, que se puede usar para el funcionamiento de la propia carretera (luces), la climatización (para derretir el hielo y la nieve en las zonas más frías) o incorporarse a la red eléctrica.

 Finalmente, la más profunda sería la capa base, que contendría todos los dispositivos necesarios para transportar tanto la energía generada como corrientes de datos, funcionando así también como cableado para llevar a todas partes los servicios de teléfono, televisión por cable, internet, etc.

El ingeniero estadounidense Scott Brusaw basa su idea en una estimación del ingeniero químico de la Universidad norteamericana de Caltech, Nate Lewis. Según este experto en energía solar, Estados Unidos podría conseguir la energía que necesita si cubriera el 1,7% de su superficie con conversores solares que lograran una eficiencia del 10%. Dado que la red nacional de autopistas interestatales alcanza una superficie similar, Brusaw considera que sus “carreteras solares” podrían lograr este objetivo.

Brusaw, que ha fundado en Idaho una empresa (Solar Roadways) para hacer realidad su idea, explica que su sistema de tres capas superpuestas, albergaría además de los paneles solares, una red distribuida eléctrica para suministrar energía a las viviendas y una red de cables de fibra óptica para televisión e Internet de alta velocidad. Asimismo, estas carreteras serían “inteligentes” además de ecológicas, puesto que incluirían un sistema que reconfiguraría los carriles para evitar atascos, avisaría a los conductores de posibles adversidades en su trazado, e incluso salvaría la vida de la fauna cercana al impedirles el paso.

Cada panel solar puede producir una media de 7,6 kilovatios hora al día. Es decir, una hipotética autopista de cuatro carriles de poco más de un kilómetro y medio estaría compuesta por 1.760 paneles de carretera solar y sería capaz de producir 13.760 kilovatios hora de electricidad al día; unos 4.882.240 kilovatios hora cada año, energía que permitiría mantener a 500 hogares fuera de la red eléctrica convencional. Las ventajas son indudables, aunque todavía son muchos los inconvenientes, como su precio (cerca de 8.000 euros por panel) y su duración (de unos 21 años).

Los creadores de las carreteras del futuro ya han logrado construir con éxito los primeros prototipos y, aunque todavía parece muy lejano el momento en que lleguemos a ver carreteras solares de verdad, parece que el proyecto ha despertado grandes expectativas, por lo que en breve darán comienzo las primeras pruebas reales en aparcamientos. En este vídeo puedes ver uno de estos primeros prototipos en funcionamiento:
[youtube width=”640″ height=”385″]http://www.youtube.com/watch?v=Ep4L18zOEYI

4 COMENTARIOS

  1. Las carreteras convencionales son muy contaminantes y pueden ser remplazadas por sistemas viales aerosuspendidos de monorrieles que equivalen a las verdaderas carreteras ecológicas, que son elevadas, para cualquier topografía y para cualquier distancia y capacidad, no necesitan deforestar, ni remover tierras, ni siquiera retirar la corteza vegetal, son para vehículos eléctricos aerosuspendidos, inteligentes y silenciosos que desarrollan velocidades hasta de 250 Km/h., con cero accidentalidad y reciclando la energía del frenado, no los afecta el clima…Y lo más increíble: son el sistema de transporte más económico que existe, desde US$ 150.000 dólares por kilómetro rural y desde US$ 500.000 dólares el kilómetro urbano, los que se pueden construir en 60 días/km., sobre la actual infraestructura de las ciudades, sin demoliciones, sin ampliación de vías y sin tener que interrumpir el tráfico.
    tranxrail@gmail.com
    martinjaramilloperez@gmail.com
    Martín Jaramillo 314 873 17 95 Colombia.

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