En cuanto se publicaron las fotos de este novedoso sistema de transporte, la historia comenzó a hacerse viral. Este vehículo futurista que circula sobre los carriles de los coches prometía acabar con las congestionadas vías.

Sin embargo a medida que se desarrollaban las pruebas para conocer su funcionalidad, comenzaron a verse deficiencias evidentes en la calidad de su construcción. Ahora sabemos que ha quedado abandonado en un hangar al no encontrar inversores debido al suspenso en seguridad, problemas de compatibilidad y supuesta financiación ilegal.

Ha sido un reportero local el que se ha percatado de que el gigante de 22 metros de largo se encontraba en el mismo lugar donde los ingenieros lo dejaron en agosto: acumulando polvo en una pista de pruebas. Los residentes han protestado por que el autobús lleva meses bloqueando tres carriles, y nisiquiera los guardias que lo custodian tienen la menor idea de lo que ocurre.

Fue en agosto cuando comenzaron las pruebas necesarias al norte de China para evaluar el sistema de frenos y el consumo de energía, así como su compatibilidad con el resto de vehículos de la carretera. La complejidad del producto, además de su específica estructura, la llevan las vías diseñadas exclusivamente para su traslado y las paradas de espera para los viajeros, las cuales necesitan estar elevadas y accesibles.

La revolución radicaba en su capacidad de desplazarse sobre estos raíles especiales, permitiendo que los vehículos circularan por debajo de la estructura. Sin embargo, se ha comprobado que sólo los vehículos de hasta dos metros de alto pueden pasar por debajo. Además, el bus es demasiado pesado y aparatoso para las carreteras de China, que han tenido problemas de agujeros por hundimiento de las carreteras recientemente. Tampoco suponía una mejora en la calidad del aire. Otros problemas que plantea son los que conciernen a la seguridad, ya que en caso de emergencia, los pasajeros estarían obligados a salir colgados de cables suspendidos en el aire.

En 1949 los japoneses ya soñaban con un tipo de transporte así, pero se quedó en un prototipo:

japanese-bus-concept-1949

Parece que los 300 metros que recorrió este invento demasiado optimista serán los primeros y los últimos, ya que el lugar donde descansa ha sido realquilado por otro año más.

Vía: Shanghaiist

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