Hasta ahora la única opción alimentada por gasóleo dentro de la gama del exitoso SUV de Porsche estaba representada por el Cayenne Diesel, que con un motor sobrealimentado de 6 cilindros en V de 2.967 c.c. ofrece una potencia de 245 CV y un par máximo de 550 Nm le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y alcanzar una velocidad punta de 220 km/h, todo ello con un consumo medio de 7,2 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 189 g/km.

Este es el "corazón" de la bestia: un V8 de 4,2 litros de cilindrada que entrega 382 CV de potencia y 850 Nm de par
Este es el "corazón" de la bestia: un V8 de 4,2 litros de cilindrada que entrega 382 CV de potencia y 850 Nm de par

Pero para muchos de los seguidores de la marca alemana esto no era suficiente (algunos todavía piensan que los términos Porsche y diesel son incompatibles…), había que ir una paso más allá, visto que la competencia viene apretando fuerte, por ejemplo, con la reciente presentación del Audi SQ5 TDI con sus 313 CV de potencia y un par motor máximo de 650 Nm, o la presencia de un más directo rival como es el caso del BMW X5 xDrive M50d, con una potencia máxima de 381 CV entre 4.000 y 4.400 rpm y un par máximo de 740 Nm entre 2.000 y 3.000 rpm.

Fruto de ese afán de seguir manteniendo el “estatus” privilegiado del que hasta ahora gozaba, ha llegado este Porsche Cayenne S Diesel.

Exteriormente apenas hay diferencias con sus modelos homónimos de gasolina o híbrido, salvo por los anagramas existentes en las aletas delanteras que lo identifican como un vehículo propulsado por gasóleo. Sin ellos y ateniéndonos a sus prestaciones casi nadie diría cual es el tipo de motorización que equipa, porque el bramido que proviene de los escapes tampoco nos da ninguna pista al respecto.

Excelente calidad percibida en el interior, como es tónica en la marca alemana
Excelente calidad percibida en el interior, como es tónica en la marca alemana

En cuanto accedemos al interior no cabe ninguna duda de que nos encontramos en un modelo de la firma de Stuttgart, tanto por el diseño eminentemente deportivo como por la calidad percibida, con materiales como maderas de gran elegancia, pasando por el aluminio o incluso el carbono todos ellos con ajustes primorosos. Justo tras el volante destacan los habituales cinco instrumentos redondos, típicos de la marca, que incluye la pantalla TFT a color de 4,8 pulgadas que muestra información del ordenador de a bordo o del sistema de navegación. En la parte central del salpicadero destaca especialmente el Porsche Communication Management (PCM) con pantalla táctil a color de 7 pulgadas y alta resolución que incluye el sistema de navegación y que puede equipar opcionalmente servicios online o de radio digital. La consola central descendente agrupa una gran cantidad de mandos, perfectamente dispuestos, pero que en algún momento pueden tornarse excesivos.

Los ocupantes de los asientos delanteros y traseros gozarán de un gran confort así como de una sujeción impecable, pudiendo recorrer grandes distancias sin que el cansancio aflore. Los asientos posteriores se pueden abatir por secciones 40/20/40 y, además, se puede ajustar la inclinación del respaldo y desplazarse longitudinalmente. La capacidad del maletero es de 670 litros (1.780 litros con los asientos traseros plegados).

Exteriormente apenas hay diferencia con otros Cayenne "S" de la marca...
Exteriormente apenas hay diferencia con otros Cayenne "S" de la marca...

Pero lo más interesante de este modelo es su “corazón”, compuesto por un nuevo propulsor de 8 cilindros en V y 4,2 litros de cilindrada, sobrealimentado por dos turbocompresores de geometría variable (uno por cada bancada de cilindros), que entrega una potencia de 382 CV a 3.750 rpm y un par máximo de 850 Nm entre 2.000 y 2.750 rpm. Las prestaciones que es capaz de ofrecer ya las quisiera para sí algún que otro superdeportivo (incluso dentro de la propia marca…), con una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 5,7 segundos y una velocidad máxima de 252 km/h. El consumo medio combinado es de 8,3 litros cada 100 kilómetros (lo que supone una autonomía superior a los 1.200 kilómetros con el depósito opcional de 100 litros) y las emisiones de CO2 ascienden a 218 g/km.

La sigla “S” que acompaña a la nomenclatura de este modelo en el portón trasero supone una notable mejoría no solo en las prestaciones, sino que todo el conjunto ha sido optimizado para ofrecer más dinamismo y sensaciones deportivas al conducirlo en reviradas carreteras de montaña en las más adversas condiciones climatológicas (el atreverse a practicar una conducción off-road ya son palabras mayores).

...salvo por este emblema en las aletas delanteras
...salvo por este emblema en las aletas delanteras

Por supuesto equipa el conocido sistema de tracción total activa de la marca Porsche Traction Management (PTM), garantizando en cualquier momento la distribución más idónea de la fuerza proveniente de su potente motor. Además del siempre bien ponderado cambio automático Tiptronic S de ocho velocidades, con el que conjuga a la perfección. Como en otros modelos dispone de las tan criticadas teclas deslizantes en el volante o, en opción (y mucho más recomendable), del volante SportDesign con levas situadas tras él.

Opcionalmente puede contar con dos sistemas que ayudan a mejorar la estabilidad y la seguridad, ya de por sí excelentes: el Porsche Active Suspension Management (PASM), que regula de forma activa y continua la dureza de la amortiguación, en función del estado de la carretera y del estilo de conducción, pudiendo elegir entre tres programas prediseñados: “Confort”, “Normal” y “Sport”. Por su parte el Porsche Torque Vectoring Plus (PTV Plus) favorece la dinámica de conducción variando la distribución del par hacia las ruedas traseras y mejorando el comportamiento en curvas al frenar selectivamente una de las ruedas del eje posterior.

A la hora de mejorar el comportamiento deportivo no sólo influye un propulsor proverbial, como es el caso, o el hecho de alcanzar una alta velocidad de paso por curva, tan importante como lo anterior es poder detener un vehículo de 2.270 kg de peso en repetidas ocasiones, y para ello el sistema de frenos ha sido convenientemente dimensionado con un conjunto de pinzas monobloque de 6 pistones en el eje anterior y 4 pistones en el posterior, con discos de 360 mm de diámetro delante y de 330 mm detrás. Si esto no nos pareciera suficiente siempre podremos contar, opcionalmente claro, con el sistema de frenos cerámicos Porsche Ceramic Composite Brake (PCCB).

Para no extendernos más, mencionaremos simplemente algunos de los muchos sistemas de seguridad activa con los que podremos encontrarnos en este modelo como son los faros Bi-Xenón con Porsche Dynamic Light System (PDLS) con luz de curva dinámica incluida, el control de velocidad con regulador de distancia Porsche Active Safe (PAS) o el Asistente de cambio de carril (SWA).

Por último destacar que, según la información facilitada por la marca, este Porsche Cayenne S Diesel llegará a los concesionarios en los primeros días del año 2013 a un precio base estimado de 90.404 euros.

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