En Gran Bretaña el gobierno central ha creído oportuno subir su IVA, conocido como VAT en las islas. Por esos lares se incrementará desde el 15% actual hasta el 17,5%. Para que las ventas no se resientan, varias marcas están tomando medidas para contrarrestar el efecto de la subida de dicho impuesto.

En España el IVA también se encarecerá. Pasará del 16% al 18% el próximo mes de julio. Esto viene a suponer un sobrecoste de 400 euros en un coche que valga 20.000 euros, algo como para tener en cuenta. Lo suficiente como para que algunos tengan que tomarse la molestia de intentar mitigar dicha subida.

La industria del automóvil en Gran Bretaña, y por ende en España, se enfrenta a dos problemas. Desde que suba el VAT es de esperar que las ventas disminuyan. Por otra parte, lo más normal es que semanas antes de dicha subida se produzca un aumento de transacciones para aprovechar los antiguos precios. Esa mayor afluencia de compradores podría traducirse en un cuello de botella en las líneas de producción de las marcas. El mayor número de pedidos implicaría una mayor espera hasta la comercialización de los automóviles, lo que afectaría a los plazos de entrega, que podrían verse demorados varios meses.

Las marcas no se han quedado de brazos cruzados y están jugando sus cartas. Vauxhall, Opel en tierras británicas, está preparando ofertas importantes para liquidar existencias antes de la llegada del nuevo impuesto. De esta forma el comprador se beneficia de los descuentos y la marca va dando salida a algunos vehículos que tiene parados a la espera de que alguien lo compre. En cambio fabricantes como Nissan lo enfocan de otra manera. Aseguran que a partir del 1 de enero compensarán la subida del 2,5% con el descuento equivalente, de forma que los clientes no vean reflejado el aumento en la factura de su nuevo automóvil.

Habrá que ver las soluciones que se les ocurren en el mercado español. Ahora bien, con el precedente del caso británico, es de suponer que las medidas que se tomarán en España serán bastante similares, por no decir idénticas, a las que se tomen en Gran Bretaña. No creo que en el caso español las marcas vayan a sacarse un conejo de la chistera. Imagino que optarán por lo más simple y sencillo, es decir, hacer lo mismo que en las islas británicas.

Vía | Diariomotor