Los combustibles tradicionales han estado (y están) en el punto de mira. Muchos países ya se plantean un futuro sin diésel y sin gasolina, mientras apuestan por coches con sistemas de propulsión alternativos. Las Islas Baleares ha sido una de los últimos lugares en sumarse a esta corriente, mediante un proyecto de ley que resulta bastante tajante y que se adelanta al resto de comunidades autónomas del país.

Este borrador de la nueva “Ley del Cambio Climático y Transición Energética” quiere prohibir la venta de vehículos diésel a partir de 2025 y la de vehículos de gasolina a partir de 2035. Aunque pueda parecer algo cercano en el tiempo, el objetivo final de esta ley es que para 2050 todos los coches sean eléctricos en el archipiélago balear. La prohibición afectaría a todo tipo de vehículos, incluyendo turismos, furgonetas y motocicletas.

Pero esta medida no supondría una prohibición total de los vehículos diésel y de gasolina. Todo aquel que lo haya comprado antes de la fecha propuesta podrá disfrutar de su coche durante toda su vida útil. De esta manera quien comprase un diésel en 2024 o un gasolina en 2033, podría seguir usándolo años más tarde después de que dejasen de venderlos. Eso también quiere decir que, inicialmente, la medida tampoco afectaría a los coches de segunda mano en Baleares.

A quién sí afectaría la nueva ley es a los turistas, pues no podrían visitar la región con sus propios vehículos si se saltan la medida. Por ello, la actuación de las empresas de alquiler de vehículos es de vital importancia y se espera que vayan renovando su flota con vehículos eléctricos (desde el 2 % en 2020 hasta el 100 % en 2035). Todavía habrá que esperar para ver como se resuelve la situación en las Islas Baleares, pero hay que recordar el antecedente de Formentera, sus Citroën E-Mehari y el control de su parque automovilístico.

Fuente – Autonoción

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