Este curioso invento tiene un comienzo de lo más inesperado. La idea surgió cuando su creador, Tyler Nelson, volvía a casa como de costumbre en su bicicleta hacia su casa desde la universidad. Aquel día, Nelson y su bicicleta se enfrentaban a una inesperada tormenta y a fuertes vientos.

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Un compañero de clase que pasaba por allí en su coche vio a Nelson en apuros y le ofreció llevarle a casa. Desgraciadamente, Nelson tuvo de rechazar el favor al ver que no había manera de meter su bicicleta en el pequeño coupé de su amigo. Ese día, Nelson tuvo que volver a casa pedaleando bajo la intensa lluvia.

Ante tal situación, Nelson se puso a pensar cómo solucionar ese tipo de problemas cuando un coche carece de un portabicicletas.

En plena primavera, de camino a clase, Nelson dio con la idea de un portabicicletas portátil e hinchable que se instala en la parte trasera de cualquier modelo de coche y que también se puede llevar en la misma bicicleta, para evitar casos como el que le ocurrió a Tyler.

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Según su creador y el equipo que ha hecho posible este invento llamado TrunkMonkey, es el primer portabicicletas portátil e hincháble universal del mundo. Cuando no se va a hacer uso del TrunkMonkey, se guarda como si fuera un saco de dormir o una tienda de campaña para llevarlo cómodamente o guardarlo, por ejemplo, en el maletero del coche o una moto.

El portabicicletas portátil e hinchable TrunkMonkey se ha convertido en un objeto de lo más versátil frente a portabicicletas tradicionales de gran peso y tamaño.

Sirve tanto para ciclistas habituales que quieran llevar en sus bicicletas la opción de transportar la bicicleta en cualquier momento, como para personas que ocasionalmente necesiten un portabicicletas fácil de llevar.

El TrunkMonkey está diseñado con materiales flexibles, ligeros y muy resistentes como el kévlar, nailon o polivinílo. Lleva incorporada una bomba hinchable de 12 V que facilita el hinflado en menos de dos minutos y, a la hora de guardarlo, tiene el tamaño de una botella de refresco de dos litros.

El portabicicletas portátil e hinchable pesa 2,7 kg pero en caso de llevarlo en la bicicleta, se puede dejar la bomba e inflarlo manualmente. El diseño del TrunkMonkey puede salvar a numerosos ciclistas y conductores de muchos apuros.

El equipo de TrunkMonkey ha conseguido comercializar el portabicicletas portátil e hincháble gracias a una campaña de recaudación de fondos que lanzaron en Kickstarter.

Necesitaban unos 23.000 € para finales de julio y cerraron la campaña con más de 65.000 €. Para los usuarios que contribuyeron al proyecto, ofrecían el pack completo con soporte, bomba, saco y el portabicicletas por unos 90 €. Actualmente se puede realizar la reserva y se comercializará al precio de 140 € en el mes de agosto.

Fuente: TrunkMonkey

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