Ya falta menos para que los 150 afortunados que habían formalizado su reserva puedan disfrutar del Infiniti FX Vettel Edition. Esta serie limitada ha sido desarrollada en colaboración con el dos veces Campeón del Mundo de Fórmula 1, que ha dejado su impronta en un vehículo ya de por sí muy exclusivo, el Infiniti FX50S Premium, para convertirlo en un verdadero capricho de coleccionista.

De las 150 unidades que se producirán, 50 se venderán en Europa occidental, 50 en Rusia y las 50 últimas, como no podía ser menos, estarán destinadas a países de Oriente Medio (los petrodólares mandan).

Hace poco más de un año ya os adelantamos, en vuestro portal favorito del mundo del motor, el show-car que la marca japonesa presentó en el Salón del Automóvil de Frankfurt, para sopesar el tirón que una serie reducida de este modelo tendría entre el público. La respuesta debió ser muy positiva pues finalmente se dio luz verde al proyecto.

Fibra de carbono por doquier...
Fibra de carbono por doquier...

Exteriormente este modelo, ya definitivo que, por cierto, solamente estará disponible en un único color denominado Moonlight White, recibe ligeras pero importantes modificaciones en su carrocería. Su diseño no es casual y responde a un cuidado estudio aerodinámico (como corresponde a una firma patrocinadora del mejor equipo del mundial de Fórmula 1), con hasta 13 piezas diferentes de fibra de carbono, fabricadas utilizando procesos similares a los empleados por el equipo Red Bull Racing. Se trata de un trabajo eminentemente artesanal donde cada una de dichas piezas recibe hasta 12 capas de laca para alcanzar el brillo y la durabilidad necesarios.

Estos aditamentos de fibra de carbono se sitúan en zonas como la calandra delantera, spoiler anterior, retrovisores, o faldillas laterales. Por supuesto también está construido en este caro material el alerón posterior (ofrecido opcionalmente) que se apoya en soportes de aluminio. En esa parte trasera, igualmente en carbono, destaca el difusor trasero, que incluye una luz antiniebla formada por 15 LED rojos (similar a las luces de lluvia de los Fórmula 1) que se encuentra flanqueado por una doble salida de escape.

La altura total de este modelo tan especial ha sido rebajada en 20 milímetros, gracias a la utilización de muelles más cortos y amortiguadores más duros en sus suspensiones multibrazo, además de añadirse pasos de rueda sobredimensionados, para acrecentar esa sensación. También se han eliminado las barras longitudinales de aluminio del techo. Gracias a estos aditamentos el Infiniti FX Vettel Edition se ve beneficiado por un 30% más de coeficiente de sustentación que un modelo de serie, a la vez que se reduce un 5% la resistencia al aire. La tara final se queda en unos excelentes 2.049 Kg, un total de 46 Kg menos que un FX 50.

Un último toque de exclusividad en el exterior corresponde a las llantas, en negro con el cerco plateado, fabricadas exprofeso para esta corta serie, destacando por su ligereza (casi 3,5 kilogramos menos cada una que las del modelo que toma como base), realizadas por el conocido fabricante BBS, en medidas 21 x 9,5 pulgadas, montando neumáticos de dimensiones 265/45R21 W (tanto delante como detrás). Los frenos de disco son autoventilados, de 355 mm de diámetro los delanteros, con pinzas de aluminio de cuatro pistones, por 350 mm los traseros, en esta ocasión con pinzas de dos pistones.

Con todas estas modificaciones el modelo nipón sufre una radical transformación y podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que prácticamente pierde su carácter SUV para convertirse en un radical superdeportivo.

Si, como ya hemos visto, la fibra de carbono era protagonista en el exterior, también la encontramos por doquier en el interior, desde la consola central hasta los recubrimientos de las puertas o en la parte superior del salpicadero. El tapizado de los asientos mezcla piel de primera calidad con Alcántara, siendo de este último material con el que se han forrado los montantes laterales y el techo. El volante y el pomo de la palanca de cambios también tienen inserciones en piel vuelta. Como detalle curioso destaca un botón oculto bajo la consola central que permite variar la posición de las mariposas del sistema de escape, modificando su resonancia, para escuchar el espectacular sonido del propulsor V8.

Sebastian Vettel firmando en el propulsor de 420 CV
Sebastian Vettel firmando en el propulsor de 420 CV

Y ya que hablamos de su propulsor cabe comentar que parte de la misma base del empleado en el Infiniti FX50, es decir un 8 cilindros en V de 5.026 centímetros cúbicos, pero convenientemente retocado, mediante la reprogramación de la centralita electrónica y optimización del sistema de admisión, para mejorar sus cifras y alcanzar una potencia máxima de 420 CV, así como un par motor de 520 Nm (por 390 CV y 500 Nm de la versión de partida). Con estos datos el Infiniti FX Vettel Edition es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos o alcanzar una velocidad máxima, autolimitada electrónicamente, de 250 km/h.

También se mantiene el conocido sistema de tracción total de la marca con gestión inteligente del par disponible entre el eje delantero y trasero (denominado ATTESA E-TS) apoyado, a su vez, en un cambio automático de siete velocidades de control electrónico, que puede ser utilizado manualmente mediante unas levas de magnesio situadas detrás del volante. Igualmente se conserva el sistema de dirección trasera, que tan excelentes resultados proporciona en cuanto a agilidad y estabilidad se refiere.

Para finalizar comentaros que la producción de tan especial modelo comenzará a partir del próximo mes de febrero en las instalaciones de la empresa CRD (Car Research & Development), perteneciente al Grupo Brabus, situadas en la localidad germana de Bottrop. La totalidad de las 150 unidades previstas deberían estar terminadas antes de junio del año que viene. Se estima que el precio final de las escasas unidades que lleguen a España rondará los 150.000 euros.

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