La crisis está por todos sitios y si el mundo del motor no tenía bastante  con las malas ventas de coches, con el cierre de los concesionarios y el aumento del precio de la gasolina, ahora resulta que los conductores afectados por la crisis somos más descuidados y conducimos peor.

Y si lo piensas friamente puede que tenga algo de sentido, ya que las preocupaciones y el estrés no son buenos compañeros en la carretera y los despistes y el mal humor pueden provocar más de un accidente de tráfico.

Pero si no te lo crees, no tienes más que leer el estudio encargado por Fesvial a GFK Emer Research, y que patrocinado por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), indica que un tercio de los españoles confiesa que han cambiado sus hábitos de conducción como consecuencia de la crisis.

Según el estudio, uno de los problemas que genera mayor preocupación entre los españoles es la situación económica  y por desgracia España es el país que vive una peor situación en cuanto a paro se refiere.

Cuando se nos toca el bolsillo, el estudio indica que nos volvemos menos tolerantes y somos más propensos a conducir con nervios, con distracciones y mayor agresividad, por lo que somos en definitiva un peligro  para el resto de conductores.

Y las estadísticas no engañan y nos muestrán que entre el 15% y el 20% de los siniestros producidos en España están relacionados con circunstancias estresantes, debidos a falta de atención, tensión…

Pero otro de los factores que afecta a la seguridad vial y que se le puede achacar a la crisis es el ahorro insensato de muchos en el mantenimiento de los coches (neumáticos, frenos, etc) que provoca más de un accidente de tráfico.

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