Malas noticias para la industria automotriz europea. El viejo continente comienza a no ser rentable para las marcas foráneas, que buscan trasladar la producción a zonas donde puedan abaratar costes. Según publica el prestigioso diario económico Nikkei, el grupo japonés Mitsubishi Motors, estudia dejar de fabricar vehículos en Europa en 2013, para concentrar la producción de automóviles en países emergentes.

El fabricante sufrió en Europa unas pérdidas en torno a los 113 millones de euros, entre los meses de abril y diciembre del pasado año. Actualmente su producción en nuestro continente se limita al modelo Colt y el todocamino Outlander, ambos en sus instalaciones holandesas. Según informan fuentes especializadas, la producción en esta planta se ha estancado muy por debajo de su capacidad de 200.000 vehículos anuales, razón por la cuál, responsables de la compañía, pretenden iniciar una ronda de negociaciones con sindicatos y Gobierno holandés con el objetivo de vender una fábrica que cuenta con cerca de 1.500 empleados.

Inaugurada en 1967, la planta se ha quedado obsoleta y buena parte de sus componentes tienen que ser importados desde Japón, algo que aumenta sensiblemente los costes de producción. A ello se suma que las ventas de vehículos nuevos en Europa bajaron por cuarto año consecutivo en 2011, una tendencia que se espera se mantenga este año.

Entre abril y diciembre de 2011, primeros nueve meses del año fiscal japonés, Mitsubishi Motors tuvo un beneficio neto de unos 135 millones de euros, gracias en buena parte a la política de reducción de costes y a la mejora de su gama de modelos. De consumarse su marcha, Toyota se convertiría en el primer gran fabricante japonés que retira plenamente la producción de automóviles en Europa.

Vía: Terra

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