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Luis Ramos Penabad

Como hormigas, los fabricantes de coches se preparan para un invierno duro

La industria de automoción ha vivido un primer semestre de 2022 muy bueno. A pesar de que las ventas de coches no son tan altas como antaño y se está lejos de alcanzar los niveles previos a la pandemia, la mayoría de ellos han aumentado tanto ingresos como beneficios. El desajuste entre oferta y demanda ha hecho 

En una información que recopila El Español, vemos los 10 grupos automovilísticos que más dinero ganan en la primera mitad de 2022. Destaca el aumento de BMW y, salvo Renault (que se ha visto muy afectada por el cese de negocio en Rusia y presenta pérdidas), todos los grupos ganan dinero:

Ranking

Compañía

Facturación

Beneficios

1

BMW

65.912 M (+19,1%)

13.232 M (+73,6%)

2

Grupo Volkswagen

132.285 M (+2%)

10.296 M (+27%)

3

Stellantis

88.000 M (+17%)

7.960 M (+34%)

4

Mercedes

71.298 M (+6%)

6.748 M (-16%)

5

Hyundai-Kia

79.749 M

5.824 M

6

Tesla

35.000 M

5.470 M

7

Toyota (Q1)

62.130 M (+7%)

5.392 M (-17,9%)

8

General Motors

70.688 M

4.566 M

9

Volvo

14.000 M

1.298 M

10

Ferrari

2.477 M

490 M

Eso sí, las cosas podrían cambiar. De hecho, ya lo están haciendo. La inflación y el aumento de tasas de interés (que limita el acceso a la financiación) ya empiezan a afectar la demanda de automóviles. También se espera que los mayores costos de las materias primas, la energía y la logística afecten las ganancias.

La pasada semana, Frank Fiedler, director financiero de Volkswagen Financial Services, avisaba de estos obstáculos y que sus clientes ya debaten si comprar un coche nuevo y esperan una disminución de ganancias. También sonaban señales de alarma en BMW, que avisaba de que los pedidos de vehículos nuevos están bajando, particularmente en Europa.

El aumento de costes lo conocen bien los proveedores. En Continental, por ejemplo, han de asumir unos 3.500 millones de euros en costos adicionales de materias primas, energía y logística (los precios de contenedores han llegado a multiplicarse por ocho en algunos casos). Su directora financiera, Katja Duerrfeld, describió las situación «como un huracán» y predijo que estas presiones «no disminuirán en el corto plazo».

Hacia la recesión

La economía alemana, la mayor de Europa, se estancó en el segundo trimestre en esta vorágine de subida de precios, escasez de suministro y la amenaza de racionamiento de energía si Rusia corta los flujos de gas. También Reino Unido vio cómo su economía se contraía en el segundo trimestre y desde el Banco de Inglaterra apunta que el país puede entrar en una recesión similar a la vivida en 1990 a partir del cuarto trimestre.

En medio de este panorama, los fabricantes de automóviles, aun con menores ventas, lograron aumentar beneficios. Con la crisis de microchips la producción se concentró en los modelos que más margen dejaban. Mejoraron resultados los departamientos financieros de las marcas y los gestores de flotas, pues la falta de oferta aumentó los precios de coches usados. Hasta el punto que algunos fabricantes vean que pueden seguir aumentando ganancias durante la segunda mitad del año.

Eso sí, está claro que no pueden ser inmunes siempre al entorno que los rodea y sufrirán los problemas de la economía. BMW aseguraba que tiene un buen número de pedidos, pero advierte de subidas de precio al no poder asumir los altos precios de los materiales. Además, en el horizonte está la crisis energética.

La industria y el déficit de gas

Los precios de la energía no dejan de aumentar, al estar limitando Rusia el suministro de gas. La semana pasada, el canciller alemán, Olaf Scholz, solicitaba por la construcción de un gasoducto que una Portugal y España (donde contamos con numerosas plantas regasificadoras con Europa Central a través de Francia.

También se ha apostado por el carbón, pero la ola de calor ha secado tanto los ríos que el combustible no puede llegar a las centrales térmicas o las fábricas. Se está preparando el invierno aumentando las reservas de gas, pero En Alemania ya se ha dicho que, si hay escasez cuando llegue el frío, se priorizará la entrega de gas a los hogares, antes que a las fábricas. Y hay movimientos en ese sentido. el proveedor Aptiv, por ejemplo, presentaba recortes en sus previsiones y avisaba de posibles paros de la producción de fábricas por el racionamiento de energía.

Sus previsiones apuntan a un desplome de la  producción de un 5 %… y suelen acertar bastante con estos adelantos de cifras, que no concuerdan mucho con la de otros proveedores. De tener razón, el invierno se presenta duro.

Fuentes: El País, El Español, Automotive News

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