Eran las 3:45 p.m, hora de Pensilvania, cuando Robert Keller, un hombre de 34 años, había terminado de estacionar en una plaza de aparcamiento en frente del centro de licencias de conducción. Acababa de hacer una prueba de carretera perfecta por las calles alrededor del Chartiers Valley Shopping Center, en Pittsburgh (EEUU).

Momentos después de verse con el carnet en el bolsillo, el hombre estrelló su coche contra las puertas del centro de exámenes, con su instructor sorprendido todavía en el asiento del pasajero. El coche entró en el edificio, llevándose por delante a 10 clientes que estaban sentados en una sala de espera.

“Pensó que había aparcado y terminado, pero no lo hizo”, afirma un sargento de policía de la zona de Collier, que explica que el coche, con la marcha metida, saltó la acera en cuando el conductor quitó el pie del freno. “El hombre entró en pánico y pisó el acelerador… se fue de frente contra las puertas de la oficina”.

Cuatro personas sufrieron heridas leves y dos fueron llevadas al hospital para su evaluación. Ni el conductor ni su instructor, resultaron heridos. El señor Keller no pasó la prueba; aunque, al parecer, hubiera pasado si no fuera por este accidente de última hora…

Vía Strambotic

1 COMENTARIO

  1. Tremendo jejeje. Situación cómica donde las haya. Luego nos sorprendemos con la gente que podemos ver en las carreteras, y llegamos hasta el punto de pensar en cómo ha podido obtener el carnet.

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