Ébola aparte, el tema de la semana es la utilización desmedida que hacían de las “tarjetas black” (sus gastos quedaban registrados como errores informáticos) los miembros de la cúpula de Caja Madrid, que según todos los indicios iban mucho más allá de los gastos de representación que acarreaban sus cargos. Pero es que, además de sus retribuciones y estos salarios extra que disfrutaban, El Confidencial informa de que también recibían coches de lujo. Y no olvidemos que en el análisis de las tarjetas B se ha descubierto que se destinaron 139.356 euros a la compra y reparación de vehículos, además 523.808 euros en combustible.

Uno se imaginaría que uno tuviera un coche oficial con chófer a cargo de la entidad bancaria (una fundación pública “controlada” por los representantes de la ciudadanía madrileña, recordemos). Porque eso también podría ser comprensible. Es que, además, les proporcionaban otros para uso particular. Era un escalón más alto todavía que las de las tarjetas B, pues solamente lo recibía la cúpula de Caja Madrid, bajo la presidencia de Miguel Blesa.

Los miembros del comité de dirección de la caja tenían un Audi A8 o un Audi A6 con conductor a su exclusiva disposición, a cualquier hora del día. Disponer de uno u otro dependía de la importancia que Blesa concediera a cada uno de los directivos. En su última etapa, los del escalón inferior (responsables de la obra social, la fundación o comunicación, según la información de El Confidencial) contaban con un coche que compartían entre varios. PAra utilizarlo debían solicitarlo a la secretaría del presidente.

El BMW Serie 7 blindado de Miguel Blesa

bmw_7-high-security-2010_r23En 2009, Blesa prescindió del A8 y Caja Madrid adquirió un BMW Serie 7 blindado (como Carlos de Inglaterra o Alberto de Mónaco), que costó 510.000 euros, según publicó el diario El Mundo. Eso sí, en una comparecencia parlamentaria en noviembre de 2011, Blesa se quejó de que “no es la cosa más cómoda del mundo”.

Este era el coche oficial de Miguel Blesa en función de su cargo… pero como decíamos, disponían de otros coches de empresa para uso particular. Es habitual en empresas (mediante leasing o renting)… lo que ya no es tan normal es contar con ambos. Y eso ocurría en la caja de ahorros. Blesa disponía de un  Mercedes Clase M de color azul. Parece ser que este SUV premium era el vehículo que utilizaba para desplazarse a las cacerías.

Los siguientes en el escalafón también contaban con este tipo de lujos pagados por la Caja. Así, el número dos, Ildefonso Sánchez Barco, disponía de otro Mercedes-Benz y Matías Amat (el número tres) se movía en otro BMW Serie 7 (este sin blindar). En otrosniveles directivos, como los responsables de unidades de negocio o de divisiones territoriales se fijaban límites para el valor del coche. Así los beneficiarios podían elegir el modelo, sin sobrepasar el precio (por lo general de la marca Audi o BMW, pero de gamas más bajas.

Vía: El Confidencial

1 COMENTARIO

  1. Así administra y disfrutan como Dioses, la elite que está instalada en “el sistema”……Mientras predican moderación salarial y recortes para la mayoría del pueblo….Es un bochorno y una villanía, observar como un día tras otro, esta gentuza se ríe y nos toma el pelo. A menudo y cada vez más a menudo acude a mi mente, aquella famosa frase pronunciada por el anterior jefe del estado. Cuando dijo aquello de ” TODO ESTÁ ATADO Y BIEN ATADO”…..Lo cierto es que vivimos en una falsa democracia, en la cual, todos los poderes facticos siguen manipulándolo todo…..

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