Toyota y Mazda firmaron un acuerdo de colaboración en 2015, según el cual desarrollarían conjuntamente algunas de las tecnologías de sus coches incluidas las relacionadas con la movilidad eléctrica. Ahora, ambos fabricantes han creado una marca independiente denominada EV C.A. Spirit que se encargará de producir la próxima generación de sus coches eléctricos. La firma también cuenta con la colaboración de Denso, un fabricante nipón de componentes electrónicos, y arranca con una inversión de capital testimonial: 75.350 euros.

EV C.A. Spirit tendrá su sede en Nagoya (Japón) y contará con unos 40 empleados provenientes de las tres compañías que lo forman. El 90% de las acciones de esta empresa corresponden a Toyota, mientras que el 10% restante se lo reparten entre Mazda y Denso a partes iguales.

El objetivo de esta unión no es otro que el de fabricar un amplia variedad de vehículos eléctricos, cubriendo los diferentes segmentos y categorías del mercado: desde utilitarios a turismos, SUV y camiones ligeros. Toyota es el segundo fabricante de automóviles más grande del mundo por detrás de Volkswagen (en 2016 vendieron más de 10 millones de coches en todo el mundo), y su intención es mantener su posición privilegiada en el mercado cuando la transición a la movilidad eléctrica tenga lugar.

Mazda ha declarado que los vehículos eléctricos que sean producidos por EV C.A. Spirit respetarán las estrictas políticas medioambientales existentes y que contribuirán a reducir el nivel de CO2 del planeta.

“Cumplir con estas normas medioambientales, garantizando al mismo tiempo el crecimiento de nuestras empresas, requiere el desarrollo de una amplia gama de motores y tecnologías. Consideramos que los vehículos eléctricos son un campo tecnológico clave en este proceso, junto con los vehículos de pila de combustible”, declaran desde la firma japonesa.

Fuente – Toyota

Vía – Newspress

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