Cuando estás realizando un viaje largo una de las claves es preparar el coche para no encontrarse con problemas mecánicos. Una vez en carretera, en ocasiones es muy tentador tratar de hacer tantos kilómetros con el tanque lleno como sea posible para evitar parar y de ese modo llegar al destino lo antes posible. Pero ojo, no deberías circular con el depósito en reserva… y vamos a explicarte por qué.

La gasolina (o gasoil) pasa del tanque al motor gracias a que existe la bomba de combustible. Se trata, pues, de un elemento crucial en el funcionamiento del automóvil, con una misión sencilla, pero primordial. Eso sí, puedes acabar “tirado” en una cuneta esperando la grúa ya que tiende a fallar… sobre todo si sueles utilizar tu coche con poco combustible.

¿Por qué? La bomba eléctrica succiona el combustible del depósito y lo envía por unos conductos hasta llegar a los cilindros, donde lo dejan los inyectores. Cuando hay poco combustible estás haciendo que la bomba trabaje mucho más, del mismo modo que te cuesta más aspirar con una pajita el fondo de un vaso que cuando este se encuentra lleno. Ese sobreesfuerzo, si se repite a menudo, podrá estropear tu coche.

Las piezas de una bomba de combustible que tienen a causar problemas cuando circulas en reserva son el filtro de combustible y el motor eléctrico. En este vídeo del Youtuber speedcar99 puedes ver cómo desmonta un módulo de la bomba de combustible para conocer mejor sus entrañas:

Como puedes ver en el vídeo, el motor eléctrico es enfriado por el combustible. La gasolina del tanque entra a través del filtro, se comprime a través de una bomba circular y se empuja a través del motor de la bomba eléctrica para enfriar la bonina que hace que el motor funcione.

Cuando el coche se mueve sin apenas combustible es el aire (y no la gasolina/gasolil) el que tiene que realizar esta función para enfriar… y los gases que fluyen no son tan eficiente como los líquidos, por lo que no son capaces de eliminar el calor de manera eficaz.

¿Resultado? El motor eléctrico de la bomba de combustible puede recalentarse, fundir sus devanados (las terminales de las bobinas) y dejar de funcionar. Por si fuese poco, el combustible también sirve como lubricante para la bomba, por lo que si hay aire en el circuito, podría provocar un desgaste prematuro de las piezas giratorias. Además, se empobrece la mezcla de aire y combustible… y el coche no funciona de manera óptima.

Ojo con los sedimentos

Si has leído hasta aquí ya deberías evitar circular en reserva por el resto de tus días si tienes el mínimo aprecio por tu coche. Pero hay más. Cuando un coche funciona con poco combustible tiende a llevar al motor sedimentos e impurezas que normalmente se encuentra en la parte inferior del tanque. ¿Pero de dónde salen esas impurezas?

  • Del propio combustible: Toda la gasolina o díesel a la venta en España es similar, distribuida por la Compañía Logística de Hidrocarburos (varían solamente los aditivos que emplean las marcas, que ayudan a mejorar el funcionamiento de las mecánicas, de ahí biena parte de la diferencia de precio).
    Habrás oído en alguna ocasión que no debes repostar si ves en una gasolinera cómo un camión está rellenado los tanque. Intenta evitarlo, ya que en ese momento el combustible remueve el fondo y las impurezas dejan de estar en el fondo. Si alguna de estas impurezas ya está en tu depósito de combustible, llegará al motor… sí, cuando apuras la reserva.
  • Generados en la mecánica del coche: Desde partículas mecánicas provocadas por desgaste de componentes (aquí es clave la lubricación, depósitos carbonosos, hollín generado por combustible mal quemado… o corrosión del propio depósito de combustible (especialmente en coches antiguos, que cuentan con depósitos metálicos que tienden a corroerse… especialmente cuando están vacíos ya que quedan expuestos a la humedad en el aire).

Estos sedimentos pueden obstruir el filtro o la goma sobre él. Cuando esto ocurre, no llegará al motor el combustible suficiente y tu automóvil no funcionará. Y si el caudal de combustible se estanca… de nuevo vuelve a haber problemas con el enfriamiento de la bomba eléctrica. También depositarse en los inyectores, si pasan el filtro y entonces el motor no funcionará correctamente.

Notarás que el filtro de combustible está en mal estado si percibes un aumento de consumo y menor potencia del motor (sobre todo a altas revoluciones). También le costará más arrancar el vehículo, sobre todo en frío pues entonces necesita una mezcla más rica. Por ello te recomendamos cumplir con el mantenimiento del coche (no se puede limpiar, hay que cambiarlo cuando indica cada fabricante) para evitar averías más costosas, como cambiar por completo la bomba de combustible (en un coche nuevo es un auténtico dolor de tiempo… y dinero).

¿Cuánto dura la reserva?

Después de haber leído esto, deberías evitar ya que el testigo de la reserva de combustible en el cuadro de mandos apareciese alguna vez. Puede que te preguntes también, llegado a este punto, cuántos kilómetros podrás recorrer después de que el testigo se ilumine. Como buen gallego te diré que… depende. Varía en función de cada vehículo y del tamaño de su depósito, pero ronda los 50-60 km.

Cuando se ilumine el testigo, acude a la gasolinera más cercana. No te fies nunca al 100% de la estimación de autonomía del ordenador de a bordo… pues a veces puede darte alguna sorpresa, ya que realiza sus cálculos en función de los datos consumo anteriores y las circunstancias pueden variar (sobre todo en atascos o en zonas con mucha pendiente). En cuanto el testigo se ilumine, no tientes la suerte y acude raudo a una estación de servicio.

En algunas ocasiones nuestro ordenador de a bordo nos marca un crédito de kilómetros mayor y nos da una confianza que rápidamente se rompe cuando nuestro alcance empieza a descender rápidamente. Ten cuidado, esta estimación se basa en medias de consumo anterior y estas pueden no ser las circunstancias del momento. Si estas atascado o subiendo una pendiente consumirás más y la estimación del ordenador no te servirá pudiendo tener una sorpresa desagradable.

Tan pronto como se encienda la luz de reserva es conveniente buscar la gasolinera más cercana y evitar tentar a la suerte. sin gasolina

Una vez que hemos repostado y que nuestro tanque de combustible está lleno, comienza su ruta hacia el motor para provocar el movimiento del coche.

Fuentes: Youtube, Jalopnik, Motorpasion