Más de uno se habrá llevado una sorpresa alguna vez al escuchar algún que otro maullido cuando se ha acercado a coger su coche un día de invierno. Los pequeños felinos buscan el calor desprendido de las partes del vehículo, normalmente las más cercanas al motor pero… ¿y si no hay motor? En el caso de un coche eléctrico se ha hallado la respuesta por un caso práctico que es el que traemos a continuación.

El dueño de este Tesla Mode X, grabó el siguiente vídeo tras bajar a coger su coche. Todo parecía normal cuando empieza a escuchar un maullido quedo que viene del parachoques trasero. Afortunadamente, el conductor se apiada del pequeño en apuros y decide llevar el coche al taller para que rescate a la pobre criatura. De seguro que los mecánicos también se quedaron sorprendidos tras la llamada, imaginemos la llamada: “hay un gato en mi Tesla”.

Una vez en el taller, se puede observar cómo el gato había quedado atascado en la parte baja del coche, seguramente cerca de alguna batería calentita en la que se refugió para pasar calor. Con mucho cuidado, el operario agarra al pequeño que se resiste pero que sale sin ningún problema por el hueco abierto. Un final feliz para todos.

Fuente: Youtube

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