Las algas pueden ayudar a reducir la celulitis, evitar retenciones de líquido. Son ricas en yodo por lo que estimulan el metabolismo ayudándole a quemar grasas. Hasta ahí todo bastante asumido, pero lo que no habíamos llegado a plantearnos es el uso de las algas como combustible. Eso es lo que han hecho estos dos jóvenes holandeses, Mans y Mooij, con su moto de madera y así de bien les ha quedado el resultado.

Según informaba uno de los inventores, Mans, a la revista New Atlas, han buscado utilizar no solo algas para la creación de su moto, sino materiales que pueden ser conseguidos en la naturaleza. Por eso, para el amortiguador utilizaron corcho y para los refuerzos usaron cáñamo, una auténtica oda a la naturaleza hecha motocicleta.

El cuerpo de la moto, el manillar y el asiento están hechos con madera de abedul y moldeado con vapor con refuerzos de fibra de cáñamo. La única parte que no está hecha de madera son las ruedas de 23 pulgadas, el freno tambor y el motor. Este último es de 500 cilíndros y obtiene su combustible de aceite de algas de un tanque de 0,4 litros.

Pero ¿cómo es posible que la moto circule con algas? Mooij las compara con las aceitunas, “al igual que las aceitunas, las microalgas producen petróleo. Y al igual que estas podemos extraer aceite de las algas”. Lo más curioso del caso es que no necesita ningún tratamiento especial y se puede utilizar en un motor diésel sin ninguna modificación.

En el vídeo se puede observar una versión de prueba de la motocicleta aún en desarrollo y el proceso de creación. Apenas dura dos minutos y nos cuenta cómo este dúo comenzó la construcción de su primera y única moto de madera. Nada que envidiar a los diseños de Mercedes de su coche de madera, el hiperdeportivo del mismo material llamado Splinter o el pequeñajo Toyota Setsuna.

Fuente: Ritsert Mans y Peter Mooij

Vía: New Atlas

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