Taraxacum officinale (lo que todos conocemos como diente de león), es una hierba que se usa en el té y las ensaladas, además de un excelente tónico para el hígado y que tiene capacidades diuréticas.

Pero hay otra variedad de diente de león se conoce como diente de león ruso, cuyo nombre cinetífico es Taraxacum kok-saghyz, y con el que Bridgestone America investiga para usarlo como materia prima para la elaboración de caucho de alta calidad de caucho para neumáticos de automóviles. Después de las pruebas preliminares, la compañía dijo que seguirá evaluando el material en sus laboratorios técnicos en Akron (Ohio, Estados Unidos) y Tokio (Japón) en los próximos meses. Si todo va bien, empezará las pruebas a mayor escala en 2014.

Este curioso experimento forma parte del proyecto Diente de león ruso, encabezado por el Programa de alternativas para la excelencia en caucho natural de la Universidad estatal de Ohio. El papel de Bridgestone en el proyecto es poner a prueba el rendimiento del material. Según parece, el diente de león ruso tiene cualidades muy similares a las del caucho natural,  recolectado del árbol Hevea y que actualmente es la principal fuente de caucho natural que se utiliza en los neumáticos.

No es algo revolucionario, ya que esta planta ha sido conocida por ser una fuente de caucho desde 1930, cuando la Unión Soviética lo descubrió en Kazajstán en 1932. En ese momento, la URSS estaba tratando de encontrar una fuente interna de goma, ya que sus fuentes de Hevea brasiliensis en el sudeste asiático se veían amenazados. Sin embargo, cuando la materia prima de esta zona volvió a estar accesible de nuevo tras la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos interrumpieron los programas de investigación del diente de león.

La principal razón por la que el el diente de león ruso cuelve a cobrar interés es la misma que la de los soviéticos antes de la Segunda Guerra Mundial. La industria necesita encontrar nuevos materiales para satisfacer una demanda cada vez mayor. Esto no debería ser demasiado difícil, ya que hay alrededor de 1.200 tipos de plantas de las que poder obtener caucho natural cosechados, aunque no todas ellas cumplen con los requisitos industriales. En segundo lugar, la industria busca nuevos materiales para encontrar el más sostenible posible, y así mejorar las credenciales ecológicas de la industria automovilística (además de asegurar un suministro de materia prima estable y renovable).

Paralelamente a la investigación de diente de león, Bridgestone también está investigando otras fuentes de caucho natural como el guayule, una planta nativa del suroeste de los EE.UU. y el norte de México. Además de eso, la compañía ha desarrollado el prototipo de neumático Air Free Tire, que reemplaza el aire con radios que se extiende por el interior de los neumáticos para soportar el peso del vehículo. Este tipo de neumático requeriría menos mantenimiento y los conductores podrían decir adiós a los pinchazos.

Fuente: Bridgestone America

1 COMENTARIO

  1. Cada día podemos leer más informaciones que apuntan a que un futuro -y quizás no muy lejano- conseguiremos el gran reto de conducir coches 100% ecológicos. Este es el camino.

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