testigo nivel combustible bajo
Luis Ramos Penabad

Ciclo NEDC: (o por qué no te coincide tu consumo homologado)

Si te has comprado un coche emocionado por los consumos de su ficha técnica y después de hacer varias pruebas, tanto en ciudad como en carretera, no consigues acercarte ni de broma  a los del papel… no te preocupes, entra dentro de lo normal y nos pasa a todos.

Piensa que el consumo homologado no coincide casi nunca con los que vas a conseguir en tu coche y la respuesta en sencilla, y es que los consumos homologados se obtienen sometiendo a los vehículos a un ciclo de conducción en banco de pruebas (NEDC) que «intenta» reproducir una conducción real pero que no es representativa en el día a día de cada uno.

No pienses por esto que te han engañado ya que esos consumos de la ficha técnica son reales, lo único que se realizan en bancos de pruebas y difiere mucho de la realidad. Para que te hagas una idea de como se realiza un test en banco de pruebas, lo primero que se hace es mantener los vehículos a una temperatura de entre 20 y 30 grados centígrados, para que no existan variaciones de unos vehículos a otros en la temperatura del aceite o del refrigerante.

  • A partir de aquí, y tras un primer arranque en frío, se inicia el recorrido en banco de pruebas, simulando en primer lugar un recorrido urbano de 4 kilómetros compuesto de cuatro ciclos de un kilómetro cada uno, con una duración total de 13 minutos.
  • Se intentan reproducir así las fases de arranque y detención del tráfico en ciudad, para lo cual se realizan doce paradas con sus correspondientes arranques (tres paradas en cada ciclo).
  • La segunda parte de la prueba homologada de consumos es la salida a carretera donde durante 7 minutos se «circula» a una velocidad media de 63 km/h, y en el que se llegan a alcanzar los 120 km/h de velocidad máxima, pero únicamente durante 10 segundos.
Gráfico velocidades/tiempo que establece el ciclo NEDC

En en el caso de la circulación el carretera es más probable que te acerques a los consumos homologados si conduces con suavidad y te mantienes en velocidades entre los 100-120 km/h, pero por contra, en ciudad te resultará casi imposible igualar esos registros.

¿Para qué nos sirve entonces el consumo homologado? Pues lo más importante, para establecer una base de comparación, que no sería fiable si no existiese un ciclo homologado para someter a todos los vehículos a la misma prueba y en las mismas condiciones.

Quizás el actual ciclo de homologación de consumos esté desfasado (la directiva que lo regula data de 1980), pero es lo que hay. Las aceleraciones son muy lentas (de 0 a 50 km/h en 26 segundos), lo cual aminora mucho el consumo y la emisión de gases. Ese ciclo de homologación no tiene nada que ver con las condiciones actuales de conducción real, ya que tanto la potencia de los coches como los hábitos de los conductores han cambiado mucho desde entonces. Si a este desfase se añaden los trucos de los fabricantes para rebajar aún más el consumo y emisiones de los coches, vemos entonces que es prácticamente imposible lograr los consumos anunciados.

[NOTA: Artículo publicado originalmente el 15/12/2010 ampliado y mejorado debido al escándalo dieselgate de Volkswagen]

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