La vida en ocasiones llega a ser bastante irónica y si no que se lo digan a esta agente de seguros que sufrió en sus propias carnes la inesperada incidencia que se llegó hasta publicarse en el telediario del canal canadiense de KGW-TV. 

Su nombre es Karmen Ayres, de la ciudad de Vancouver. Dejó su coche aparcado en el parking cerca del trabajo como todos los días. La única diferencia con el resto de días es que al regresar un gran boquete se había abierto en el cristal frontal de su coche. Al llegar hasta donde se encontraba con su coche, lo primero que pensó la mujer fue que “algo había caído del cielo” y había quedado comprimido en el cristal, todo lo contrario.

Al acercarse al coche con más atención, la joven se percató que se trataba de un frasco de laca que había salido disparado hacia arriba por el calor. La lata estaba en el interior del vehículo y había roto el cristal desde dentro quedando atascado en la luna tal y como se puede observar en las imágenes. La anécdota fue fotografiada por el fotoperiodista Devon Haskins que lo tuiteó y más tarde, pasó

En el mensaje de Twitter se puede leer como Devon aconseja tener cuidado con dejar una lata de laca dentro del coche en un día de calor, de más de 32ºC, ni imaginar lo que pasaría con los 47º registrados en Córdoba hace poco. Siendo una agente de seguros, Karmen se había encontrado con asegurados a los que le habían explotado botellas de vino, latas de refrescos e incluso pistolas cargadas, ahora cuenta con su propia anécdota para contar a sus futuros clientes y venderles el mejor seguro.

Fuente: Youtube

Vía: Autoblog

 

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