Aunque sea un dato desconocido por gran parte de la población, no es lo mismo la gasolina de invierno que la de verano. La diferencia radica en que la que repostamos en épocas frías tiene componentes que la hacen más volátil. Con esa presión de vapor inferior se consigue que facilitar el arranque con bajas temperaturas. Esto podría tener connotaciones negativas, pues utilizar esta gasolina de invierno cuando llegue el calor (cuando podamos salir) podría causar problemas en los vehículos.

Así lo ha alertado la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), que además propone alguna medida para solventar la situación. El cambio de la gasolina de invierno a la de verano tiene lugar el 1 de mayo en los países miembros de la Unión Europea. Lo que se está estudiando es que pueda extenderse esa fecha temporalmente, tomando el ejemplo de Estados Unidos que han dado hasta el 20 de mayo para sacar el excedente de este combustible.

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Porque no solo hablamos de esa gasolina que se haya quedado en los vehículos de cada uno durante este periodo de confinamiento, sino de todas esas reservas que tenían la gasolineras y que no se han vendido por el descenso de los desplazamientos. Aunque desde ACEA también advierten que esta prórroga puede ser negativa en algunos casos. El uso de la gasolina de invierno en lugares con climas más cálidos puede acarrear problemas en los coches.

En primer lugar, las averías más importantes que podría causar sería bloqueo del vapor, estancamiento del motor y otros problemas para que el motor arranque. Por otro lado, el uso de esta gasolina con mayor grado de volatilidad cuando las temperaturas exteriores son altas hace que se evapore más rápido y pueda sobrecargar los filtros. Esto puede hacer que los sistemas de diagnosis del coche indiquen algún tipo de fallo en el cuadro de instrumentos. Además, se podría registrar en mayor aumento de emisiones cuando el vehículo está circulando.

En todo caso, desde ACEA dejan claro que no es responsabilidad de los fabricantes, que el problema sería del combustible y que es la Comisión Europea la que tiene que decidir. En el caso de que se amplíe el periodo para vender gasolina de invierno tendría que ser notificado al consumidor con el posible impacto que podría tener. Estaremos pendientes de cómo termina esta historia.

Fuente: ACEA

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