El 8 de enero de 2010, el Gobierno aprobó la prórroga del Plan 2000E con una nueva dotación de 100 millones de euros, que durará hasta el 30 de septiembre, o para 200.000 coches vendidos, lo que antes suceda.

Se trata de una ayuda de 2.000 euros: 1.000 euros que pone el fabricante del coche (en forma de descuento), 500 euros del Gobierno y otros 500 euros de la comunidad autonóma (si la misma se adherido al plan). Esta ayuda se puede solicitar si se compra un modelo que cumpla alguna de las siguientes condiciones:

1. Emisiones de CO2 no superiores a 120 g/km.

2. Emisiones de CO2 no superiores a 149 g/km y además incorporen sistemas de control electrónico de estabilidad y detectores presenciales en plazas delanteras.

3. Emisiones de CO2 no superiores a 149 g/km e incorporen un catalizador de tres vías para vehículos de gasolina o dispositivos EGR de recirculación de gases de escape para vehículo diésel.

Además, el precio de adquisición del vehículo automóvil no superará los 30.000 euros, IVA incluido, antes de aplicar las ayudas. En todos los casos será requisito necesario que el beneficiario dé de baja definitiva (mediante certificado de achatarramiento por parte del Centro Autorizado) un vehículo de una antigüedad mínima de 10 años o un kilometraje mínimo de 250.000 Kms, si se adquiere un vehículo nuevo o de una antigüedad de 12 años si se adquiere un vehículo de segunda mano.

Sin embargo el caos en enero ha sido evidente. El problema es que muchas comunidades no han renovado su ayuda, por lo que en concesionarios de determinadas regiones sólo se daban 1.500 euros. En otras que sí han manifestado su adhesión, pero que aún no lo han publicado en su boletín oficial, muchos concesionarios han decido no dar a sus clientes la ayuda de la Comunidad Autónoma correspondiente.

Para acabar con el problema marcas como Ford o Peugeot han asumido esos 500 euros autonómicos, sin saber si la comunidad aportará la subvención o no. No sería de extrañar que otras siguieran su ejemplo.

Asociaciones de consumidores como Facua aconsejan esperar a que se aclare el panorama si se tiene pensado comprar un automóvil. Ahora bien, si la opción es un Ford o un Peugeot, no hay ningún problema en realizar la compra de inmediato. Tampoco hay que demorarse demasiado, ya que en julio se incrementa un 2%, pasando del 16% actual al 18%, un detalle que no hay que pasar por alto.

Fuente | Autofácil
Más información | Ministerio de Industria

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