En un reciente informe publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), se ha puesto a examen los servicios ofertados por el colectivo del taxi y por las recientes plataformas de movilidad como Uber y Cabify.

El informe, extenso y detallado, comparaba y analizaba los pros y contras de los tres servicios en diferentes parámetros. La muestra se compuso por un total de 10 ciudades españolas y un total de 173 viajes.

Si tuviésemos que resumir el informe en una conclusión concreta sería esta: la competencia es buena para el consumidor, pero debe haber igualdad a la hora de competir. La incorporación de nuevos agentes en el mercado, ha hecho que ofertar un excelente servicio al cliente no se posicione como una excepción sino como la regla. Además, las nuevas tecnologías han facilitado y personalizado a un nivel excepcional las preferencias del usuario. Aspectos muy positivos para el mismo.

Sin embargo, la OCU también critica que los operadores no compiten en las mismas condiciones y regulaciones. En el caso de Uber, esta se considera una plataforma de intermediación de usuarios, cuando el tribunal europeo estipuló recientemente que actuaba como una empresa de transporte. Se trata de maniobras fiscales que hacen opaca la libre competencia. Aparte, otro factor a añadir en este apartado, es el coste de las licencias municipales del Taxi. En Madrid por ejemplo, ronda los 140.000 €.

No obstante, el informe se centra en analizar los servicios desde el punto de vista del usuario y las conclusiones son dispares:

El coche

En este apartado sale vencedor Cabify, y con clara diferencia frente al taxi. Con una flota estandarizada, se destaca la limpieza de los mismos, así como la disposición de productos para el cliente como botellas de agua y revistas para el trayecto. El cliente valora de los VTC el hecho de que sus interiores sean todos iguales y sobrios. En el caso del taxi, se remarca la excesiva ornamentación de elementos personales como estampas religiosas, fotos familiares o colgantes.

La peor nota en este punto, la sacaron los taxis en Sevilla. Muchos de ellos suspendieron en limpieza así como en carecer de los correctos dispositivos de seguridad en las plazas traseras. Otros coches mal parados, fueron los taxis de Palma y Zaragoza.

El conductor

La estandarización de los coches VTC se extiende también a sus conductores, y esto es algo que el usuario valora muy positivamente. Mientras que la higiene, la vestimenta y los modales de los conductores de VTC en palabras de la OCU es impecable. En el caso de los taxistas esto es muy dispar. Siendo frecuente encontrar a taxistas con aspecto más despreocupado y con trato menos cuidado y formal.

A la hora de responder amablemente ante la petición de bajar el volumen de la radio o cambiar la temperatura, tanto taxistas como conductores VTC acceden sin poner inconveniente.

El recorrido

Los conductores en su mayoría se apoyaron en Google Maps para utilizar la ruta más efectiva (64%). Un 18% de los que no recurrieron a la aplicación eligieron la misma ruta que la que propondría la aplicación, o incluso más corta.

El 18% restante, eligió recorridos con un intervalo de tiempo ligeramente inferior a cinco minutos por encima de lo estimado.

También hay mención para dos casos en los que la elección del recorrido supuso una gran pérdida de tiempo respecto a lo estimado. Este es el caso de un Uber en Madrid cuyo recorrido óptimo tenía un tiempo estimado de 7 minutos, y que acabó ascendiendo a 17 minutos. O el caso de un taxista en Barcelona que eligió un recorrido que superaba en 22 minutos la ruta más corta.

Por cierto, como bien hace recordar el informe, los taxistas tienen la obligación de preguntar por la ruta que prefiere tomar el cliente. En caso de que no tenga preferencia, se deberá tomar el recorrido más rápido. El 95% de los taxistas no lo hace.

El precio

Este es el punto en el que la OCU se mete en harina para sacar varias conclusiones de gran interés.
Según el estudio, a rasgos generales, si el trayecto que vamos a hacer es inferior a dos kilómetros, el taxi es más barato.

Una vez más, en términos generales, si el trayecto es de recorrido medio, los coches VTC son más económicos para el usuario que el taxi. Con la excepción de Málaga y Valencia, ciudades donde el taxi sigue siendo más barato.

Si hablamos de viajes largos, así como desplazamientos al aeropuerto, recurrir al servicio de coches VTC supone un ahorro significativo. La OCU calcula una diferencia respecto al taxi de aproximadamente cinco euros.

El cobro

En ciudades como Madrid o Barcelona, los taxistas están obligadas por ley a llevar un datáfono que permita el pago por tarjeta. No obstante, algunos taxis en Madrid lo tenían estropeado. En las ciudades donde todavía no existe esta normativa, en la mayoría de los casos era frecuente poder pagar con tarjeta.

En cuanto al cobro injusto del importe, esto ocurrió en un 16% de los viajes en taxi. Sin embargo, la variación era prácticamente insignificante debido a causas como la falta de cambio.

De los 173 viajes, en únicamente tres se realizaron cobros injustos de carácter muy grave. Uno de ellos fue un taxista que utilizó una ruta con peaje sin la constancia del pasajero y luego repercutiendo dicho coste en el importe a cobrar.

Fuente: OCU

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