La Tierra necesita un respiro. Los bosques siguen disminuyendo a medida que aumenta la población. Y no lo decimos nosotros, lo dice la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su estudio de 2015 Evaluación de los recursos forestales mundiales.

Afirma que “desde 1990 se han perdido unas 129 millones de hectáreas de bosques -una superficie casi equivalente a la de Sudáfrica-”. Sin embargo los datos arrojan que “en los últimos 25 años la tasa de deforestación neta mundial ha disminuido en más del 50%”. La creciente demanda no sólo de caucho, sino también de aceite de palma, soja y explotaciones ganaderas están provocando la pérdida de millones de hectáreas de áreas arboladas.

deforestación-Wikimedia

El Instituto de Recursos Mundiales (WRI por sus siglas en inglés) ha lanzado más cifras alarmantes. Sólo durante 2014 el mundo perdió más de 18 millones de hectáreas (una hectárea equivale a 10.000 metros cuadrados, haced cálculos). El estudio, elaborado con datos de Google y la Universidad de Maryland, indica que los países más perjudicados fueron los del Trópico, ya que perdieron más de la mitad del total de su superficie arbórea.

Esto debería ser un tema prioritario para los fabricantes de neumáticos, ya que, según Michelín, consumen casi un 70% de la producción mundial de caucho natural. Este consumo desmesurado de nuestros recursos naturales tiene efectos devastadores no sólo en la flora y la fauna, sino también para las poblaciones que comparten territorio con los bosques de caucho.

Según el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM), debido a la utilización de grandes superficies de tierra que precisan estas plantaciones, en Camboya “muchas personas han sido desalojadas de sus territorios tradicionales y muchas más han perdido sus formas de sustento para ceder lugar a las plantaciones”. La tala rasa es otra de las agresiones que sufren nuestros bosques, ya que dejan grandes superficies descubiertas y expuestas a la erosión. Es precisamente este país el que presenta mayor aceleración en la pérdida de bosques, según datos de WRI de 2014.

Una posible solución definitiva

Con el objetivo de hacer de la fabricación de neumáticos un proceso más sostenible, la compañía Continental ha presentado los primeros neumáticos de prueba con caucho de diente de león Taraxagum. Esta extraña palabra procede del nombre botánico en latín del diente de león (taraxacum), cuyo material mantiene las prestaciones del neumático.

El primer prototipo fabricado con Taraxagum es el Continental Winter Contact TS 850 P, que aún está en fase de pruebas; se prevé que llegue al mercado en cinco años aproximadamente. Según el responsible de la división de neumáticos y miembro del Consejo Ejecutivo de Continental, Nikolai Setzer, “los neumáticos serán sometidos a pruebas exhaustivas en las pistas del Contidrom, cerca de Hanóver, así como en Arvidsjaur, Suecia”.

neumático taraxagum

Según afirma la empresa, “el caucho natural en la banda de rodadura de los neumáticos de prueba fue completamente reemplazado por Taraxagum. Este importante paso acerca a Continental aún más a su objetivo de hacer una producción de neumáticos más sostenible y menos dependiente de las materias primas tradicionales”.

La fabricación de estos neumáticos contribuirá asimismo a disminuir las áreas deforestadas ya que las fábricas se situarán cerca de los cultivos de diente de león ruso, los elegidos por Continental. De esta forma se reducirá el impacto ambiental del transporte. Sin duda una buena noticia para el medio ambiente y el mundo del motor. Y tú, ¿los probarías?

Fuentes: Efe, FAO, Michelín, WRI, WRM, Continental, Wikimedia.

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