De principio a fin, el proyecto necesitó de apenas 18 meses para ser desarrollado. El Fiat Dino Coupé fue dibujado por el gran Giorgetto Giugiaro y perfilado por Bertone, siendo moderno, deportivo y elegante, y con capacidad para albergar hasta cuatro adultos. También fue la solución de Ferrari para para cumplir con un corto plazo de homologación para la clase Fórmula 2 de la FIA, dado que tenía que construir 500 motores V6 y entregarlos a sus clientes.

El nombre venía del apodo del hijo de Enzo, Alfredo Ferrari, al igual que un año después acabaría bautizando a la gama de acceso de la firma italiana en el Dino 206 y, posteriormente, en el 246 GT y GTS. Il Commendatore quería competir en la antesala de la “categoría reina” del mundo del motor. Y aunque siempre había construido los propulsores en casa, Maranello, Fiat insistió en hacerse con el control con el fin de evitar interrupciones en el proceso de suministro de motor.

Inicialmente fue presentado como un descapotable biplaza en el Salón del Automóvil de Turín en octubre de 1966. El Coupé, construido con una distancia entre ejes 270 milímetros más larga, se presentó unos meses más tarde en Ginebra, en marzo de 1967. Aunque compartían nombre, ambos coches presentaban líneas muy diferentes; pues habían sido diseñado por dos carroceros distintos: el Spider fue obra de Pininfarina, y curiosamente considerado como un 2+1 plazas.

Con una estructura clásica, el motor se ubicaba delante del habitáculo en posición longitudinal, con la caja de cambios acoplada justo tras el bloque. Mediante un eje de transmisión, la energía del corazón de seis cilindros y 2.0 litros se enviaba a las ruedas traseras a través de una transmisión manual de cinco velocidades. Con la ayuda de un diferencial lubre, entregaba 160 CV y 163 Nm, suficiente para hacer el 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h.

Como curiosidad, Ferrari declaraba una potencia de 180 CV y 187 Nm en su montura de motor central. Sin embargo, los propulsores eran idénticos. La confusión entre SAE y BHP luego se ocuparía de la discrepancia, pero muchos han especulado que fue una estratagema de marketing de la firma del cavallino rampante. Con un peso inferior a la tonelada, más corto, bajo y ágil, el Dino 206 era algo más rápido que el Fiat, con un 0 a 100 km/h en 7,5 s y 235 km/h de velocidad punta.

A diferencia de la unidad más pequeña, que tenía un bloque de aleación de aluminio, el V6 de 2.4 litros que se comenzó a instalar a partir de 1969 era de hierro fundido. Desarrollando 180 CV y 216 Nm. La velocidad máxima aumentó hasta los 215 km/h y el 0 a 100 km/h cayó hasta los 8 segundos, y se mejoró la experiencia de conducción con la adición de neumáticos más anchos y una configuración de suspensión trasera independiente que los modelos de 1.987 cc no tenían.

Más allá de su reputación de ser tan ligeramente puntiagudo en mojado, las pruebas de la época definían al Fiat Dino Coupé como un coche agradable de conducir la mayor parte del tiempo. Los discos servoasistidos brindaban una buena potencia de frenado (los discos son más grandes en el 2400), mientras que la suspensión se las lidiaba bastante bien para controlar la carrocería, de eje rígido y ballestas en las primeras versiones y mejorada notoriamente en el 2400 con una independiente.

Los cambios cosméticos fueron comparativamente menores. Se añadió la insignia “Dino 2400”, la anterior parrilla plateada de nido de abeja con el logotipo redondo de Fiat en el centro fue reemplazado por una nueva rejilla negra y la insignia en el capó. Se cambiaron una gran cantidad de detalles de cromo a negro mate y, en la zaga, se cambiaron las luces. En el interior recibió un salpicadero rediseñado y nuevos asientos de tela con reposacabezas integrado, y tapicería de cuero opcional.

El ejemplar que ves aquí es un Fiat Dino Coupé de 1968, es uno de los 384 que se hicieron hasta 1973. Fue pedido nuevo por un parisiense en un hermoso cuero azul medio sobre rojo. Se vendió a un entusiasta de los coches en 1975, y este propietario lo mantuvo durante 35 años y lo ha mantenido en excelentes condiciones. Todavía mantiene sus llantas de aleación originales de 14 pulgadas, la radio Blaupunkt Frankfurt, con su interior de cuero rojizo y el manual del propietario.

Con apenas 91.000 kilómetros en el odómetro, cruzó el bloque de subastas de RM Sotheby’s en París el 6 de febrero de 2020 por un precio de 51.750 euros, dentro de lo estimado. Es un coche que ha tardado años en valorarse como debe ser merecido, y el modelo sin techo ya es raro que baje de las seis cifras. Y aún así, sigue siendo mucho más económico que un Ferrari Dino, los cuales ya superan los 300.000 en sus versiones más “económicas”.

Fuente: RM Sotheby’s
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