Un descuido lo tiene cualquiera, aunque en este caso la verdad no estamos seguros de si se trata de un descuido o la falta de dos dedos de frente. Un señor introdujo su Land Rover hasta la orilla de una playa en la costa de Nueva Jersey, cuando el pánico comenzó a apoderarse de él al darse cuenta de que era incapaz de moverlo.

El oleaje y la arena no tardaron en paralizar el vehículo, y lo que es peor, el coche empezó a hundirse.

Si bien el panorama resulta bastante cómico, es imposible no sentir empatía ante la angustia del pobre conductor que incluso sale con una pala para intentar desenterrar las ruedas. Al parecer, lo había desplazado hasta ahí con el propósito de hacerle unas fotos con el mar de fondo.

El vídeo, que sale editado, no muestra como se consiguió sacar el coche finalmente de la orilla.
Aunque inmediatamente nos hemos acordado de otro vídeo de Land Rover, que esta vez sí tenía resultados más satisfactorios. ¿Debería haber podido salir de forma sencilla el Land Rover, según los parámetros de la marca?

Vía: Aautoblog

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