En un intento por ayudar a proteger a los usuarios viales cada vez más vulnerables, el proveedor alemán de tecnología automotriz Continental ha presentado un nuevo radar de corto alcance que ofrece una detección más precisa de los alrededores de un vehículo. Cada vehículo incorpora un radar en cada esquina para detectar posibles colisiones con ciclistas o peatones por el lado derecho.

El radar de nueva generación opera con tecnología de 77 GHz en lugar de la banda de onda de 24 GHz utilizada anteriormente. Esto significa que el sensor del radar detecta el entorno con una resolución y un nivel de precisión mucho más alto que en el caso anterior, y también puede detectar otros usuarios de carreteras y obstáculos con mayor precisión, así como las direcciones de movimiento y las velocidades.

Como resultado, los componentes individuales del sistema, como la antena y el chip de radiofrecuencia (RF), ahora se encuentran en un espacio de instalación más pequeño, lo que hace que el sensor sea aún más compacto. Esto, a su vez, facilita la instalación del sistema en el vehículo, incluso en los lugares más recónditos. Cada uno de los sensores se puede colocar en las esquinas de la carrocería del vehículo.

Con un campo de visión de 150 grados, el conjunto puede brindar una cobertura de casi 360 grados alrededor de él (todavía hay un pequeño punto ciego en el centro del vehículo) y detectar objetos a una distancia de hasta 90 metros. Las proximidades del coche se supervisan 20 veces por segundo y, al activar el intermitente derecho, una luz de advertencia se enciende en el habitáculo si hay un obstáculo.

Si el conductor no viese o decidiese ignorar haz luminoso y gira el volante, el sistema aplicará los frenos automáticamente de tal forma que el coche se detendrá en el acto. Por el contrario, si no hubiese previsión de interferir fatalmente en la trayectoria del ciclista si el obstáculo fuera un peatón que caminaba mucho más lento y la situación no llevaría a una colisión, en ese caso, el sistema no intervendría.

Ya en la actualidad, tales sistemas de radar forman la base sensorial para varios sistemas de asistencia al conductor, como la detección del ángulo muerto, la evaluación del entorno para el asistente de cambio de carril, la observación de cruces y de intersecciones para el asistente de frenada de emergencia o el monitoreo del área tras el coche. Esto evita, por ejemplo, que la puerta se abra si otro vehículo o ciclista se acerca por detrás.

Nuestros compañeros estadounidenses de Car and Driver han podido comprobar la eficacia de este sistema a través de una pequeña prueba que puedes ver bajo estas líneas.

Fuente: Continental

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