Llega el invierno y con él el frío, la nieve, el hielo… Un sin fin de fenómenos atmosféricos que dificultan la circulación y pueden provocar más de un accidente. Para evitarlos, es común ver circular a grandes camiones que van esparciendo sal durante la madrugada para evitar que en las calzadas se formen grandes placas de hielo. Al menos hasta ahora, pues la empresa valenciana Sico, junto con el Instituto Tecnológico del Plástico, ha desarrollado un nuevo sistema contra el hielo que promete ser revolucionario y desbancar a los camiones tradicionales.

El sistema es mecanismo es parecido al de aspersión de agua típica de los jardines, pero de sal. Gracias a una pequeña central de salmuera, que puede estar bajo tierra, y a cientos de aspersores de sal, el sistema de riego pulveriza una solución de agua y sal (o cualquier compuesto necesario) cada cierto tiempo. Además de ahorrar el combustible que utilicen los camiones no depende de la red eléctrica para funcionar, ya que emplea un sistema completamente independiente de suministro mediante energía solar y eólica.

Aspersor sal

Este innovador sistema, financiado como un proyecto de investigación y desarrollo, ya está instalado en algunas carreteras de Teruel, zona experta en crudos inviernos. Ahora, el objetivo de la empresa valenciana es poder implantarlo en diferentes carreteras, no solo nacionales, sino también internacionales y que se convierta en una alternativa real y económica a la de los camiones que esparcen sal (

El papel del Instituto ha consistido en testar y determinar cuáles son los materiales más adecuados para cada uno de los subsistemas de la planta, además de ofrecer su experiencia en el desarrollo de algunos de los elementos estructurales.

Con este sistema, se puede evitar que los pesados camiones circulen por nuestras carreteras, mejorando el tráfico y reduciendo las emisiones de CO2 que estos producen. Pero ante todo se asegura el reparto de la sal, pues muchas veces los camiones no pueden circular debido a las malas condiciones metereológicas. Ahora solo falta encontrar un sustituto para la sal, ya que puede provocar problemas en el entorno y el coche.

Fuente: Aimplas

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