No hay dudas cuando ves un león colocado en la parte delantera o trasera de un coche. El logo de Peugeot ha conseguido ser uno de los más distinguibles y reconocidos de toda la industria automovilística, pero para llegar hasta el rey de la selva que aparece en los últimos modelos de la marca francesa hay que recorrer un camino de varios siglos.

Los orígenes de Peugeot

La marca de la familia Peugeot se remonta hasta hace más de 200 años, pasando del molino de grano a la fabricación de cintas de acero para la costura, sierras, varillas de paraguas, molinillos o pimenteros y salseros artesanales. Antes de que produjeran su primer automóvil, el logo del león ya aparecía en algunos de estos objetos.

De hecho, el origen de la comunión entre el animal y Peugeot se debe a las características de las sierras que producía la marca francesa: resistentes, flexibles y rápidas. Estas cualidades son compartidas por el rey de la selva, por lo que Émile Peugeot en 1858 se lanzó a registrar el león como símbolo.

Logo Peugeot - 1

Este primer león se representaba de perfil, mirando hacia la izquierda, a cuatro patas y situado sobre una flecha. A finales del siglo XIX apareció ya en algunos vehículos como bicicletas y motocicletas, pero habría que esperar hasta 1905 para que el león se pusiera por primera vez sobre un automóvil. Aunque Armand Peugeot inició la producción automovilística en 1889 con un triciclo a motor, sus primeros modelos no incluían su elemento más icónico.

La evolución del logo de Peugeot

A comienzos del siglo XX aumentó la producción de automóviles por parte de Peugeot y, en 1905, se empezó a colocar al león en ellos. Uno de los primeros ejemplos es el Peugeot Bebé, que portaba al animal situado sobre el cromado de la calandra en su parte superior, todavía representándolo a cuatro patas y sobre una flecha.

En 1923 se produjo una revolución y el león pasó a tener tres dimensiones. Gracias al trabajo de los escultores Marx y Baudichon los coches Peugeot pasaron a llevar un león tridimensional como tapa del radiador. En un primer momento, el animal aparecía rugiendo, pero posteriormente se sustituyó por uno a punto de saltar. Este diseño se hizo como homenaje a los ‘peugeotistas’ y se distribuía por la red.

A partir de 1933 el estilo del león en tres dimensiones se extendía a todos modelos de Peugeot. Sin embargo, con este nuevo diseño era solo la cabeza del animal la que aparecía. Con las fauces abiertas y en una representación alargada, el nuevo emblema se situaba coronando la calandra. En 1935 el diseño viviría una evolución con la línea «cohete de Sochaux».

El Peugeot 203, lanzado en 1948 y que fue el primer modelo monocasco y también el primer automóvil de la marca francesa que vendió más de medio millón de ejemplares, supuso también una revolución para el emblema. Por primera vez el león aparecía sostenido sobre dos patas, en un estilo heráldico que ya se aproximaba bastante a la versión de hoy en día. También el emblema empezaba a cambiar de lugar y llegaba a situarse hasta en el centro del volante. El auge de este tipo de logos creció también a partir de 1955, cuando, por motivos de seguridad, las cabezas de león tuvieron que desaparecer de los capós.

Este estilo se mantuvo hasta que, en 1960, se produjo otro cambio importante. En esta ocasión era solo la cabeza del león la que aparecía en el emblema, coronado por una inscripción de Peugeot. El animal aparecía más imponente que hasta entonces, rugiendo y con las crines al viento, resaltado por el dorado de su forma sobre un fondo oscuro. A finales de la década de los sesenta viviría otro pequeño cambio ya que perdió el marco que lo acompañaba.

Pero la verdadera evolución llegó en 1975, cuando llegó para quedarse el ‘león delineado’ o ‘león de alambre’. Este diseño, que se mantuvo hasta 1998, volvía al león sobre dos patas, pero destacaba por sus ángulos y por estar vacío en el centro, solo mostrando los bordes del animal. El emblema se situaba entre la rejilla y podía presentar algunos cambios según el modelo. Este logo de Peugeot se introdujo por primera vez en el 604 y su herencia llega hasta nuestros días.

A finales del siglo XX el mítico ‘león delineado’ se tenía que hacer a un lado para dar paso a un nuevo león. Esta vez relleno, y jugando con distintos materiales, el emblema conseguía dar una imagen más compacta y moderna, además de con una mayor profundidad gracias al relieve metálico.

El logo de Peugeot en la actualidad

El logo de Peugeot que se puede apreciar en los últimos modelos tiene ya un importante recorrido. Su origen se remonta a 2010 cuando fue presentado en el Peugeot SR1. El león cambiaba su postura y jugaba con distintos planos de profundidad. El juego de mate y brillo y las ondulaciones proporcionaban un efecto de brillos que lo dotaba de una imagen moderna y elegante. El logo pasó a incluirse directamente sobre el capó prescindiendo del recuadro negro.

Ahora, tras más de 200 años de Peugeot, la marca ha querido hacer un pequeño homenaje a sus orígenes en el nuevo Peugeot 508. Aunque el león sigue siendo el mismo que se presentó en 2010, el rey de la selva ha vuelto al centro de la calandra. El pasado y el presente unidos en un momento en el que la mirada está puesta en el futuro.

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