Como cada año, a últimos de octubre, en “la ciudad del pecado” (Las Vegas) se reúnen los mejores especialistas mundiales en el ámbito de las preparaciones y los accesorios de automoción: es el SEMA Show (acrónimo de Specialty Equipment Market Association). Pasear por los stands de las marcas allí presentes se convierte en el paraíso de los aficionados al tuning, el off-road, la competición o cualquier otra actividad relacionada con el automóvil. Lástima que éstos no puedan acceder al recinto ferial de “Las Vegas Convention Center”, al tratarse de una muestra de un carácter eminentemente profesional.

En el SEMA Show de este año se han dado cita más de 2.000 empresas expositoras, que fabrican miles de productos diseñados para mejorar el rendimiento, la seguridad, la apariencia o el confort de los automóviles. Como reclamo publicitario muchas firmas preparan espectaculares show-cars para atraer la atención de sus potenciales clientes y, por ende, para ser objetivo de los flashes de las cámaras de la gran cantidad de periodistas acreditados en este singular evento.

Sería muy complicado (y sobre todo extenso) detallar cada uno de los modelos presentes, por eso nos vamos a centrar en los 10 más atractivos o singulares:

  • Mach 40

Este Mach 40 toma la base de un antiguo Ford Mustang Mach 1 de 1969 y la transformación ha sido llevada a cabo por la empresa Eckert’s Rod and Custom, radicada en el estado de Oregón. El resultado final es una acertada simbiosis entre un Ford GT-40 y un Ford Mach 1. Está propulsado por un hipervitaminado motor proveniente de un Ford GT-40 del año 2006, cuya potencia supera los 850 CV y se alimenta con Etanol E85.

  • Icon D200

Este modelo único ha sido desarrollado por la firma californiana ICON en colaboración con Banks Power, sobre la base de una Dogde D200 Crew Cab Pick-up de 1965. Monta un moderno chasis de pick-up Dodge 3500 y un motor Cummins diesel de 5,9 litros. En cuanto a las suspensiones cuenta con un kit de elevación Baja 1000 de 4,5 pulgadas con amortiguadores Fox. Los neumáticos son unos BF Goodrich de 37 pulgadas de diámetro sobre llantas Hutchinson de 17×8 pulgadas.

  • Legacy Power Wagon

Se trata de un Dodge Power Wagon de 1949 (muy conocido en EE.UU. por ser utilizado por el ejército para el trasporte de tropas) que ha sido convenientemente puesto al día por la empresa Legacy Power Wagon Conversions. El propulsor, por ejemplo, es un moderno cuatro cilindros de 4,5 litros de cilindrada de la marca Cummins. También ha sido objeto de notables modificaciones la carrocería ya que la original de dos puertas se ha transformado para la ocasión en una de cuatro puertas. El resultado es verdaderamente apabullante.

  • Ford Focus ST CS 330

Esta especialísima versión del Ford Focus ha sido desarrollada por el conocido motorista Cosworth, en colaboración con MM&J Enterprises y Ford Racing. Fruto de su “buen hacer” son los 330 CV obtenidos de su motor de 2 litros de cilindrada, gracias a una optimización de la gestión electrónica y de los sistemas de admisión y escape. No han sido facilitados muchos más datos, aparte de las más que evidentes modificaciones en el sistema de frenos o en las suspensiones.

  • Jeep Wrangler Sand Trooper

Esta preparación del Jeep Wrangler muestra infinidad de accesorios de la línea oficial MOPAR, desde el propulsor HEMI V8 de 5,7 litros que ofrece una potencia final de 375 CV, hasta el sistema de suspensiones, con amortiguadores Fox, que ofrece 5 pulgadas adicionales de recorrido, pasando por el cabrestante Warn o las luces adicionales tipo LED. Pero si algo llama poderosamente la atención son los descomunales neumáticos Super Swamper Bogger de 42 pulgadas de diámetro.

  • Scion FR-S GT

Espectacular resulta este Scion presente en el SEMA (si no os suena la marca, simplemente deciros que es la variante americana del Toyota GT86 o del Subaru BRZ) con su ropaje de fibra de carbono. Pero no solo se trata de un ejercicio estético, sino que, por ejemplo, su motor bóxer de 4 cilindros está potenciado por un compresor Vortech (aunque la potencia final no ha sido facilitada), o los frenos equipan discos autoventilados y pinzas de cuatro pistones firmadas por el especialista Brembo. El interior se ha transformado como un vehículo de competición en el que apenas destacan elementos tales como la jaula de seguridad, el bacquet de la firma Sparco o el volante de piel vuelta.

  • Ford Off-Road Bronco de 1966

Este Ford Bronco de 1966 transformado por Galpin Autosports es, casi con toda seguridad, uno de los todoterreno más conseguidos de todo el salón. Llama poderosamente la atención su decoración, imitando los colores míticos de Gulf, tan ligados a la competición. Podría parecer inapropiado, aunque algo menos si tenemos en cuenta que está propulsado por un V8 de 6,2 litros que entrega nada menos que 540 CV de potencia. En su interior destacan los asientos de la reconocida marca Cobra mientras que, a nivel dinámico, el trabajo realizado en la caja de cambios automática de 4 relaciones, en los ejes Dana, o en las suspensiones permite que este Bronco pase casi por cualquier sitio.

  • Toyota Corolla de 1973

Mirando con detenimiento en cualquier apartado rincón de un salón del automóvil siempre se pueden encontrar pequeñas joyas como este Toyota Corolla. Se trata en origen de un modelo de 1973 con especificaciones de EE.UU. que su propietario ha ido transformando poco a poco en el garaje particular de su domicilio, llegando a cambiarle el motor por completo a la versión twincam de 1,6 litros del 4 cilindros en línea. Este modelo estaba en el stand de Enkei para mostrar su línea de llantas vintage.

  • Chevrolet Camaro Performance V8 Concept

Este Chevrolet Camaro puede no destacar en demasía por su estética, al lado de otras realizaciones, pero encarna perfectamente el “espíritu” del SEMA Show, pues partiendo de un  Camaro SS básico ha ido incorporando gran cantidad de accesorios del catálogo de piezas de Chevrolet, y no sólo nos referimos a las llantas o los neumáticos, sino a suspensiones, transmisión, frenos y un largo etcétera, de tal forma que prácticamente se consigue alcanzar el nivel de un Camaro ZL1, pero el proceso de transformación es mucho más divertido (y caro).

  • Cadillac Coupe DeVille de 1968

El último exponente de esta lista es otro típico ejemplo de lo que podemos ver en este salón de Las Vegas. Un concepto simple llevado hasta sus últimas consecuencias, literalmente. El propietario de este Cadillac decidió prescindir completamente de las diversas capas de pintura de la carrocería y dejar “al descubierto” el metal que hay debajo, mostrando el trabajo realizado por las lijadoras orbitales. Y para acabarlo lo remató con diversas capas de laca para resaltar más aún las líneas de este auténtico clásico.

VíaEdmunds, SEMA Show


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