Los más habituales de coches.com ya sabéis que a pesar de nuestra indudable identidad, también somos fieles seguidores de las motos.

La historia del vehículo a dos ruedas es longeva y son muchas las hipótesis acerca de cuál fue la primera que llegó a rodar por una carretera. Para encontrar la solución hay que redifinir el concepto acutal de moto, distinguiendo entre las actuales de combustión interna y las clásicas y desaparecidas de vapor.

La primera motocicleta a vapor fue desarrollada en París por un hombre llamado Pierre Michaux, propietario de la primera empresa de construcción de bicicletas a pedales en masa, el llamado velocípedo, con una gran rueda y sin cadena que fuera el precursor de la bicicleta.

En 1867 Michaux decide incorporar a uno de estos velocípedos un motor a vapor, lo que significó el nacimiento de la primera motocicleta de la historia. La estructura estaba formada por un solo cilindro de 62 kilos calentado por alcohol y capaz de alcanzar una velocidad máxima de hasta 14 km/h, impensable en aquellos tiempos, con una potencia aproximada de un caballo. No tenía frenos y su funcionamiento terminaba cuando se agotaba el vapor de agua. Para volverlo a poner en funcionamiento era necesario rellenar el tanque y esperar a que se volviera a calentar.

La motocicleta de Pierre Michaux

La idea de Michaux llegó a los Estados Unidos gracias a uno de sus trabajadores, llamado Pierre Lallement que patentó la idea. Más tarde en 1868, Sylvester H Roper, un norteamericano natural de Roxbury en Massachussets fabricó su propio modelo de moto a vapor.

A diferencia de la versión francesa, esta contaba con dos cilindros y Roper fue realizando mejoras hasta que en 1896 consiguió que su moto, de 68 kilos de peso, alcanzara una velocidad de 64 km/h. Casualidades del destino Roper falleció a manos de su propio invento en un terrible accidente.

Los alemanes, grandes pioneros de la industria del motor no tardaron en ponerse manos a la obra y en 1885 Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybacj crearon la primera motocicleta con una estructura semejante a la que conocemos hoy en día, bautizada como Daimler Reitwagen. Estaba formada por un motor de 234 cilindros de cuatro tiempos y apenas alcanzaba los 11 km/h de velocidad máxima.

Primera motocicleta convencional

Vía: Fabio

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