Terrence Malick es uno de esos directores norteamericanos incomprendidos por el público en su país pero que son adorados y venerados por la crítica europea, como decía irónicamente Val Waxman, el neurótico director de cine al que daba vida Woody Allen en la última escena de Un final made in Hollywood (2002). En 1973 un aún desconocido Malick estrenaba su primer largometraje en el New York Film Festival: Badlands, (Malas Tierras). Una película que fue muy bien acogida por los cinéfilos porque ya en esta opera prima está plasmado el sello personal y la singularidad de, en ese momento, una promesa del cine.

Una promesa que vendió los derechos de esta road movie por el triple que que le costó a la Paramount y que le valió para conseguir el primer premio en un festival europeo: La Concha de Oro del Festival de San Sebastián de ese año. Después vendrían, entre otros, el Oso de Oro en la Berlinale, por la magnífica La delgada línea roja (1998) y Cannes, un festival que le entregó la Palma de Oro por su gran obra maestra, El árbol de la vida (2011).

FICHA TÉCNICA

Estreno 14 abril de 1975
Duración 94 minutos
Director Terrence Malick
Guión Terrence Malick
País Estados Unidos
Reparto Martin Sheen, Sissy Spacek, Warren Oates…
Más información: IMDB

Malas Tierras está protagonizada por una pareja joven, Kit, de unos veintitantos años y Holly, una adolescente de sólo 15 años que huyen por Montana y Dakota del Sur en un Cadillac Serie 62 de 1959 tras cometer un asesinato. La película está narrada por ambos protagonistas, Holly que cuenta su romántica aventura con Kit, y éste que a su vez va mostrando una personalidad cada vez más violenta y psicótica, ambos viviendo una aventura al margen de la terrorífica realidad que está viviendo.

El guión está basado en una historia real ocurrida en Dakota del Sur: el asesinato Stareather-Fugate, ocurrido en la década de los cincuenta, en la que una chica adolescente y su novio intentaron escapar tras asesinar a toda la familia de ella y varias personas que se toparon en su camino de huida.

malas_tierras5Malick

Quizás uno de los principales rasgos que primero sacamos de Malick como narrador es el uso de una voz en off con comentarios personales que engaña, que no tiene una relación directa con la acción, pero que funciona perfectamente para seguir a los protagonistas y a la película. Las voces de ambos protagonistas son inquietantes y aterradoras, a pesar de que lo que dicen sea lo contrario.

Inquietante como la unión de dos jóvenes introvertidos y frágiles que, unos personajes que como en el resto de la filmografía de Malick, tienen un lazo con la naturaleza fortísimo, aunque solo sea para destruirla. Kit y Holly emprenden uno de los viajes por carreteras más insólitos de la historia del cine y comienzan una relación personal al margen de una sociedad en la que no encajan y contra la que terminan actuando.

El casting

Martin Sheen dijo en 1999 que no había vuelto a leer un guión mejor que el de Badlands. Aquí el actor es Kit, un joven basurero con aires de James Dean que enamora a la dulce Holly, una quinceañera interpretada por Sissy Spacek, antes de que ésta alcanzara la fama por interpretar a la marginada Carrie (1976) y muchísimo antes de ponerse a las órdenes de David Lynch en otra road movie de la que ya te hemos hablado, Una historia verdadera (1999).

Precisamente en aquella época del desarrollo de Malas Tierras, de finales de los sesenta y principios de los setenta Terrence Malick, John Cassavetes y David Lynch ya eran amigos, se había conocido en un máster de Arte en el American Film Institute de Los Ángeles. Tres cineastas, tres artistas, con su propia visión del mundo y su propias preguntas que debatían sobre guiones e historias que tenían en mente con otros personajes del momento, como el Jack Nicholson de Easy Rider.

malas_tierrasTe dejamos el tráiler de la película por si quieres echarle un vistazo:

2 COMENTARIOS

  1. […] un viaje hacia otro lugar, ya sea para escapar, como hacen  Thelma & Louise o Kit y Holly en Malas Tierras, para volver a ver esa persona por última última vez, como hace Alvin Straight en Una historia […]

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