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Blackbird Coche Eolico 2
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Luis Blázquez

Blackbird, el vehículo eólico que le lleva la contraria a la física

En esta ocasión traemos algo tan atractivo de disfrutar como difícil de digerir. Se trata de un vehículo eólico que puede circular lo suficientemente rápido como para romper las leyes de la física, e independientemente de cómo creas que funciona, podemos asegurarte que es aún más extraño de lo que parece. Conozcamos al Blackbird.

Aunque en este portal no contamos con un doctorado en física, todos sabemos con certeza que el viento nunca puede empujarte más rápido de lo que va por sí solo. Es decir, puedes virar un velero y, técnicamente, navegar más rápido que el viento de cola, pero a grandes rasgos eso es ir a lo largo de un plano horizontal. Sea lo que sea, la física es extraña, y para ayudarnos a entender mejor el concepto, el canal de YouTube Veritasiumha visitado a los creadores del Blackbird y experimentar de primera mano cómo se conduce.

Derek Muller se fue al lecho del lago seco El Mirage, en el desierto de Mojave (California, EE. UU.), para intentar hacer algo que muchos científicos han dicho que era imposible durante años. El protagonista de nuestra historia, con tres ruedas, fue construido específicamente para llevar la ciencia práctica a una teoría. ¿Es posible que el viento empuje algo más rápido de lo que él mismo se desplaza? El equipo de Rick y Neil, artífices de este peculiar vehículo, consideró que dicha posibilidad podía existir y se dispuso a demostrarlo.

Al mirar este coche, podrías pensar que el viento está girando la gran turbina de dos palas, que a su vez luego gira un eje en la parte trasera del vehículo, pero estarías tan equivocado como un servidor al verlo por primera vez. En verdad, las ruedas en sí hacen girar una rueda dentada. Esta “tira” de una cadena que mueve la turbina con el fin de empujar el aire hacia atrás y proporcionar empuje hacia adelante, luego la velocidad de la rueda combinada con el ángulo de las palas determina la aceleración del coche hacia el adelante.

Suena complejo, y lo es si no te paras a pensarlo detenidamente. Pero, con la evidencia que queda patente en el vídeo, parece que habría que reescribir algunas reglas de conservación de energía. Si ves las pruebas, podrás ver que el indicador del vehículo está retrocediendo, mientras que el viento empuja la manga de viento hacia adelante, en la dirección en que se mueve el coche. Eso es porque el Blackbird no solo ha llegado a la velocidad del viento, sino que la supera. En línea recta sí, pero impulsado por nada más que el viento.

“Esto no es una broma o un engaño intencional; todos los involucrados se están tomando esto en serio. El Blackbird no pretende ser una máquina de movimiento perpetuo utilizando energía del viento; si el viento cesa, también lo hace Blackbird. Simplemente parecen haber descubierto una manera de convertir la energía del viento en movimiento hacia adelante de una manera que es más eficiente que un paracaídas, como un estepicursor [planta rodante], una vela o ala convencional”, manifiestan desde el equipo de ingeniería local.

Actualmente no hay forma de aplicar de forma práctica lo que hace esta máquina a nuestros desplazamientos diarios, pero demuestra que los humanos no han terminado de aprender sobre la energía y la propulsión. Este vehículo es, básicamente, una bicicleta inestable con algunas ayudas aerodinámicas y una turbina eólica gigante adjunta. Su velocidad máxima de unos 40 km/h, su falta de comodidades y equipamiento de seguridad, y su dependencia de la energía eólica, lo convertirían en un coche para viajar terrible, pero muy sostenible.

Fuente: Veristation

Vía: YouTube

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