Puede que algunos imaginen (desde un punto de vista occidental corto de miras) que los países del Golfo Pérsico las carreras de coches por la vía pública con superdeportivos son el pan de cada día. Si eres de esos, por favor, elimina esa imagen de tu cabeza. Lo más habitual (he visitado Dubai y Abu Dhabi) son los atascos y si hay algo común en sus carreteras (además de arena los días de viento) son los radares. Y cumplen su cometido. Vaya si lo hacen.

Los conductores cumplen las normas de circulación a rajatabla. Créenos. Porque las penas por sobrepasar los límites de velocidad son apabullantes en los Emiratos Árabes Unidos. Acaba de sufrirlo un turista británico de 25 años, que acumuló más de 47.000 dólares en multas (algo más de 40.000 euros) conduciendo un Lamborghini Huracan que había alquilado… en menos de cuatro horas.

El listado de infracciones impresiona. Todas ellas ocurrieron entre las 2:31 a.m. y las 6:26 a.m. del 31 de julio, el día después de que alquilara el auto. Fue atrapado manejando entre 125 y 250 km/h en dos tramos de carretera: 32 veces en Sheikh Zayed Road y una vez en Garn Al Sabkha Road. Las velocidades duplican en alguna ocasión el limite legal de los tramos por los que circulaba y, para que te hagas una idea de la cantidad de radares que hay en Emiratos, varias multas ocurren con apenas dos minutos de diferencia y en una ocasión consiguió acumular dos multas en menos de un minuto.

¿Qué ocurrió después? Pues como era de esperar, las multas fueron enviadas inmediatamente al propietario registrado, la empresa de alquiler Saeed Ali Rent a Car. El turista había pagado poco más de 1.600 dólares para alquilar el Lamborghini un par de días y había dejado su pasaporte como garantía, dejando un hotel como su dirección.

Y la situación sigue, en estos momentos, exactamente igual ya que no llegan a un acuerdo para el pago. “No podemos pagar esta cantidad si el automóvil se lleva al depósito de vehículos. Por eso todavía lo tiene el turista. Y no intentaré recuperarlo, porque una vez que lo haga, sé que tengo que entregarlo a la policía”, aseguran desde la empresa alquiladora a la prensa local, al tiempo que aseguran que debe pagar el turista, que fue el que cometió el delito. Se han puesto en contacto con la embajada británica para informarles de que el pasaporte está en su poder, en caso de que el turista afirme que se ha perdido para pedir un duplicado y salir del país.

Fuente: The National

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta