Ahorrar energía siempre es bueno, especialmente para el bolsillo. Y como las vacaciones y el mayor número de desplazamientos en verano incrementan el consumo de combustible, lo normal es que los precios del mismo se disparen considerablemente en este período del año.

Según los cálculos y estudios realizados por los ingenieros de Nissan durante el desarrollo de sus vehículos, la forma en la cual conducimos nuestro coche incide directamente en el consumo de combustible del mismo y varía los consumos en hasta un 15 por ciento, lo que significará igualmente una variación del 15 por ciento en sus volúmenes de emisiones.

Para Nissan, “introducir nuevos hábitos en nuestra forma de conducir y saber adaptarnos a las novedades e innovaciones que se están introduciendo en los nuevos motores que llegan al mercado permitiría reducir el consumo de combustible, los volúmenes de contaminación ambiental, aumentar la seguridad en carretera, mejorar el confort de los ocupantes…”.

La práctica de una conducción eficiente puede proporcionar interesantes beneficios a quien la practica. Además de generar con ella una conducción más segura y tranquila, según indica la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (ANFAC) permite conseguir ahorros de hasta 300 euros en la factura de combustible, ahorros que se pueden sumar a las importantes reducciones de consumo que proporcionan los nuevos modelos que salen al mercado respecto de los modelos viejos, que pueden llegar a ser del 30 por ciento. Diferencias de consumos que pueden suponer hasta 1000 euros al año en un vehículo nuevo respecto de uno antiguo.

Según la marca Nissan se pueden seguir los siguientes 10 consejos:

1 º Al arrancar y poner en marcha el motor, hazlo sin pisar el acelerador. Una vez arrancado el motor, si el de tu coche es turboalimentado, espera unos segundos antes de iniciar la marcha, si no, empieza a moverte inmediatamente después de arrancarlo, porque dejar el coche al ralentí dispara los consumos.

Recuerda circular el menor tiempo posible en primera. Utiliza esta relación únicamente para el inicio de la marcha y cambia a segunda a los dos segundos o a los 6 metros de recorrido.

3º A medida que aceleres y subas de revoluciones el motor vete subiendo de marcha de forma adecuada. Los cambios los puedes efectuar en función de la velocidad del coche o de las revoluciones. Si te fijas en estas últimas, recuerda que si quieres ahorrar combustible en los motores gasolina los cambios debes efectuarlos entre las 2.000 y las 2.500 rpm mientras que en los diesel es conveniente hacerlo entre las 1.500 y las 2. 000 rpm. Si eres de los que se fijan para ello en el velocímetro, deberás cambiar de 2ª a 3ª a partir de los 30 km/h, subir a 4ª cuando circules a unos 40 km/h, a 5ª a partir de los 50 km/h y a 6ª cuando circules por encima de los 60 km/h. Recuerda acelerar siempre que realices un cambio a una marcha superior.

Para ahorrar combustible lo mejor es circular el mayor tiempo posible utilizando las marchas más largas al menor régimen de revoluciones posible. En ciudad, siempre que sea posible, circula en 4ª o 5ª marchas respetando siempre los límites de velocidad (máximo 50 km/h).

Trata de mantener una velocidad constante, sin acelerones ni frenazos, buscando con ello lograr una circulación lo más fluida posible. Procura cambiar de marcha lo menos posible y evitar cambios innecesarios.

Para una conducción eficiente, la palabra mágica es la anticipación. No esperes hasta el último momento para frenar. Si quieres ahorrar combustible anticipa tus momentos de frenada levantando el pie del acelerador y dejando rodar el coche con la marcha seleccionada, luego frena suavemente y retrasa las reducciones de marcha cuanto puedas, especialmente en las bajadas. Con ello no sólo ahorrarás combustible, también en mantenimiento, pues alargarás la vida de las pastillas de freno y de otros importantes componentes del coche.

Siempre que la velocidad y el espacio disponible por delante del vehículo te lo permitan, detén el coche sin reducir previamente de marcha, déjalo rodar suavemente y que el propio rozamiento de las ruedas con el asfalto y la acción de freno que ejerce la mecánica lo vayan deteniendo suavemente.

8º Si vas a detenerte o a estar parado más de un minuto, no dejes el motor al ralentí, apagar el motor te permitirá un importante ahorro de combustible y de emisiones.

Recuerda mantener siempre una adecuda distancia de seguridad con respecto al vehículo precedente, de esa manera dispondrás de un mayor campo de visión que te permitirá anticipar tus reacciones al conocer que pasa 2 o 3 vehículos por delante. Anticipar es vital para tu seguridad, pero también para ahorrar combustible, pues al detectar obstáculos o situaciones imprevistas antes de tiempo podrás reaccionar y evitar muchas de ellas simplemente levantando el pie del acelerador y adecuar así tu velocidad a sucesivas maniobras.

10º La conducción eficiente incrementa también tu seguridad. Es algo que notarás con la práctica. Además te permitirá una conducción mucho menos estresante. Pero eso no significa que te puedas descuidar o despreocupar. Llevas un volante entre las manos y, obviamente, la conducción eficiente a veces también exige acciones específicas que requieren de toda tu atención y destreza para que la seguridad no se vea afectada. Recuerda en todo caso que de surgir conflicto entre mantener una conducción segura y lograr eficiencia, lo primero que siempre ha de prevalecer es la seguridad.

Fuente: Nissan

Vía: Newspress

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