El liderazgo de esta compañía está avalado por una extensa trayectoria en fabricación de sistemas de frenos, el cumplimiento de unos elevados estándares de calidad y un avanzado conocimiento a nivel tecnológico. Muestra de ello es la utilización de frenos Brembo para vehículos de alto rendimiento, así como los producidos por empresas de muy diversos puntos del mundo como Japón, EE.UU y Europa.

La firma se caracteriza por la integración de todo el proceso productivo que se inicia en la fase de la fundición, hecho que le confiere un profundo conocimiento de la metalurgia y su posterior aplicación al diseño del producto.

Una muestra del avanzado nivel de tecnológico del producto Brembo es la creación del freno cerámico de carbono, fruto de la cooperación entre la firma italiana y el grupo SGL. Aunque desde 1970 el material de carbono se ha estado utilizando para sistemas de frenado de los vehículos espaciales, lo novedoso es que, a partir del año 2000, su uso se empezó a hacer extensivo a los coches deportivos. Este material de cerámica de carbono ofrece las mejores prestaciones en condiciones secas, húmedas, comodidad, peso, resistencia a la corrosión y vida útil.

Sin embargo, el producto más novedoso de la firma es el co-cast disco de freno flotante, fabricado a partir de dos materiales: fundición y aluminio. Las principales ventajas que ofrece son una mayor reducción de peso (de un 15 a un 20%), menor corrosión y desgaste, conducción más cómoda, y mejor rendimiento en la frenada.

Este sistema consta de una superficie de frenado de hierro fundido y un sombrero de aluminio. Como resultado se obtienen las ventajas que ofrecen ambos materiales: la resistencia al calor por parte del hierro fundido y el peso ligero del aluminio. Lo innovador está a caballo entre los dos materiales que se combinan para formar un sólo componente, dando lugar a un disco integral en cuanto a funcionamiento y prestaciones.

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