La policía mexicana se ha visto envuelta en un violento tiroteo con los narcotraficantes de los Zetas, una de las bandas más afamadas y peligrosas del país. Este tipo de acontecimientos se ha convertido desafortunadamente en algo habitual en determinadas zonas del país centroamericano, uno de los lugares más peligrosos del planeta.

Esta vez han tenido suerte, ningún agente ha resultado muerto y le han ganado la partida a los sicarios. Cuando los policías se acercaron al vehículo desde donde disparaban los asesinos, no se lo podían creer. Después de una intensa ráfaga de disparos, salvo las ruedas pinchadas, el coche no sufrió ningún daño, ni siquiera un rasguño en la carrocería.

Y no es de extrañar al leer su descripción A pesar de no haber transcendido fotografía alguna del automóvil, la prensa ha podido conocer que no le faltaba ningún detalle. El blindaje que suele instalarse en las ventanas para que el exceso de peso no reduzca demasiado la velocidad, se ha extendido al resto del coche, con una resistencia superior al nivel 6, que es el que usan habitualmente los vehículos oficiales, por ejemplo los de los escoltas de los gobernantes.

Además, entre los particulares accesorios cuenta con un mecanismo en la parte posterior para tirar clavos y aceite durante una persecución y así facilitar la huida.

La policía mejicana ha bautizado a este tipo de coches como “monstruos”, grandes todoterrenos en los que los sicarios invierten una parte importante de los beneficios del narcotráfico para sobrevivir a los enfrentamientos con otros cárteles rivales, los militares o la policía federal. Enemigos no les faltan.

Este vehículo en concreto, incautado en la ciudad de Tamaulipas, puede llegar a alcanzar los 110 kilómetros por hora con un interior muy espacioso y dos salidas en el techo, desde donde los narcos podían disparar.

Vía: El Mundo

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta